domingo, 24 de junio de 2012

Premios y Compromisos

Por: @Punketa


Me animé a escribir este post gracias a mi amiga @CarolineCobain_ ya que le comenté de manera informal la forma en que le enseño a Eric cosas básicas de comportamiento y cómo lo estimulo a hacer otras nuevas.
No me pareció relevante, pero al charlar con Carolina de este asunto nos pareció importante debido también a la condición de Mariana y dedujimos que esto puede aplicar a casi cualquier niño o niña pequeño que tengamos.
Sé que a muchas personas les parece feo comparar la educación en los hijos con la educación en los perros, pero siendo sinceros, durante toda la vida aplicamos los premios al buen comportamiento no sólo con nuestros hijos sino con muchas cosas en el día a día. El hecho de obtener algo debido a un comportamiento específico es algo tan común que bien aplicado podemos obtener un resultado muy satisfactorio en cuanto a nuestros hijos se refiere.

Los Premios
Eric en algunas ocasiones no accede comer comida saludable y como buen niño adora los dulces y galgerías; muchas veces de estos casos se pone bastante necio y lo único que se me ocurre es que para bajarle el mal genio y lo necio le propongo premios pequeños de comida que a él le gustan con el fin de que coma toda su comida saludable. Eso si es importante que al hablarle del premio yo me encuentre muy calmada y dispuesta a negociar.
Sé que algunas veces el mal genio o la frustración se apoderan de mí y quisiera salir corriendo porque Eric se pone bastante necio y no tengo quien me colabore en ese aspecto, pero la verdad me lleno de valor para estar muy calmada y así poder hacer una buena negociación con él.
Hablarle cara a cara, a la misma altura y estar lo suficientemente seria es clave para que Eric escuche bien lo que le estoy diciendo. Simplemente le digo que al terminar la TODA la comida podrá acceder a una rica gomita (las cuales adora) y pues él ni corto ni perezoso accede fácilmente. Si en medio de la comida se pone nuevamente necio le digo que entonces no hay premio porque el incumplió el trato.
Sé que como madre tengo el poder de darle o no el premio, pero es muy muy importante que lo cumpla y le dé lo que le prometí. Me parecería bastante maluco que Eric en un futuro me dijera que no accederá a ningún trato conmigo porque soy una incumplida.
Cabe recalcar que este tipo de premios no los aplico siempre porque entonces acostumbraría a mi niño a ser demasiado facilista en la vida con poco esfuerzo propio. Ya en algunas ocasiones más complejas sencillamente debo llamarle la atención o castigarlo.

Los Compromisos
Un compromiso es un trato que hago con Eric con el fin de que ambos obtengamos beneficio, no con cosas físicas ni dulces, sino actitudes que debe tomar o que debe aprender.
Tan sencillo como que al recoger los juguetes el compromiso sea que yo lo ayudo mientras que él también recoge parte de estos. Es algo muy sencillo y que a Eric le gusta hacer. De igual manera que los premios debo hablarle muy serio, a la cara y a la misma altura explicándole que los compromisos debe cumplirlos para que todos estemos contentos y así no me ponga de mal genio con él ni lo castigue.
Este tipo de enseñanza para Eric es más complicada porque la verdad él tiene una atención completa como de un par de minutos, así que mis compromisos con él son cortos para no aburrirlo.
Los compromisos los aplico cuando él desea algo que no tiene a su alcance, como poner una película, hacer caso en algunas situaciones especiales, recoger juguetes o simplemente no jugar en donde no es permitido por existir peligro.
En cualquiera de ambos casos lo importante es felicitar a Eric por haber cumplido lo prometido sin exagerar; simplemente le doy un beso y le digo que me alegra que sea un niño tan juicioso. Poco a poco el va entendiendo que no todo en la vida es tan fácil y que su mamá lo apoya y le colabora pero que no le hago todo lo que él quiere.
Al día de hoy Eric me ha demostrado ser un hombrecito muy juicioso, educado, eso sí, sin perder su lado travieso e inquieto de todo niño. Por esto y por mucho más me siento orgullosa día a día de ver lo que he conseguido como madre. Gracias Eric por hacerme una mejor mujer y excelente madre.

2 comentarios:

  1. Julie, eres una gran madre. Definitivamente la negociación es un excelente camino para la educación de los hijos, pues ya está visto que imponer y gritar está mandado a recoger y un diálogo frentero da mejores resultados.

    Un abrazo grande, lleno de energía para que sigas adelante con la única labor que JAMÁS termina, ser mamá.

    @Morganadeleon

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  2. Muchas gracias por tus buena energía :) Me alegra que te haya gustado el post.

    Somos grandes al querer lo mejor para nuestros chicuelos.

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