Por: @punketa
Hace poco más de un
año decidí dejar de trabajar (o bueno, trabajar por horitas o cosas pequeñas),
dedicarme a mi familia y en especial a mi hijo. Cosa buena esa de estar al lado
de mi chicuelo, cuidándolo, estar pendiente de las cosas de la casa, poder compartir
tiempos con la gente que quiero. Fue un buen momento porque aproveché al máximo
con mi hijo que es lo que más amo sobre todas las cosas; estar pendiente de sus
comidas, de su ropa, de jugar con él, acostarme con él en la siesta…. Momentos
únicos que aproveché al máximo.
Ya la otra cara de
la moneda de mis momentos con Eric es que si no hay trabajo no hay dinero. Esa
es una triste comparación que todos sabemos. Los niños no vienen con el pan
debajo del brazo y tampoco de amor se vive. A pesar de compartir momentos
lindos con él, sabía dentro de mi que eso no iba a durar tanto porque la
situación no estaba siendo la mejor y debía ponerle un pare al asunto y
dedicarme también a mi vida profesional ya que la tenía un poco descuidada
Al fin encontré un
trabajo por el que me siento muy contenta y por el que llevo algo más de un
mes. Es un trabajo de tiempo completo que me requiere todo el día fuera, por lo
que he descuidado cosas de la casa, incluso de mi familia. Soy cuasi maniática del
orden y del aseo por lo que no hacer algunos que-haceres me pone un poco mal,
pero recuerdo que el tiempo de trabajo es más importante y algunas cosas pueden
esperar al fin de semana para realizarse.
De otro lado mi
hijo. Por el, que doy todo también, ha sido afectado por este cambio. Está claro
que no tengo tiempo igual a cuando estaba disponible para él 7/24. Ahora debo
coordinar tiempos con mi hijo, la casa, mi pareja en un par de horas en la noche
y un trisito no más en la mañana. Parece cosa de locos porque vivo al 10000%,
intento estar pendiente de todo pero la verdad que es yo sola no puedo con todo
al mismo tiempo.
Hay cosas que he
debido darle más importancia, por ejemplo, pasar al menos un rato a solas con
mi hijo para hablar o jugar con él. Tiempo invaluable. Las cosas de la casa
pueden esperar y está claro que todos los días no es necesario asear al extremo
la casa, simplemente una organización adecuada y el resto que espere al fin de
semana. El tiempo con mi pareja es otra cuestión porque tengo la oportunidad de
hablar con él varias veces al día así que se puede decir que 'compartimos' un
poco más.
Antes estaba sola con mi hijo, ahora hay un responsabilidad adicional
de ser pareja, ama de casa, mamá, trabajadora en mi profesión.
Soy una mama
multitasking porque definitivamente la responsabilidad que tengo en estos
momentos como mujer es de hacer muchas cosas. Por fortuna me he venido dando
cuenta que es importante organizar mejor todas estas tareitas para luego no
sentirme frustrada porque quise hacer de todo pero al final no hice nada. Más
importante aún, ha sido no descuidar para nada a mi hijo, el me necesita y más
por la edad en la que él está, cualquier cambio lo afecta en su comportamiento.
En estos tiempos de
cambios, de cambios buenos, he sacado lo mejor de mí para que todo siga
fluyendo. Todo ha salido muy bien y tengo la plena seguridad que seguiré
luchándola para que mi familia se siga sintiendo orgullosa de que todo el
esfuerzo y sacrificios que hemos tenido han valido la pena. Amo estar donde
estoy en estos mismos momentos y no quisiera cambiarlo por nada.
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miércoles, 21 de agosto de 2013
A trabajar se dijo
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lunes, 1 de abril de 2013
Madres solteras
Por: Carolina

Soy madre soltera, no es fácil, de hecho nunca lo ha sido. Algunas lo somos porque nos tocó, no porque quisimos o porque hayamos metido la pata, y algunas otras porque así lo decidieron.
Hablemos sobre las madres solteras. Hay 3 tipos: Las 'recostadas', las 'madres responsables' y las 'luchadoras'.
Hablemos sobre las madres solteras. Hay 3 tipos: Las 'recostadas', las 'madres responsables' y las 'luchadoras'.
1- Las madres solteras "recostadas" son aquellas que se pegan a su familia como garrapatas sin trabajar, no tienen aspiraciones en la vida, no estudian ni trabajan, solo esperan que el dinero caiga del cielo y viven el día a día, esperando que los demás hagan algo por ellas y por sus hijos.
2- Las madres solteras "responsables" son aquellas que le tienen un padre a cada hijo, tienen 3 o 4, solo buscan 'marrano' que mantenga la manada. No les interesa el amor, solo que alguno se haga cargo de ellas y de sus hijos económicamente hablando.
3- Las madres solteras "Luchadoras" son las que se echan al hombro la situación, son amas de casa, estudian, trabajan y pase lo que pase están ahí para sus hijos. No le teman a nada, el motor de vida son sus hijos y siempre buscan superarse.
La verdad nunca me he arrepentido de tener a mi hija, por el contrario, Mariana me ha hecho ser mejor persona, ha sacado lo mejor de mi. Obvio que hasta ahora no ha sido fácil vivir sus enfermedades sin compañía de una pareja que me apoye pero soy madre soltera, mas no madre solitaria, tengo un papá, una mamá, y una hermana que nos cuidan, eso compensa la situación.
Soy enemiga de generalizar, de los prejuicios y tabúes, cada madre soltera tiene una historia, cada una sabrá por que vive su vida de ese modo, pero si ustedes son madres solteras pónganse la mano en el corazón y analicen su vida, pónganse por un segundo en los zapatos de sus hijos e hijas, ¿Cómo quieren que las vean en un futuro? como esa madre que dio todo por ellos y de la cual se sienten orgullosos o como aquella que no hizo nada y solo se dejó llevar por la corriente del día a día, esperando que los demás hicieran algo por ellas.
Y como dice @CamaronDiaz ser madres solteras no nos hace las 'pobrecitas' del asunto. Algunas si tenemos las tetas bien puestas para guerrearla toda por nuestros hijos, para sacarlos adelante y darle todo lo que se merecen. Espero que esta reflexión sirva de algo.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Soy tu mamá
Soy tu mamá; te cansaré, me enojaré contigo, gritaré como la loca del manicomio, te llamaré la atención, te repetiré mil veces las mismas cosas, seré tu peor pesadilla y te seguiré cuando sea necesario, y saber por que? por que TE AMO! Cuando tú puedas comprender esto, sabre que ya eres responsable.
Nunca encontraras a alguien que te ame, se se preocupe y a quien le importes más que a mi, sin ningún interés mas que el amor maternal. por que tu triunfo sera el mio.
Te amo hijo/a!!
Nunca encontraras a alguien que te ame, se se preocupe y a quien le importes más que a mi, sin ningún interés mas que el amor maternal. por que tu triunfo sera el mio.
Te amo hijo/a!!
Esta reflexión me la envió mi mama en una de sus innumerables Forwards…me gusto mucho y quise compartirla con ustedes.
Por: @RadioCobain
Por: @RadioCobain
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Mamá,
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mujer
jueves, 10 de noviembre de 2011
Mujeres Multitarea
@punketa
Por ahí dicen que las mujeres tenemos la habilidad de ser multitareas o de pensamiento paralelo. Aunque muchas veces es cierto, en otras oportunidades queremos hacer de todo al mismo tiempo sin terminar ninguna. Eso es toda una proeza que se incrementa cuando somos madres ya que nuestras responsabilidades se priorizan con un hijo.
Por ahí dicen que las mujeres tenemos la habilidad de ser multitareas o de pensamiento paralelo. Aunque muchas veces es cierto, en otras oportunidades queremos hacer de todo al mismo tiempo sin terminar ninguna. Eso es toda una proeza que se incrementa cuando somos madres ya que nuestras responsabilidades se priorizan con un hijo.
Durante el embarazo deseamos que al comprar cosas para nuestros hijos no falte nada, queremos organizar, levantar, hacer, saltar, correr, porque sabemos por consejos que después no tendremos tiempo para nada, aunque creo que exageramos porque realmente con el tamaño de una barriga de 6-7 meses es un karma intentar moverse de la misma manera que antes, además que nuestro sueño se ve afectado al sentir las pataditas de nuestros bebés y los dolores constantes de espalda por la incomodidad. Punto menos de mujer multitarea limitada por el movimiento físico pero que a esas alturas aún nos creemos unas malabaristas consagradas.
Recién nacidos nuestros hijos literalmente no tenemos tiempo para comer y a duras penas para bañarnos. Es toda una proeza aprender a ser madre durante esos primeros días cuando no sabemos qué quieren nuestros hijos ni cuándo lo quieren. Queremos atender todo pero nos angustia de sobre manera que las cosas nos queden mal hechas y es más que lógico que le prestemos más atención a nuestros hijos que a nosotras mismas.
Nos encontramos en una profunda crisis emocional en donde nos sentimos frustradas porque no sabemos como calmar a nuestros hijos cuando lloran y adicional no tenemos tiempo ni siquiera para ‘arreglarnos’ bien simplemente porque toda nuestra ropa bonita no nos queda y en lo que menos pensamos es vestirnos de embarazadas sabiendo que ya no lo estamos. Queremos ser tan responsables que ni siquiera confiamos el cuidado de nuestros hijos a otra persona porque no sabemos como van a estar. Estas reacciones nos hacen ver como mujeres locas que no permiten ayuda de nadie.
Nosotras no queremos ayuda de dientes para afuera, pero por dentro nos desmoronamos. En mi caso me hacía sentir culpable dejar a mi hijo en cuidado de la niñera mientras que hacía vueltas, me sentía mala madre y todo por el hecho de haber estado sola durante ese proceso, pero debía ser consciente que como mujer necesitaba tiempo y espacio, un aire diferente a estar en la casa
mientras volvía al trabajo.
Luego de volver al trabajo ya las cosas cambian, y vaya que el cambio es absurdo, porque a parte de ser madre, ama de casa, mujer, toca destinar gran parte del tiempo al trabajo. Llegar en las noches cansada y ver poco tiempo a mi hijo, alistar las cosas del niño para el otro día, lavar ropa, lavar loza, doblar ropa... en fin. No quise dejar a mi hijo, pero tocaba trabajar, igual el trabajo es un cambio que ayuda a liberar energías, así mismo se da la oportunidad de salir a comer algo, tomarse algo, ir a comprar cosas.
Ni qué hablar de la vida sentimental, siendo soltera se crean muchas emociones al saber que una persona puede estar al lado de uno, pero bueno, mi caso es cuento aparte. No sé como rayos uno saca tiempo para salir con personas, hacer una vida social normal. Aunque las cosas a este nivel ya no son normales: el tiempo se consume rápidamente y se deben tomar decisiones que bien o mal aseguran que uno no se vuelva loco.
Esas decisiones que llevan tiempo, que sacrifican otras son parte del día a día, son parte de las múltiples tareas que nosotras como madres realizamos. Sé que nuestros hijos son la prioridad pero no nos debemos descuidar, debemos sentirnos mujeres, no tenemos prohibiciones pero si limitaciones (en tiempo, aclaro), aún somos lindas mujeres que queremos salir y divertirnos, conocer lugares, gente y seguir estudiando.
Por estas razones y por mucho más somos guerreras, luchadoras, maniáticas del orden y del aseo, niñeras, profesoras de nuestros hijos, esposas, novias, amigas. El tiempo es oro y no lo desperdiciamos, disfrutamos cada momento con todas las personas que nos rodean como mejor nos parezca. Aprovechemos las bondades de ser madre y ante todo las de seguir siendo mujer.
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