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miércoles, 28 de marzo de 2012

Este niño come de todo!

Por: @Punketa

Comenzando, y como lo comenté en posts pasados, sólo pude darle leche materna a mi hijo durante mes y medio, luego con leche de fórmula. Aunque me estaba quedando casi en la quiebra por dichosa fórmula, mi tía quien lo cuida desde que retomé mi trabajo, empezó a darle sopitas y jugos desde los 3 meses. Confié en ella porque así mismo ha criado a dos nietos y por fortuna no presentaron problemas. Luego cuando tenía 6 meses me recomendaron Leche Klim 1+ y para mi alegría, la economía empezó a estabilizarse.
En general mi hijo ha sido ‘buena muela’, pero curiosamente hay un par de cosas que si no come ni por accidente: pan o ponqués con contextura similar y cosas como arequipe o leche condensada por la misma cuestión de la textura. Es bastante gracioso ver escupir literalmente el pan cuando se doy por accidente o él mismo sabe que es eso y hace un no contundente con su cabecita. De igual manera si ve arequipe untado en alguna galleta lo primero que hace es poner su lengua, hacer mala cara y finalmente me devuelve la comida. Son cosas bastante extrañas en un niño, pero no me quejo porque finalmente come el resto de comidas muy juicioso.

Como todo niño, las galgerías son cosas que le gustan y hace lo posible por obtener algún dulce en determinado momento. Niño consentido vs familiares consentidores no es una buena mezcla porque muchos de ellos no ayudan a que las reglas se deben cumplir en determinados momentos y no deben darle gusto en todo. Siempre será una eterna pelea de quien más lo consiente o quien le sigue dando comida a pesar de que ya recibió su proción del día respectiva.

Mi hijo, que es bien consentido, ha tenido problema al hablar y pronunciar bien las palabras, y el pediatra curiosamente me recomendó hace unos meses que él debía comer sólo sólidos en las comidas principales, es decir nada de sopas, compotas o comidas demasiado picadas porque la idea era que empezar a estimular la boca/mandíbula y así podría empezar a pronunciar mejor. En cierto aspecto si mejoró pero sigue siendo un lío que hable de manera más clara. Lo bueno es que la preparación de las comidas es mucho más sencilla porque come de lo mismo que comemos todos en la casa y así evitamos preparaciones adicionales.

Algo que si he aprendido es que a ellos se les debe brindar de todo y pues es decisión de ellos comer o no en ese momento, aunque si es una comida principal si intento que la coma todaasí demoremos más en el intento; con ellos hay que tener paciencia. Así mismo debemos ser conscientes que aunque coma muy bien no se le debe dar comida cada media hora porque los volvemos glotones y no comerán nunca una comida principal completa.

Y para finalizar agradezco a la vida que mi hijo haya heredado el buen gusto por las papas a la francesa :)

martes, 6 de marzo de 2012

Un niño, dos formas de crianza

Por: @punketa


Mi hijo ya cumple ahora dos años, ya es un hombrecito que está empezando a entender muchas cosas, normas, juegos, órdenes. Es un niño muy inteligente y me siento muy orgullosa de haber logrado esto hasta el día de hoy.

En primer lugar y así como comenta mi amiga @RadioCobain, el manejo con los abuelos aveces es intolerable, porque uno nunca quiere verse como la mala del paseo pero por dar una órden para que se cumpla, ellos desautorizan y mi pobre hijo termina pagando el mal manejo de la situación. Sé que los abuelos colaboran mucho sólo que es frustrante tratar de hacer lo mejor posible por criar a un niño ‘equilibrado’. Criar a un hijo sola (sin el apoyo físico y moral del padre) puede llegar a ser muy triste y hay que tener mucha más fuerza moral que si esa otra persona estuviera ahí presente.

Tener desde un principio a mi hijo sola me asustaba porque literalmente la responsabilidad de la crianza iba a ser mía y sobre mí recaía todo el peso de lo malo que sucediera - porque eso si, nunca la gente ve las buenas acciones -. Regañarlo cuando se debe, darle una orden específica y que se cumpla, determinar tiempo para jugar o para dormir son tareas difíciles que solo se logran con constancia y el hecho de no permitir que otras personas intervinieran en mis decisiones, incluso los abuelos, son de las mejores cosas que he logrado estando sola.

A pesar de tener ese conflicto con las personas más cercanas, creo que he tenido la fortaleza necesaria para que mi hijo se críe de una buena manera. Ser firme en las decisiones y ser un poquito más estricta hace que todas esas situaciones sean más llevaderas.

Una situación adicional que me pone a pensar de más, es el trato que podamos dar en la crianza el papá de mi hijo y yo. No estamos juntos y la comunicación no es realmente buena, y a pesar de que sólo comentamos sobre las cosas del niño me crea un cierto conflicto emocional saber cómo querrá el la crianza y cómo la quiero yo. Alguna vez comentando entre los dos me di cuenta que en muchas cosas no coordinamos respecto a cómo queremos ver a Eric en un futuro. Somos personas opuestas en el sentido de cómo vemos la vida, fuimos criados de manera muy distinta y no quiero tener problemas entre los dos simplemente por intentar comprarle una muda de ropa o escogiendo un colegio. Aunque presiento que si se va a generar un conflicto mayor al de un escenario normal intentaré dar lo mejor de mi por el bienestar del niño.

Lo interesante del asunto es que nadie está preparado para ser mamá o papá así se haya planificado un hijo. Todos los niños son distintos, uno es distinto y cada día que pasa con ellos a nuestro lado aprenden y aprendemos. Es increíble ver todo el progreso que uno como madre tiene día a día. Simplemente ese esfuerzo al final se ve recompensado viendo a nuestros hijos crecer.

martes, 24 de enero de 2012

De leyendas urbanas y otras historias ficticias

@punketa

No sé, siempre me ha molestado que indiquen que uno quiere más o menos a los hijos bajo determinadas circustancias que pasó en el embarazo o después de este:

1. Si no tienes a tu hijo por parto natural no lo quieres igual: ¿Qué siginifica esto? El parto o la cesárea están reflejados en unos cuantos minutos de dolor y ansiedad por el nacimiento de nuestros hijos, ¿quién rayos dijo que no tenerlo de manera natural hace que no sientas lo mismo? Acaso las que tuvimos cesárea no pasamos lo 9 meses llevando a nuestros retoños en la barriga para que nos digan eso.

2. Tampoco tendrás una conexión ‘especial’ con tu hijo por no darle pecho durante cierta cantidad de meses: yo sólo amamanté a mi hijo por mes y medio, no porque no quise sino porque no daba más leche, y eso realmente no significó que no tuviera una conexión especial con mi bebé. El sólo hecho de ir a preparar un tetero con leche, tener la paciencia para darle de comer, vestirlo, limpiarlo lo hizo especial. Más aún, el tan pequeño, tan frágil que necesitó toda mi ayuda durante esa época y dársela yo lo hace lo más especial del mundo.

Algunas de estas cosas ilógicas y otras más que por lo general siempre dicen me molestan mucho porque digan lo que digan la conexión que he tenido con mi hijo ha sido única, y nunca estas circunstancias han sido causa de que lo quiera menos o más. Todo ese esfuerzo que hago para cuidar a mi hijo se ve reflejado en esa sonrisa y un abrazo al llegar a la casa después de trabajar, y que a pesar de que no estoy 100% con él, el poco tiempo que nos sobra mi hijo lo prefiere pasar a mi lado jugando.

Ahora me queda más que comprobado que todas esas historias del más allá quedan relegadas para mi vida y espero que para la vida de otras mujeres que aún siguen pensando en eso.

viernes, 21 de octubre de 2011

Crónicas de una madre soltera (Parte II)

Por: @punketa




De las cosas que más me dolieron de haber estado sola fue la época del embarazo. Mis primeros días despúes de saber del embarazo, a 6 semanas de concebido mi chicuelín, tuve una crisis de estrés lo que hizo que causara una leve complicación la cual simplemente se solucionaba con estar tranquila. El estrés de manejar el embarazo y un nacimiento sola me atormentaron, pero por mantener la salud de mi bebé preferí optar por lo sano y mandar al carajo todo aquello que me estaba angustiando.

Después de mantener la calma y asumir la situación decidí disfrutar al máximo cada momento de saber como iba creciendo ese pequeño frijolito que apareció por primera vez al lado derecho del útero. Es lindo saber como crece, como se escucha su corazoncito por primera vez, verle la forma de la cara o de los brazos; es realmente mágico ver todo ese proceso. Es el primer contacto que tengo con mi bebé que aparte de estar dentro mío, ahora lo puedo ver y confirmar con mis propios ojos que es de verdad.

Ahora, y por qué ver todo ese proceso sola? Porque fue una situación difícil con el papá de Eric y fue una decisión que asumí ateniendome a las consecuencias. Claro que hace falta esa compañía que uno desde siempre espera, como la figura de tener familia que a uno tanto le inculcan desde pequeña, pero así es la vida y así es como nos toca vivirla.


Aunque compartir la primera ecografía, ese primer movimiento en la barriga, saber si era niño o niña, la compañía en los controles, son algunas de las cosas que me entristecieron por haber estado sola, no me arrepiento de esto. Se que suena confuso y a la vez lógico, porque son situaciones que se quieren compartir con muchas personas pero si éstas realmente no quieren estar lo mejor es disfrutarlas sola. Tener roces familiares tampoco hacía que me sientiera mejor.

De igual manera, hice lo que creí correcto para mi y para mi hijo porque el bienestar de ambos estaba en juego. Además agradezco a la vida que me ha dado todas estas experiencias únicas como mamá y como mujer, y a pesar de que muchas cosas han cambiado hasta la fecha, he gozado, llorado y disfrutado todo esto como he debido.

Aún falta mucho por vivir. Esto es apenas el comienzo.

viernes, 9 de septiembre de 2011

El reto de ser mama

Por: @punketa 


Eric llegó a mi vida teniendo 27 años, tiempo suficiente para haber vivido muchas cosas, pero no esperaba que tuviera que seguir viviendo aventuras más extremas a raíz de esto. No fue planeado y fue aún más difícil saber que en algún momento se tenía que hacer una prueba de ADN y que me tocaría sola aprender a ser mamá y papá a la vez.

Me siento orgullosa de haber salido adelante, de que a pesar de las circunstancias tuve la valentía (y el dinero) de sacar sola a un niño hermoso, sano, sonriente y muy inteligente. La historia con el papá es otro cuento muy largo.

Eric tiene año y medio, que parece mayor de 2 años por su talla, que físicamente no se parece nada a mi, pero que me sonríe cada vez que llego a la casa y me regala un abrazo y un beso gigante.

No es fácil ser mamá, no es fácil ser papá, nadie nos prepara para esto por más consejos que nos brinden las personas alrededor.

En el mismo momento en que me llevaron a mi hijo después de una dolorosa cesárea pude entender la magnitud de lo que me esperaba: darle de comer por primera vez a Eric fue catastrófico y frustrante - cinco minutos de ser mamá y ya la embarré -. Pero todo eso se aprende de a pocos porque al final de un día de trabajo cuando ‘mi osito’ me recibe con esa sonrisota me doy cuenta de que todo ese esfuerzo, cansancio, problemas y demás, valieron la pena. Ser mamá es una maravilla y es por eso mismo que me dio más fuerzas de poder salir adelante y sacar un título profesional que se veía lejos.
Eric TE AMO!