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miércoles, 8 de junio de 2016

Televisión con educación

Por @punketa

En estos últimos días y analizando un poco sobre series y/o películas que nos ofrecen los distintos canales de tv e incluso streaming, como Neltflix, encontré una gran cantidad de programas que ofrecen hoy en día para los niños. Si ustedes recuerdan, hace 20 o 25 años, la oferta televisiva estaba muy sesgada a lo que los canales ofrecieran, no sólo para niños sino también para adultos. Solo teníamos unos cuantos canales (en el caso de Colombia) en los cuales no teníamos opciones de seleccionar muchas veces lo que queríamos, así que nos conformabamos con solo ver lo que estaban "pasando".

Ya con esta nueva ola de tecnología, información, internet y demás, tenemos hoy en día un carrusel de opciones interesantes, en especial para nuestros chiquitos, incluso se encuentran distribuidos para rangos de edades o de tipos de narrativas en las que se desarrollan.

He notado que Eric le gustan los programas en los que existan carros, motos, maquinaria en general, pero sobre todo aquellos en los que exista colaboración y ayuda a los demás. Le encanta ver como los grupos de amigos siempre terminan ayudando a otros sin importar que tan complejo sea el problema. Uno de estos programas es Paw Patrol, una patrulla de cachorros que funcionan como policías, que junto con sofisticados vehículos, colaboran a los habitantes del pueblo en su diario vivir. Curiosamente, Eric es un niño muy colaborador, en especial con las tareas domésticas, le encanta saber que es útil con cualquiera que sea la tarea que le indique. Ayuda a barrer, a trapear -aunque haga más desorden ;) -, le encanta ayudar en la cocina y una vez finaliza dice con orgullo "Es un placer ayudar". Él sabe que no siempre estoy con la mejor disposición cuando me encuentro enferma pero siempre me saca una sonrisa cuando dice con seguridad que él es mi hijo y que él debe ayudar.



Al ver que ciertas series o películas tienen un contenido apropiado para los niños, me siento tranquila que hay opciones interesantes en las que podemos confiar como padres. Tenemos diversos canales por cable, películas en discos y creo que unas de las mejores hoy en día que es Netflix. Tener el lujo de no preocuparse por el contenido de ciertos programas de tv es algo que nuestros padres jamás hubieran imaginado. En el caso de internet... mejor lo hablamos en otro post.




lunes, 9 de mayo de 2016

Educación sin represión

Por: @punketa

En días pasados fui al colegio a recibir el boletín de notas de mi hijo. En uno de los comentarios de la profesora me comentó que Eric no había trabajado en una clase de arte, en la cual debía realizar un dibujo complementario de acuerdo a una figura de un perrito pegada en el centro de la hoja. Eric, según me comentó la profe, empezó a colorear de muchos tonos el fondo de la hoja. Le preguntaron que qué estaba dibujando y dijo que un simple fondo para el perro, pues realmente no lo había 'puesto' ni en el cielo, en un parque o en una casa, solo pinto y pintó. El problema surgió porque no le gustó a la profe que Eric no quisiera pintarle algo 'real' al perrito en el fondo. 

Me sorprendió tener una queja de la profesora porque en clase de arte Eric no había hecho algo 'real'. ¿Están en clase para realizar un dibujo libre pero no aceptan que dibuje lo que él quiere? ¿Qué quieren en este caso si es una clase de arte? Me molestó que hubieran hecho referencia a que Eric no fuera capaz de dibujar algo real cuando le pidieron dibujar lo que quisiera. Si está en clase de ciencias y le piden dibujar una flor, les aseguro que lo realiza y lo hace actualmente.

Que Eric sea un niño inquieto no significa que no sea lo suficientemente capaz de aprender o de saber como funcionan las cosas a su alrededor. Es una burla tener una clase de arte que obliguen a los niños a que piensen igual que los demás. De mi parte no lo acepto, no le diré a Eric que en un dibujo libre pinte el cielo de azul cuando lo quiera ver verde; no le diré que deje de soñar y de que imagine cosas locas; no le diré que deje de utilizar las partes de sus pistas de hotwheels para usarlas como robot. Definitivamente no haré lo que todos piensan que sería bueno. El aprenderá muchas cosas sobre números, ciencias, historia y todo lo que conlleva una vida escolar; cada cosa nueva que el aprende es algo bueno para su vida. Solo espero que su imaginación, sus juegos, sus dibujos lo hagan darse cuenta que es un ser libre, de que es un ser independiente, que es diferente, que a pesar de ir a un colegio a aprender cosas que al final todos sabemos, él puede pensar por si mismo.

Dibujo libre de un 'videojuego' con sus controles
Estamos acostumbrados a que nos moldeen tanto desde pequeños que al final resultamos siendo igualitos. No digo que quiera cambiar el método de educación porque sencillamente es algo complicado para mi, solo pienso que es importante soltar un poco la pita de esas reglas de pensamiento tan estructurado. Cabe aclarar que el respeto y las responsabilidades siempre deben ir de la mano en cualquier método que se quiera implementar.


viernes, 5 de junio de 2015

Como hablarle a tu hijo sobre discapacidad



Como madre de una niña con parálisis cerebral quiero para mi hija un mundo donde la integración, la tolerancia y el respeto sean una realidad. La mejor manera de cambiar esta realidad es iniciar a nuestros hijos por este camino es hablarles de manera clara y sencilla sobre la discapacidad.

La actitud de los padres es fundamental para que los niños acepten a las personas en condición de discapacidad. Nosotros como padres somos su modelo de conducta, debemos relacionarnos con total naturalidad ante cualquier persona que presente algún tipo de discapacidad, ese tipo de comportamiento será su mejor referencia.

La aceptación hacia la discapacidad debe ser clara, no podemos contradecirnos, por ejemplo: Decimos que todo está bien, que se debe tratar a una persona en condición de discapacidad con respeto, pero nuestros gestos y acciones dicen otra cosa, desviamos la mirada o simplemente evitamos hablar del tema. En ese momento enviamos un mensaje confuso a nuestros hijos, he ahí la importancia de nuestra actitud.

Debemos tener cuidado con las palabras que usamos al referirnos a una persona con discapacidad. Es muy importante no usar términos hirientes como "mongólico, retrasado, idiota, retardado, lento, enfermito, incapacitado, inválido" entre otros. También referirse a los niños sin discapacidad como niños "normales" ya que eso implica que los otros niños no lo son.

Lo ideal es que le enseñemos a las nuestros que todas las personas somos iguales pero que tenemos características distintas, podemos tener muchas cosas en común, gustos, sueños, metas, sentimientos.
Debemos dejarles claro que las diferencias no son malas, sino que nos enriquecen, nos complementan y nos hacen únicos. Que el hecho de que algunos niños demoren mas en aprender a caminar, o tengan alguna dificultad para moverse, para relacionarse con otros, para escuchar o para ver, no significa que no puedan tener una vida plena o que no puedan disfrutar de las mismas cosas que los demás, como jugar, tener amigos, ir al colegio y sentirse amados.

El respeto hacia la diversidad es la aceptación real de la discapacidad. Los niños no deben sentir lastima por las personas en condición de discapacidad, sino respeto, valorar sus capacidades y logros.
Debemos explicarles a nuestros hijos que los niños en condición de discapacidad necesitan de algún tiempo adicional para conseguir ciertas metas, pero por otra parte pueden poseer habilidades que otros niños no tienen, así que eso los hace igual de valiosos a cualquier otra persona.

Lo ideal es responder de manera clara y sencilla las preguntas sobre discapacidad que nos puedan hacer nuestros hijos, pero hacerlo de una manera tranquila, por ejemplo: Si un peque nos pregunta por qué ese niño no camina o no habla, hacerlo de una manera simple, si muestra un poco mas de curiosidad se le debe aclarar que su condición no le impide ser feliz, que es un niño como cualquier otro, que juega, aprende, le gusta divertirse y tener amigos. Alguna vez escuché a una niña decirle a su mamá que la alejara de Mariana porque "se le iba a pegar" lo que ella tenía, algunos niños piensan que la discapacidad es contagiosa, hay que explicarles que eso no es así, que es algo que se da por diferentes motivos, pero que no se pasa de una persona a otra. 
Frases como "No lo mires" "No te acerques" cohiben al niño de relacionarse con cualquier pequeño en condición de discapacidad, puede llegar a pensar que la discapacidad es algo malo y de lo que se debería sentir vergüenza.

Espero que estos consejos les sirvan a la hora de explicarle a sus pequeños de que trata la discapacidad, si tienen alguna duda o pregunta no duden en contactarme a mi correo blogeloficiodesermama@gmail.com



martes, 11 de marzo de 2014

Cada niño es único, cada mamá también


Venía en un Transmilenio (últimamente la mayor cantidad de anécdotas pasa en uno de estos) cuando vi salir de la nada una niña pequeñita; no tendría más de 4 años e iba tan feliz que gritaba entre risas y reía gritando mientras llevaba a su mamá prácticamente a rastras por entre la gente. Su espontaneidad hacia sonreír a quien la viese.
Inmediatamente pensé en Pipe, no recuerdo haberlo visto nunca tan expresivo. A sus casi 6 años jamás se ha dejado llevar por la euforia, ha vivido su infancia sin el menor asomo de sorpresa ante las cosas buenas. En una ocasión llegó del parque y encontró una bicicleta nueva en la sala con su nombre, mientras que su papá y yo mirábamos escondidos su reacción. Leyó el papel lentamente, sonrío mientras dijo con la mayor tranquilidad del caso: “mira abuelita, esta bicicleta es para mí”.
No estoy diciendo que sea un niño desagradecido, al contrario, cuando menos lo espero se me abalanza en una especie de abrazo sorpresivo y mientras me besa la mejilla me dice: “Mami, gracias por comprarle cordones a mis zapatos”. Extrañamente agradece las cosas más ínfimas mientras se mantiene impasible ante otras.
Él es más bien un niño tranquilo, sus profesoras dicen que a veces es inseguro y por más que he intentado seguir varias “pautas” de crianza, siempre termino hecha bolas, pensando en que quizás tanto estándar educativo no es aplicable para mí.

Hace unos días (precisamente en un Transmilenio… carachas) una muy linda mamá de una muy linda bebé me escuchaba expresarle, completamente avergonzada, mis miedos de estar haciéndolo todo mal. Y qué tal si… Es que la psicóloga dice… Y si soy mala por abandonarlo mientras trabajo… Qué pasaría si…  
Con la mayor naturalidad, ella me hizo entender que eso es parte esencial de lo que aceptamos como maternidad;  cuestionarnos desde que utilizan pañales, pensar y re-pensar nuestras acciones, preguntarnos cada noche al acostarnos, ¿y qué tal si?
¡Y qué alivio darnos cuenta! Por imperfecta que parezca nuestra manera de enseñar o de ser es completamente nuestra. Hay errores que nos dan forma, nos hacen quienes somos. 
Que si un niño tiene autoestima alta debemos estar vigilantes que no sea demasiada para que se vuelva egoísta y caprichoso; que hay que quererlo y darle un entorno seguro, pero si no quiere dormir solo en su cama debemos generar hábitos permitiendo que llore por ciertos lapsos de tiempo sin inmutarnos; que mientras los defensores de la crianza con apego insisten en que debemos suplir las necesidades de nuestros hijos con afecto, otros aseguran que los niños saben ser manipuladores y sus padres deben negar cualquier tipo de atención si el niño tiene un comportamiento no esperado…  Mi hermano diría algo como: ¿¡Whaaaat!?
Como si no tuviésemos suficientes cosas en la cabeza nos bombardean con mil opiniones expertas  para tener “mejores hijos”. En vez de dedicar los primeros años de Pipe a darle gusto a editoriales y medios, decidí que ante nada debía que tener claro era quien soy yo, cómo es mi familia (¿recuerdan a Barney y sus familias diferentes?) y qué espero del niño. 

Fue así que decidimos hacerlo a la antigüita: Aprendiendo cada día más, claro que sí,  pero basándonos en los valores que nos inculcaron los nuestros, corrigiendo los errores que tal vez cometieron y amando a nuestro chiquitín mucho, mucho, mucho.

martes, 18 de febrero de 2014

Nuevos Paradigmas

Por: @punketa

Esta semana varios padres de familia tuvimos una reunión en el nuevo colegio de mi hijo, donde todos los niños que ingresaron a preescolar, lo que acá se traduce a tres años escolares previos a la primaria básica. En esta reunión por lo general, y como buen colegio, hacen una super presentación de la institución, de lo maravilloso que van a pasar los niños dentro de él y todas esas cosas que uno como padre escucha en todas las instituciones educativas.

Pero escribí este post no para hablar del colegio, ni más faltaba la publicidad no pagada (...), escribo este post para comentarles algo que nos compartieron ese día y que a pesar de haberlo escuchado antes, no pensé que fuera tan importante hasta hoy.

Actualmente el paradigma de la educación ha cambiado: nuestros hijos y nosotros como padres estamos expuestos a un sin fin de información que aún no hemos podido aprovechar al máximo. Creo que nos quedamos en una época educativa en que las cosas funcionaban distinto. Para mal o para bien, nosotros fuimos educados de una manera distinta y actualmente nuestros niños deben ser educados de otra manera ya que el mundo gira a pasos agigantados y debemos adaptarnos a estos nuevos cambios. Muchas de nosotras estamos compartiendo con nuestros hijos su primera educación, que es casi hasta que entran a la primaria y es donde empiezan a aprender más cosas de las que nosotros soportamos y es allí que listaré cinco puntos importantes y espero que muchas mamás hagan retroalimentación a estos puntos y compartamos un sano debate al respecto:

Bilingüismo: En un mundo tan globalizado tan abierto a nuevos sistemas de información, abiertos a conocer diferentes culturas, países, personas, debemos enseñarles a nuestros hijos no sólo que hablen bien su propio idioma sino una lengua extranjera. Debemos aprovechar las capacidad que ofrece tenerlos en una edad pequeña para que aprendan más rápido. Recuerden que no solo es viajar a un país con un idioma distinto al nativo sino la información encontrada en internet, libros, los mismos dispositivos móviles que a diario utilizan, manejan bastantes términos en lengua extranjera.

Capacidad Virtual: ¿Usted ha escuchado algo similar a ‘El mundo está loco. Ahora los niños manejan desde pequeños esos aparatos’? Bienvenido al siglo XXI donde la tecnología es nuestra mejor aliada y donde el que no sabe de tecnología se quedó literalmente ‘atrás’. Recuerden que el paradigma de la educación ha cambiado y con ello los métodos de enseñanza, ahora les dictan clases virtuales, deben saber utilizar un pc o una tableta para poder acceder desde google.com hasta alguna aplicación especializada para aprender a colorear. No es malo que ellos aprendan a utilizarla, lo malo es que la utilicen siempre para jugar o acceder a sitios inapropiados para ellos. Simplemente con un poco de control y ellos, y hasta nosotros, aprenderemos cada día algo bueno de alguno de ‘esos aparatos tecnológicos’. Muchos de los mejores aliados tecnológicos para enseñanza es aprender jugando y ahí es donde el paradigma del profesor gruñón con una regla en la mano esperando que todos lean el libro de 500 páginas está mandado a recoger.


Socializar: Antes las familias eran más numerosas, papá y mamá tenían mínimo tres hijos donde todos ellos podían jugar, armar castillos y un sin fin de actividades que les permitía entablar relaciones sociales propias, había llanto, frustración, alegrías, compartían. Ahora miremos el lado de hoy: muchas familias han decidido únicamente tener un hijo, por mucho dos, los juguetes y el tiempo de papá y mamá son exclusivos de ellos y tienen poco nivel de socialización. Cuando ingresan a una institución educativa tienen problemas de comunicación, hay más frustración porque no saben cómo actuar y pedir un juguete. Hoy en día una persona que sabe expresarse, que tiene el control de su comunicación y sabe socializar, es una persona que tiene mejores oportunidades de conseguir aquellas cosas que se propone. Recuerde que su hijo no puede comunicarse siempre con el llanto y la pataleta sólo porque es hijo único; recuerde que puede haber frustración dentro de su aprendizaje pero con una adecuada comunicación con ellos, les evitaremos muchos problemas más adelante.

Emprendimiento y Liderazgo: De acuerdo al punto anterior, una niño que sabe comunicarse y socializar con su entorno y que adicional es alguien que puede manejar sus emociones logrando así un objetivo. Un mundo tan globalizado y abierto a tantos cambios, a tantas personas, es importante que nuestros niños aprendan a surgir por ellos mismos, un niño competente y capaz podrá lograr muchas cosas buenas en la vida. Ojo que no es que esté diciendo que les enseñemos a pisotear a otros para lograr sus objetivos; me refiero a que les enseñemos a que tienen un sin fin de capacidades hermosas para que puedan lograr lo que quieren en la vida. Enseñémosle a ser emprendedores, a lograr esas metas por si solos y a ser creativos. Los padres somos las personas que más influimos en la poca capacidad que desarrollan cuando empiezan a crecer.

Cuidar el Planeta: Si, es importante que los niños aprendan a cuidar su entorno. Un granito de ayuda para cuidar nuestra casa, el colegio, el parque es un granito que sumado a muchos otros significará algo en el futuro. El sentido de ayuda y pertenencia a un lugar hará que nuestros niños vean la vida de una manera distinta. Limpiar, reciclar, no desperdiciar y reutilizar son actividades que todos en la familia debemos aplicar. El planeta y nuestro entorno en general serán los más agradecidos. Somos padres globalizados, que estamos viendo el mundo con otros ojos y nuestros hijos deben verlo de la misma manera.

Démosle excelentes herramientas desde la primera educación para que sean personas grandes. El nuevo paradigma de la educación no está enfocado a la manera de castigarlos o de hacerles comer cierto tipo de comida o a que horas considera que se vaya a dormir, porque a la hora de la final los padres si decidimos eso; lo importante es abrir más los ojos frente a todo lo que está pasando alrededor y que está afectando a nuestros hijos.

lunes, 21 de octubre de 2013

Mejor apretar que soltar

Por @punketa

Eric es un niño que se mueve mucho, corre mucho, aprende rápido y por lo general nunca se cansa. Tiene una energía única que hace que sea mucho más especial. Tiene una mamá que lo adora montones, tiene por decirlo así dos papás (mi pareja y el papá que vive en otro sitio) y tiene una abuela y una tía que lo consienten como si no hubiera mañana. Adicional tiene una tía abuela que también lo consiente como me consintió a mi y a mi hermana cuando mi mamá nos dejaba al cuidado de ella.

Teniendo en cuenta todas estas personas que están junto a él, que le dan tanto cariño, así mismo yo, como madre, espero una colaboración para ayudar a educar a mi hijo dentro de lo que se pueda ayudar, por ejemplo, si hace desorden debe recoger los juguetes después; no pegarle a nadie; comer toda la comida completa a la hora determinada; entre otros.

Como madre que no tiene al padre de mi hijo cerca, me toca gestionar mucho a lo que educación se refiere con Eric y adicional debo tener el apoyo de todas estas personas cercanas que comparten bastante tiempo con él. Debo mantener un carácter fuerte, debo afianzar mi método de educación con Eric porque lo que deseo es que el no comience a ir de un lado a otro mirando a ver quien le suelta más la rienda para el hacer lo que quiera.

Prefiero apretar que soltar, prefiero ser fuerte en algunos aspectos que mi hijo me tome de burla cuando le indico alguna orden.

Es básico:

- Si lo llamo debe venir sin rechistar (ir a comer, ir a bañarse, entre otros): No me gusta que empiece con ‘ya voy’ y nunca viene o se queda jugando y no contesta ni nada. Es una orden sencilla pero si no la cumple entonces podré pasar horas enteras hasta que quiera acercarse a mi para lo que necesito. Adicional a esto, no me debe decir un ‘que’ cuando lo llamo, debe decir ‘Señora?’ o un simple ‘Si, mami?’

- Si quiere algo, debe pedir el favor: alcanzar algo, pedir algo de comer, pedir que lo alcen, pedir un juguete. Mis papás siempre me enseñaron las normas básicas de convivencia ‘Buenos días’ o un ‘Hola’, ‘Adiós’, ‘Por favor’ y ‘Gracias’. Si no lo hace, obviamente obtendrá un llamado de atención mío.

- Aprender a verme a los ojos cuando estoy hablando con él. Sea una frase de cariño, de aprendizaje o de regaño, el debe aprender a levantar la mirada y poner su atención en lo que le digo. Porque no solo está escuchando lo que estoy diciendo sino porque a las personas se les respeta cuando aprenden a mirar a los ojos.

- La hora de dormir se respeta: Esta regla es básica cuando al siguiente día tiene que ir al jardín y me gusta cuando está lúcido y tranquilo al día siguiente. Así patalee y se ponga de mal genio el sabe que debe descansar y la prueba más grande es verlo dormir cinco minutos después de dejarlo acostado tranquilamente en su camita.

Entiendo que es un niño pequeño aún pero es la época perfecta para que ellos aprendan tanto lo bueno como lo malo. Ser grosero, contestón o desagradecido con lo que le damos no es algo que quiero enseñarle.

A pesar de su carácter fuerte y hasta de mal genio, nunca debe olvidar que hay normas básicas de convivencia que debe aplicar no sólo conmigo sino con el resto de las personas con las que trata todo el tiempo. Muchas veces el se pone de mal genio porque puedo parecer regañona y más si ha incurrido en varias faltas en poco tiempo, pero es normal. Otras personas me dicen que no lo regañe tanto pero siento que es mi responsabilidad velar por esa educación que le ofrecemos los papás, porque si nadie me sigue o si muchos intentamos darle distintos tipos de educación, es posible que mi hijo aprenda a no ser responsable por sus acciones ni sus palabras.

No quiero un niño voluntarioso, grosero ni patán. Dentro de tanta gente, tantos métodos de educación, tantas cosas que hay que ver por tv y por internet, me da miedo que se salga de control porque simplemente no supe como amarrarle las riendas a su debido tiempo. Una educación permisiva no es mi manera de ver el futuro de un niño que maneja tanta información y al final no sabrá cómo utilizarla.

A continuación dejo una imagen que encontré en redes sociales la cual me pareció muy apropiada para explicar un poco este texto.

martes, 23 de julio de 2013

¿Papá cajero?

Por @punketa

No se si ustedes hayan escuchado ese horrible término para hacer referencia a esos padres que han reconocido a sus hijos pero por su condición han sido ausentes en los momentos más importantes de sus hijos. Empecemos diciendo que no solo hago referencia a papá como masculino sino como padre/madre (padres) ya que es más corto de escribir y yo sé que ustedes me entienden perfectamente.

En Colombia hay leyes que favorecen principalmente a la mujer como progenitora y como custodia del niño/niña en caso que haya algún inconveniente entre los dos padres y como estándar tienen una ley que indica que el padre que no tiene la custodia debe ver a su hijo cada 15 días los fines de semana. Esta ley varía de acuerdo a como la establezcan los papás pero casi siempre firman este acuerdo para evitar mayores inconvenientes. Adicional se acuerda un monto económico que ese padre (no custodia) que debe aportar periódicamente para el sostenimiento escolar, salud, alimentación, vivienda entre otros. Por lo general este monto es igualitario para madre y padre sin importar quien tenga la custodia.

Ya ubicándolos en contexto histórico-legal les comento que acá es muy común encontrar padres ausentes por el hecho que esta misma ley únicamente les deja ver a sus hijos cada determinado tiempo. Pero ¿es necesario que usted como padre únicamente esté pendiente de sus hijos cada 15 días o cada vez que la ley se lo permita? ¿Usted llama a diario para saber como les fue a sus hijos en el jardín o colegio? ¿Usted llama si se ha enfermado de alguna gripa o si necesita alguna ayuda para ellos? ¿Usted está pendiente de los inconvenientes que se hayan presentado con sus hijos en el colegio o con sus familares? ¿Usted habla con ellos por teléfono así no los pueda ver y les pregunta como les ha ido? Si usted no hace eso durante el tiempo que no puede ver físicamente a sus hijos, entonces usted es un papá cajero.
http://www.zazzle.com

Ahora, usted como padre tiene la fortuna de mantener a sus hijos económicamente muy bien, los tiene con un buen sistema de salud, un colegio adecuado, pero por cosas de la vida usted no sabe como le ha ido a su hijo en el colegio, no sabe ni como se llama la profesora, usted no sabe si sus hijos necesitan un par de medias nuevas (porque entre más pequeños crecen más rápido y todo les va quedando en poco tiempo), si han tenido algún problema académico o de disciplina. Una cosa es que usted sea el papá pero otra cosa es que toque recordarle que hay algo más allá del dinero que no se compra: el cariño, la responsabilidad, la pertenencia por ser un padre. Si usted aplica a muchas de estas situaciones entonces usted es un papá cajero.


Ahí va otra perlita ¿Usted sabe cuánto pesan sus hijos? ¿Tienen que tomar algún medicamento para aliviar algún dolor? ¿Usted va a las citas médicas con ellos? ¿Lleva o recoge a sus hijos del colegio algún día cualquiera? ¿Va a las reuniones de padres y conoce el avance de sus hijos académica, motriz, disciplinariamente?

El hecho que usted no tenga la custodia de sus hijos no le da el derecho de asumir que durante el tiempo que usted no tiene a cargo a sus hijos usted no es el padre, ni mucho menos que tiene menos responsabilidad. Usted debe saber que la persona que tiene a cargo la custodia de sus hijos se parte el cuerpo y la mente por tratar de mantener un equilibrio entre el tiempo, el trabajo, el hogar, familia, asuntos personales y otro sin fin de cosas adicionales al cuidado de los hijos. No estoy diciendo ni mucho menos que se quiera entregar la custodia, pero da tristeza saber que esos padres cajeros se dan a la locha y que ni siquiera saben cómo van sus hijos de crecimiento. Muchos padres actualmente nos toca hacer de padre y madre porque los demás asumen que una cuota económica periódica es suficiente para hacer de ‘padres’. Como leí hace poco ‘ser papá es una labor en la que primero se otorga el título y luego se da la experiencia’ y aunque me atrevo a decir que la mayoría son padres de verdad, algunos y muchos que conozco, no han podido asumir esta hermosa labor con responsabilidad y con amor.

No sean papás cajeros. Sus hijos algún día se darán cuenta de quienes estuvieron a sus lado durante su niñez, quienes estuvieron cuando se cayeron y alguien les sobó la rodilla con un sana-que-sana, quienes los vieron crecer y cambiar de ropa porque ya no les quedaba, quienes aprovechan el momento más inesperado para un abrazo, una llamada o un simple besito, quienes lavaron sus prendas sucias de tanto jugar en el parque, quienes estuvieron ahí cuando les sucedió algo extraordinario en el colegio o sencillamente quienes estuvieron ahí para decirles cuánto los amaban de verdad sin importar las peleas, el mal genio o los problemas diarios.

Lo más importante que tengo que decir sobre esto es que los papás no podemos ser tan egoístas con nuestros hijos y que a pesar de que estemos separados debemos darle lo mejor, acompañarlos, guiarlos porque si bien, hay muchos padres totalmente ausentes, también existen aquellos que pueden y deberían estar ahí junto a ellos. Tenemos niños muy inteligentes que se dan cuenta de todo lo que pasa alrededor así nosotros no lo notemos.

Por esto y por mucho más es que nunca, jamás de los jamases debemos ser padres cajeros.

lunes, 25 de febrero de 2013

Se nos pasa el tiempo...


Por: @perenguena

A pesar de que es muy claro que nuestros chiquis se crecen en un abrir y cerrar de ojos, es así que noto que del bebecito que entro a párvulos hace un par de años queda poco...
Verlo crecer día a día me hace sentir afortunada!

lunes, 28 de enero de 2013

Primer día de colegio

Por: @cats_caliope


El primer día de colegio de Pellusa lo puedo resumir en la pregunta que me hizo mi prima Laura, el primer día de clases de éste 2013 cuando llevamos a mi sobrina Natalia y a mi hija Juliana, "¿Oye que será que a ellas no les gusta la casa?"
Y la pregunta es lógica porque mientras la mayoría de niños incluso los más grandes eran un mar de lágrimas y malas caras, esas dos muchachitas entran al colegio con una sonrisota, prácticamente corriendo y saltando, y ni siquiera una mirada atrás para buscar a las mamis; con el besito de despedida y la bendición en la puerta fue suficiente.
Y la escena fue exactamente igual el año pasado, en el primer primer día de colegio, yo esperaba poder consolarla, madre esperaba que la extrañara, pero NO, Pellusa ama el colegio, su profesora del año pasado no la  adoptó porque no pudo, fue hasta monitora a pesar que era la más pequeña de su salón y que la directora la veía muy vichecita para prejardín.
Y analizando éste panorama, me doy cuenta que algo debemos estar haciendo bien, porque Pellusa es una niña independiente, cariñosa, inteligente y a la que le encanta aprender, tanto que en vacaciones nunca dejó de recortar para mejorar su técnica.
Primer día de cole 2012
Primer día de cole 1013
Un consejo para las mamitas que andan buscando jardín infantil o preescolar para sus peques, no se dejen llevar por la necesidad de ponerlos en la institución más rimbombante de su ciudad, y de ser posible escojan un sitio cercano, en el que el peque no deba pasar un periodo de tiempo montado en  transporte, eso los estresa, y en muchos casos hace que no se sientan bien al ir al cole.
Otra cosa importante, disciplina, no busquen excusas, especialmente las mamitas que están en casa para que el chiquitín se quede en casa, es importantísimo que él tenga continuidad al asistir y por favor puntualidad, después se van a quejar que no se levanta, que nunca llega a tiempo, sino cultivamos en ellos la responsabilidad cuando chiquitos después será muy complejo.
No le hagan las tareas, así queden espantosas son hechas por ellos, se busca que mejoren cada vez más, pero no lo van a hacer si es mamita o papito quien hace las tareas, y no se engañen con la famosa frase: “es que yo le llevo la mano”, el espacio de las tareas debe ser divertido, pero se debe recordar que ellos deben aprender.
Saca tiempo de tu ocupada agenda, sino para hacer tareas al menos para revisarlas cuando llegues, que el pequeño vea que te interesan sus “asuntos importantes”. Y los fines de semana dedica un rato a que hagan tareas, ármate de paciencia y ten en cuenta que están aprendiendo. Cómprale juegos didácticos de letras y números, para aprender jugando.

domingo, 28 de octubre de 2012

¡No a los disfraces violentos!

Por: @Morganadeleon
 
Ya es sabido que estamos en un mundo que va de mal en peor, que la violencia penetró los rincones del hogar y los corazones y que nuestra lucha diaria es no permitir que nuestros hijos se vean permeados por esta realidad, por difícil que resulte.
 
La televisión está plagada de programas que hacen apologías horribles a la violencia, disfrazados de programas infantiles y ni hablemos de los noticieros o programas informativos, son la cuna de la violencia.
 
Y por esto, nuestros pequeños crecen con unos modelos de súper héroes que siempre están dándose golpes con alguien, los ven desviar balas, salvarse de explosiones y hacen que estos sean sus juegos diarios, algo que por demás me resulta preocupante, pues puede resultar en accidentes lamentables, dado que los niños no son capaces de medir consecuencias ni mucho menos, riesgos.
 
Es claro que el Halloween es una celebración en la que de niños siempre quisimos ser quienes no podíamos ser y apelábamos a los mejores disfraces para obtener todos los dulces que fueran posibles. Pero nuestros modelos eran diferentes.
 
Nuestros disfraces buscaban mostrar esas profesiones con las que soñábamos en la infancia, éramos, médicos, enfermeras, astronautas, bailarinas, campesinos, gitanas y realmente podíamos serlo.
 
Claro, los tiempos han cambiado y no podemos pretender que nuestros hijos se pongan lo mismo que nosotros, pero si podemos influir para que la escogencia de su disfraz sea la mejor. Que sea un espacio para compartir y que a toda costa, evitemos que la violencia llegue al mundo de nuestros pequeños.
 
Busquemos que la ternura y la creatividad nos invadan, juguemos con ellos, creemos mundos soñados y siempre hagamos de cada momento algo inolvidable en la memoria de ellos. Será nuestra mejor labor.

lunes, 6 de febrero de 2012

Mi hijo, mi profesor

Por: @Banerol


Debo confesar que antes de ser madre, me era indiferente la realidad de los demás. No lo hacía porque quisiera ser mala o rebelde, sino que no era consciente de la vida. Yo cumplía con mis obligaciones (estudiar) y lo que más me podía preocupar era qué iba a hacer el fin de semana. Hoy miro hacia atrás y veo cuánto han cambiado las cosas y me alegro de ello.

Todos los que me leen saben que mi hijo no fue precisamente planeado, al menos, no por mi. Tal vez la vida sí lo tenia planeado para mí, para que mi vida diera el giro que dio. Gracias a él, se despertaron en mí infinidades de sentimientos que no conocía y que él me ha enseñado a vivir.

Conocí el verdadero significado del amor, aprendí a ser precavida, a actuar rápido, a ser fuerte cuando por dentro estoy desmoronada y el que más "duro me ha dado" es el de la protección. Tengo la necesidad de protegerlos a todos. Quiero poder darle a todos lo que necesitan, no quiero que sufran. Cuando voy por la calle y veo a un niño indigente, me provoca llevarlo a mi casa y adoptarlo. Tratar de mantener felices a los demás es muy agotador.

No sé si sea normal o no pero yo jamás lo había sentido: no soporto ver sufrir a otro. Cuando estoy en esa situación enseguida pienso en mi hijo. No quiero que pasé por situaciones difíciles pero sé que lo tendrá que hacer y que no lo voy a poder evitar. Que debo ser fuerte para poder servirle de soporte y que jamás debo darme por vencida.

En estos siete meses, también logré entender a mi madre, a mi abuela, a mi tía y a todas las madres que conozco. Logré entender porque las madres son, a veces, tan mal juzgadas y lo poco que eso nos importa. Las madres simplemente hacemos lo que debemos hacer.

Me sorprende como un bebé puede llenarte con tantas experiencias que cambian tu vida radicalmente. Un ser que vino al mundo a aprender es hoy quien me enseña a vivir.

En general, han sido los siete meses más enriquecedores de mi vida. He aprendido millones de cosas (y las que faltan) y me siento feliz de que las cosas sean como hoy lo son, aunque nunca estuvieron dentro de mis planes. Y es que es así como suceden, en ocasiones, las mejores cosas de la vida: sin ser planeadas.

Nota: Ojo, no me malinterpreten; planear a un hijo es el mejor regalo que se le puede dar. Yo corrí con la suerte de contar con el apoyo de todas las personas que me rodean cuando quedé embarazada y gracias a ellos mi hijo no ha tenido que pasar necesidades.


sábado, 17 de diciembre de 2011

La importancia de la desnudez

Por: @morganadeleon
Afortunadamente, no soy de una generación de tabúes, ni cosas parecidas. Soy de la generación que llama a las cosas por su nombre y para la cual ya casi nada es un misterio.
Digo afortunadamente, porque gracias a ello he disfrutado mi maternidad al máximo. No he tenido problema con vergüenzas o penas con mi hijo.
Soy firme creyente de que los padres deben enseñarles a sus hijos el cuidado sobre su cuerpo desde el ejemplo. Es decir, tomar baños juntos, explicarle cómo se llaman las partes de su cuerpo, para qué sirven y cómo los debe cuidar, nada de cuentos de la florecita y la abejita con el que pretendieron ‘tramarnos’ a nosotras.
Debemos decirles, en un lenguaje en el cual nos puedan entender, que los niños tienen pene y las niñas vagina, a partir de juegos y comparaciones, que los niños tengan la oportunidad de ver a su papá y a su mamá desnudos y le sea más fácil comprender el por qué de sus cuerpos.
La pregunta es: ¿desde cuándo puedo empezar a hacer eso?
Estoy convencida que desde el nacimiento mismo, ellos deben empezar a familiarizarse con esto, así cada etapa será más fácil de asumir, tanto para ellos, como para nosotros como padres.
He aplicado esto con mi hijo y él, con solo dos años, ya entiende las diferencias de las partes del cuerpo entre niños y niñas; sabe cómo cuidar todo su cuerpo y  sabe cómo hacerse respetar.
Y lo mejor, no sólo radica en el autoconocimiento de las partes del cuerpo, lo realmente importante es que se genera un vínculo de confianza único; y hasta puede evitar tragedias. Un niño que conozca las partes de su cuerpo, sepa cuáles son sus funciones y entienda que nadie los debe vulnerar en su intimidad, será un niño a prueba de abusos, tendrá la seguridad suficiente para hablar con sus padres y denunciar cualquier eventualidad desagradable y traumática.
Además de lo anterior, será más fácil afrontar temas neurálgicos que vienen con el crecimiento como: de dónde vienen los niños, el desarrollo y cambios en la pubertad, las relaciones sexuales, las enfermedades de transmisión sexual, entre otros.
Ya hay que romper con la tradición de dejarle el tema de la educación sexual a la escuela, los mejores educadores somos nosotros, los padres. Es evidente que ese esquema fracasó, por eso hay cantidades de hijos indeseados y adolescentes con sueños truncados, porque no tienen la suficiente madurez para asumir el reto que un bebé supone.
No permita que sus miedos, tabúes y vergüenzas heredadas de sus padres le impidan tener una excelente relación con sus hijos. No siga repitiendo patrones y desnúdese frente a sus hijos, en todo el sentido de la palabra.