martes, 15 de agosto de 2017

Los retos de ser madre de una niña con necesidades especiales

Por: Carolina Cervantes

Lo sé, tengo abandonado a mi blog, los últimos meses han sido complicados, mi ánimo y mi estado de salud no han sido los mejores, gracias a Dios Nana ha estado bien, la estadía en la clínica fue corta y eso es lo que me mantiene en pie.

Ayer una señora que no me conoce personalmente pero hace mucho me sigue en redes, me escribió y como muchas otras personas a lo largo de estos años que he tenido el blog, me hablan destacando que soy mamá de una niña con necesidades especiales y que por el esfuerzo adicional que eso supone sienten admiración por mi labor. En alguna entrada  anterior lo dije, no me siento cómoda con ese tipo de comentarios, no es que sea malagradecida ni mucho menos, es solo que esa es mi vida, es mi labor, lo hago con todo el amor del mundo porque mi hija se merece todo lo que hago y mucho más.
Es obvio que ser mamá de Mariana tiene sus días buenos y sus días malos, días en que me provoca salir corriendo y dejar todo botado porque literalmente no sé qué hacer y otros en que el miedo desaparece y las lágrimas de tristeza mágicamente se convierten en lágrimas de felicidad cuando veo alguno de los muchos logros que tiene Nana a diario, esos momentos hacen que todo valga la pena y ahí es cuando me digo "No puedes huir, no debes tener miedo, ella te necesita, ella es tu motor para ser feliz, estás haciendo las cosas bien porque mientras ella sonría y te de besos babosos el resto del mundo no debe importar".


Cuando tiene esos grandes avances en mi casa todo se revoluciona y mis padres y yo corremos a abrazarla y a besarla, muchas veces lloramos de felicidad y le damos gracias a Dios porque nos permite día a día ser su guía en este camino que tiene tantas recompensas.

El miedo es uno de mis mayores limitantes como mamá, mi cabeza empieza a maquinar, a suponer, empieza a creer en mil cosas que ni siquiera han sucedido. El miedo a que se caiga, a que se vea discriminada por otros niños, a que no se sienta aceptada, a que no pueda hacerle entender a los demás lo que siente y lo que necesita, a que su percepción de si misma la haga sentir menos, no sé, son mil cosas ... El miedo es mi peor enemigo.


Alguna vez hablaba con mi amiga @linarouge y me decía que soy yo la que le pongo los límites, que Nana es una niña feliz y que me estoy preocupando demasiado. Como siempre sus palabras fueron sabias y calmaron mis dudas. Prometo olvidar el miedo y afrontar este desafío como lo he hecho hasta ahora, con amor y fortaleza, eso es lo que Nana se merece y ella a cambio me recompensa con su hermosa sonrisa.

viernes, 30 de junio de 2017

Nuestra experiencia con el dengue


Hace ya 3 años Nana empezó con una fiebre altísima, con nada se le bajaba, la bañaba, le daba medicamentos, le ponía pañitos de agua y nada... Mi mamá y yo estábamos ya desesperadas, incluso como tiene un mayor riesgo de convulsiones por sufrir de epilepsia, la fiebre le causó una crisis, terminamos en urgencias, angustiadas y sin tener idea de qué pasaba, porque la fiebre era el único síntoma notable que presentaba, lloraba mucho, estaba irritable, tenía la boquita seca, no quería comer, me partía verla así y no tener idea de que pasaba. Tras estabilizarla y prácticarle varios exámenes de sangre la pediatra nos dijo que tenía las plaquetas muy bajitas y que eso significaba que ¡TENÍA DENGUE!

Por sus antecedentes y su diagnostico de base (parálisis cerebral), decidieron dejarla hospitalizada, para estar pendiente de sus plaquetas, de la fiebre y de las posibles crisis consulsivas. Me imagino que recuerdan que vivimos en Barranquilla, una zona tropical donde es una enfermedad bastante común, pero jamás imaginé que la niña se vería afectada por ella, porque suelo ser bastante cuidadosa con el uso del repelente. Mi mamá pasó 15 días con la niña en la clínica, porque adivinen a quién YO le dio varicela justo en ese momento y no se pudo acercar a la niña por 45 días... Pero esa es otra historia fea y muy larga. 
A partir de ahí quedé traumada con los mosquitos, todo el tiempo usamos repelente y más cuando estamos al aire libre, porque es una de las tantas formas de prevenir el dengue.

¿Por qué les cuento toda esta horrible experiencia? Para que tomen conciencia de que a ustedes también les puede pasar, deben cuidar a sus peques, estar siempre alerta cuando vayan a lugares húmedos y al aire libre, siempre utilizando repelente. Si visitan tierra caliente o van de campamento, usen toldillo para dormir. En sus hogares no dejen agua acumulada en lugares oscuros y húmedos, son el nido perfecto para los mosquitos que transmiten el dengue. Puede que sea una frase muy cliché, pero es mejor prevenir que lamentar. 

Si deseas mas información sobre el dengue y como prevenirlo puedes visitar:

lunes, 22 de mayo de 2017

Sin pensarlo dos veces

Por: Carolina Cervantes 

¿Si pudieran retroceder el tiempo y cambiarlo todo... Cambiar tu empleo, las decisiones que tomaron en algún momento y no fueron las mejores, cosas que dijimos, cambiar a sus hijos con necesidades especiales por un niño sano, lo harías? Mi respuesta a esa pregunta es un rotundo NO! No cambiaría a Mariana por nada en el mundo, así como estamos somos felices, no hay nada que me haga dudarlo y mucho menos desearlo. La amo, la acepto tal y como es, no me arrepiento de nada.


Y si, para algunos puede ser raro y hasta ilógico preferir a una niña a la que hay que cuidar el doble, la que se enferma con frecuencia, por la que he llorado mil veces llena de impotencia porque su salud se deterioraba y no había nada que yo pudiera hacer, que no camina del todo sola, que debo alimentar, bañar, vestir, todo como si fuera una bebé (Que para mi lo es). Todo eso requiere de un gran esfuerzo, cualquiera se cansaría de hacerlo, pero así suene cliché, el amor es la clave, el amor que siento por mi hija y el amor que ella me profesa son los que me dan fuerza para sobrellevar todo esto.



Todas las mamás cuando estamos en embarazo esperamos un hijo sano, nos imaginamos mil cosas, sus cumpleaños, el primer día de escuela, cuando vayan a la universidad, etc... Pero cuando la discapacidad llega a nuestra vida es como si fuéramos en un auto a toda velocidad y nos estrelláramos con la pared, todo cambia.




Ser madre de un niño en condición de discapacidad tiene sus días malos, días en que quieres salir corriendo y dejar todo botado porque sientes que no puedes más, días en que todo es cansancio, caos, frustración, Pero hay otros días en donde el orgullo no nos cabe en el pecho, la felicidad nos inunda, como madres especiales aprendemos a valorar cada pequeño avance que nuestros hijos y los celebramos con bombos y platillos, aprendemos a ser agradecidas con la vida.



No cambiaría nada de estos 9 años en los que he sido la mamá que Mariana, es duro, obvio, pero ella tiene poderes sobrenaturales, calma tormentas solo con sonreír, gracias a ella soy fuerte, compartimos como cierta energía, algo que nos mantiene juntas, Estar a su lado me llena de felicidad, ella me cambió y ahora soy la mamá que ella merece. Yo no le tengo miedo a la discapacidad, estoy segura, sin pensarlo dos veces, no cambiaría nada.



Si pueden vean este vídeo de Franco de Vita, escuchen la letra de la canción... Es perfecta para complementar lo que escribí.

Si me dieran a elegir una vez más, 
te elegiría sin pensarlo,
es que no hay nada que pensar.
que no existe ni motivo, ni razón
para dudarlo ni un segundo
por que tú has sido lo mejor, que tocó este corazón,
y que entre el cielo y tú yo me quedo contigo.


martes, 21 de marzo de 2017

¡Adiós a las dietas! Tips para una alimentación saludable

“Una alimentación saludable es aquella que es completa, equilibrada, suficiente y adecuada”, afirma Yadyra Cortés, nutricionista clínica. 

Las familias de hoy son cada vez más dinámicas, aventureras, comparten experiencias divertidas, apasionantes e incluso arriesgadas. Buscan sentirse plenas, especialmente las madres, quienes siempre tenemos como prioridad promover hábitos sanos para toda nuestra familia sin caer en estrictas dietas.

Mantener una alimentación saludable sin caer en dietas estrictas, es posible.  Por eso, Yadyra Cortés, nutricionista clínica quien adelanta charlas educativas sobre alimentación sana en colegios, nos brinda algunos consejos:

Porciones recomendadas en una dieta regular, según la función de los grupos de alimentos: 

1. Consumir alimentos constructores como: 

  • Huevos: 1 porción al día estaría bien. 
  • Carnes: ¾ porciones a lo largo de la semana. 

2. También incluir en el plato alimentos reguladores como: 

  • Verduras: comer 2 al día. 
  • Frutas: 3 al día. 
  • Cereales: 4 porciones al día. 
3. Y no olvides comer alimentos energéticos: 

  • Leguminosas: al menos 2/4 porciones al día. 
  • Tubérculos: 4 porciones al día. 
  • Pastas: 4 porciones al día. 

Tips de hidratación

1. Beber líquidos regularmente y no sólo cuando aparezca la sed.
2. Tomar líquidos antes, durante y después del ejercicio.
3. Beber un litro por cada kilo de peso perdido.

De acuerdo con Yadyra Cortés, nutricionista clínica “las bebidas a base de malta, además de hidratar, aportan vitaminas y minerales”. Tal es el caso de la nueva Pony Malta Plus, fortificada con zinc y vitaminas del complejo B, que aporta nutrientes para fortalecer el sistema inmune del cuerpo humano, también contribuye con el desarrollo de la creatividad, curiosidad, concentración y memoria. 



miércoles, 26 de octubre de 2016

El amor le ganó a mi egoísmo.

Por: Carolina Cervantes

No todas las mujeres tiene el chip de la maternidad, eso está mas que claro. Algunas detestan a los niños, prefieren sus perfectos cuerpos de conejita Playboy, otras no se imaginan sin el empleo como gerente con el super sueldazo, algunas otras solo quieren viajar, estudiar, vivir experiencias inolvidables, conocer el mundo, y no las juzgo, porque eso mismo era lo que yo quería hacer. Yo juraba no tener el chip de la maternidad, resultó ser no se me había activado.

Tenía apenas 22 años, estaba en último año de comunicación social y periodismo en una universidad privada, mis notas eran perfectas, tenía pocos amigos, andaba en una depre terrible, que aún no me explico la razón, acababa de salir de una relación de casi 4 años y me gustaba alguien, ese alguien no vivía en Barranquilla, después de planear una escapada para celebrar su cumpleaños, nos encontramos en un punto medio. Yo nunca he sido de beber, casi no me gusta porque odio el guayabo, pero ese día me tomé hasta el agua del florero, cerveza, vino barato y yo no sé que más, compartimos con unos amigos mutuos, hablamos mucho, nos reímos y al final de la noche nos quedamos solos, y yo sola, casa sola, venga le digo, etc, etc, etc... No nos cuidamos (Yo sé, valgo... porque siempre lo había hecho). Al día siguiente pagué los $17.000 pesos peor gastados de mi vida, compré las dichosas Postday, que como ya todos saben no sirvieron para nada. Pasamos el finde juntos, todo bien, cada uno de vuelta a su realidad.

Él en su universidad, yo en la mía, todo normal. Llevaba meses con problemas en el ciclo menstrual, un mes si, el otro no, de manera que el retraso no se me había hecho raro. Ya había decidido ir a una ginecóloga a que me revisara y me dijo que antes de mandarme cualquier medicación debería hacerme unos exámenes de sangre, entre esos uno de embarazo. Recuerdo que era martes y estaba nublado, tenía que hacer un trabajo para la profe Miriam y me reuniría con unos compañeros después, pero antes iba a pasar al laboratorio para recoger los resultados, sin tener la menor idea de lo que pasaba, agarré los papeles y los iba leyendo mientras salía, no entendía nada, eran cosas de hormonas y eso, en la última hoja estaba el de embarazo, decía en mayúsculas POSITIVO, me detuve en esa palabra, la leía una y otra vez. Era como si me hubiera caído una piedra enorme en el pecho, no podía respirar y empecé a llorar, crucé la calle y me monté en la primera buseta que pasó, pasaban tantas cosas por mi cabeza... Para resumir el cuento, el chico en cuestión dijo que respondería -Inserte risas pregrabadas- mis papás me apoyaron porque me aman profundamente, terminé el semestre como pude, luchando con las nauseas vespertinas...

¿Qué de raro tiene mi historia? Nada la verdad. Una pelaita boba que no se cuidó, que metió la pata y que ahora tendría una responsabilidad PARA TODA LA VIDA. Y precisamente eran esas las palabras que me asustaban, el embarazo era apenas el comienzo de todo, yo quería irme a Argentina o a Bogotá a estudiar periodismo deportivo y fotografía, quería viajar, ir a Europa, quería enamorarme, comprar muchas cosas, ahora nada de eso seria posible y si en ese momento hubiera sabido que estaría sola en este camino de la maternidad, todo habría sido peor. Por esos días era un manojo de miedo, de incertidumbre, era el saber que literalmente no podía ni con mi propia vida, porque a pesar de los sueños, las buenas notas, la familia, los amigos, etc, me sentía vacía, me quería morir y suicidarme era una idea muy frecuente en mi cabeza (Nunca hablo de eso, la verdad no me gusta), ahora, una vida, la vida de mi hijo o hija dependería de mi y la verdad yo era la mata de la irresponsabilidad y el egoísmo, o por lo menos eso pensaba hasta el momento.

Una compañera de la universidad x con la que poco hablaba, se me acercó luego de clases y me preguntó: '¿Y lo vas a tener?', era la primera vez que esa idea llegaba a mi cabeza desde que me enteré que iba a ser mamá. Nunca, nunca, NUNCA contemplé el aborto dentro de mis posibilidades, más que por razones religiosas, no lo hacía por convicciones personales. Obvio, habría sido la salida fácil, en unos meses terminaría la universidad, buscaría una beca en Argentina, la vida seguiría como si nada y hoy seguramente estaría en FOX Sports hablando de la penosa eliminación de Junior en la Copa Sudamericana o tomando fotos para algún medio prestigioso. Yo nunca fui de esas mujeres que le gustaban los niños, de hecho me parecían inmamables, llorones, sucios, llenos de mocos y costosos, sobretodo costosos. Sí quería ser mamá, pero por allá a los 35 años cuando me hubiera cansado de vivir todo, pero no a los 22 años cuando la vida apenas me tenía preparado lo mejor.


Hace poco alguien en Twitter me preguntaba si en caso de que los médicos se hubieran dado cuenta de la discapacidad mi hija cuando estaba embarazada habría decidido abortar, y no, no lo habría hecho ¿Quién putas soy yo para quitarle la vida a un ser tan indefenso, sangre mi sangre, con mis genes, con mi vida?. Obvio, no es fácil ser su mamá, las enfermedades, las largas estancias en las clínicas, las convulsiones, etc... Pero ella me cambió, hizo de mi una mejor persona, por primera vez dejé de pensar en mi, en lo que yo quería, para pensar en lo qué era ideal para ella. Ahora una vida dependía de mi, eso suena aterrador, pero me siento tan invencible como Wonder Woman, y todo gracias al amor que siento por mi hija -eso sonó taaaan cursi-

Virginia Mayer en la crónica sobre su aborto -que pueden leer aquí- decía que lo hizo por ella, por su vida, por su salud: "Tengo conciencia de que manipulé el destino y apagué una vida, pero elegí la mía". leer esta frase me motivó a escribir este texto. Recordé mi embarazo, recordé como día a día veía como una vida crecía dentro de mi, reafirmé una vez mas que tomé la decisión correcta. Ser mamá es un acto de amor único, dejé mi vida a un lado y empecé a vivir para mi hija. El amor le ganó a mi egoísmo, no podía apagar una vida que apenas empezaba, simplemente no soy capaz.

Cada persona es libre de hacer lo que quiera, todo queda en la conciencia, en el karma, en el 'what goes around, comes around'... Me es difícil no juzgar a Virginia Mayer o a cualquier mujer que haya abortado, esa siempre debe ser la última opción, seguiré pensando que pudieron ser un poco más valientes y menos egoístas, que deberían tener un poco más de tetas y ovarios para afrontar algo así. Aunque debo reconocer que no cualquiera habla de algo tan delicado, no es fácil, punto para Virginia, pero bueno, son mis convicciones personales y lo que yo piense no hace la diferencia.

A las 6:00 PM saldré de la agencia, me montaré en una buseta llena, escuchando vallenatos a todo volumen porque perdí mis audífonos y cuando llegué a casa estará la mujer de mi vida esperándome, bella y sonriente como siempre, recordándome que somos fuertes, que el amor cura y que el egoísmo te puede matar.

viernes, 7 de octubre de 2016

Un florero personalizado en 5 sencillos pasos

Muchos tenemos en casa botellas de vidrio que no usamos o jarrones viejo que los guardamos porque no están muy presentables. ¿No te gustaría tener algo nuevo y distinto en casa, aprovechando esas botellas o jarrones en desuso?

El día de hoy te traemos la alternativa perfecta para que puedas tener un florero personalizados  a base de esos envases reciclados. Una opción ideal para decorar tu casa con algo distinto.

Si deseas hacer un regalo distinto, este florero personalizado también servirá para que puedas sorprender a una persona especial. Sin más preámbulo te dejamos esta interesante infografía. 

Link de la información: http://hanaflowers.com.pe/blog/5-pasos-para-hacer-un-florero-personalizado

Tomado de Haná Flowers


domingo, 18 de septiembre de 2016

El zinc y el sistema inmune de los niños

1 de cada 2 niños, de 1 a 4 años en Colombia, presenta deficiencia de Zinc, micronutriente fundamental para el refuerzo del sistema inmune

El 43% de la población infantil en Colombia, entre 1 y 4 años,  sufre de deficiencia de Zinc, acorde con la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional desarrollada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en el 2010.

Según la Organización de las Nacionales Unidas para la Alimentación y la Agricultura, cerca de mil millones de personas pasan hambre en el mundo y alrededor de 200 millones de niños menores 5 años sufren desnutrición crónica, cuyos efectos se harán sentir durante el resto de sus vidas. Además, cerca del 13% de los niños menores de 5 años padecen desnutrición aguda, lo que demanda un tratamiento inmediato y atención médica prioritaria y urgente[1].

La falta de vitaminas y minerales afecta a una tercera parte de la población mundial, siendo particularmente vulnerables los niños menores de 2 años, en donde tanto la disponibilidad como la variedad de alimentos puede ser bastante limitada.  Esta afectación se presenta debido a que la alimentación complementaria a la lactancia materna no es adecuada bien sea por factores económicos, por falta de información o por prácticas alimentarias que no favorecen la la alimentación de los niños. Las deficiencias más comunes en la infancia incluyen las de hierro, vitamina A, zinc y yodo[2].

Cada año en el mundo, alrededor de tres millones de niños mueren a causa de desnutrición[3] y en Colombia el panorama no es muy distinto, pues en lo que va corrido del 2016 según el Instituto Nacional de Salud, más de 100 niños menores de cinco años han muerto por las mismas causas.

Teniendo en cuenta el panorama nacional y acorde con la última Encuesta de Situación Nutricional, la deficiencia de micronutrientes es más frecuente entre los seis meses y los dos años de edad, en especial por carencias de Zinc, ocasionando así perdida de las capacidades cognitivas. Una buena nutrición a lo largo de la infancia, desempeña un papel fundamental para que los niños crezcan fuertes, sanos y libres de cualquier tipo de enfermedad” afirmó Ángela Rosales, Directora de Aldeas Infantiles SOS Colombia.

Con relación al Zinc, los resultados son preocupantes, la deficiencia de este micronutriente en la población infantil de 1 a 4 años fue de 43,3%, siendo más afectada la población indígena con 56,3%, la población de la zona rural con un 47,8% y, las regiones Amazonía – Orinoquía con 60,4%


y Litoral Pacífico con el 64,5%, acorde con la última Encuesta Nacional de la Situación Nutricional – ENSIN - desarrollada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en el 2010.

“La educación nutricional debe convertirse en un elemento fundamental de los programas de vida saludable en los hogares, las escuelas, las universidades y en general de todos aquellos que estén, de alguna manera, involucrados con la alimentación y nutrición infantil, es decir, la familia, profesores de colegios públicos y privados, urbanos y rurales, la industria de alimentos, los gremios, los profesionales de salud y nutrición; entre más personas y entidades se involucren en este proceso de educación y aprendizaje tendremos mejores resultados y lograremos bajar considerablemente las alarmantes cifras de desnutrición en Colombia”, afirmó Ángela Rosales.

Finalmente y acorde con el Ministerio de Salud[1], es necesario desarrollar acciones que promuevan diferentes líneas de acción, de tal manera que se asegure que la población infantil mejore su plan de alimentación y por ende disminuya la deficiencia de micronutrientes como el Zinc; pues desde una perspectiva de salud pública, la diversificación de la dieta diaria es una de las líneas de acción que se plantean como prioritarias para superar los problemas asociados a malnutrición en el largo plazo.

Acerca de Aldeas Infantiles SOS

Aldeas Infantiles SOS Colombia es la organización internacional más grande del mundo en atención directa a niños, niñas, adolescentes y jóvenes presente en 134 países. Por más de 60 años ha trabajado para asegurar que todos los niños, niñas y jóvenes crezcan rodeados de una familia con amor, respeto y seguridad.

Aldeas Infantiles SOS apoya y fortalece a las familias que están en riesgo, y brinda entornos familiares protectores a los niños y niñas que por alguna razón han perdido el cuidado de sus padres. La organización trabaja este objetivo con las familias SOS y las comunidades en situación de vulnerabilidad. En Colombia más de 11.500 niños y niñas son acogidos y atendidos a través de 10 programas.

Para mayor información visite: http://www.aldeasinfantiles.org.co/