viernes, 21 de octubre de 2011

Crónicas de una madre soltera (Parte II)

Por: @punketa




De las cosas que más me dolieron de haber estado sola fue la época del embarazo. Mis primeros días despúes de saber del embarazo, a 6 semanas de concebido mi chicuelín, tuve una crisis de estrés lo que hizo que causara una leve complicación la cual simplemente se solucionaba con estar tranquila. El estrés de manejar el embarazo y un nacimiento sola me atormentaron, pero por mantener la salud de mi bebé preferí optar por lo sano y mandar al carajo todo aquello que me estaba angustiando.

Después de mantener la calma y asumir la situación decidí disfrutar al máximo cada momento de saber como iba creciendo ese pequeño frijolito que apareció por primera vez al lado derecho del útero. Es lindo saber como crece, como se escucha su corazoncito por primera vez, verle la forma de la cara o de los brazos; es realmente mágico ver todo ese proceso. Es el primer contacto que tengo con mi bebé que aparte de estar dentro mío, ahora lo puedo ver y confirmar con mis propios ojos que es de verdad.

Ahora, y por qué ver todo ese proceso sola? Porque fue una situación difícil con el papá de Eric y fue una decisión que asumí ateniendome a las consecuencias. Claro que hace falta esa compañía que uno desde siempre espera, como la figura de tener familia que a uno tanto le inculcan desde pequeña, pero así es la vida y así es como nos toca vivirla.


Aunque compartir la primera ecografía, ese primer movimiento en la barriga, saber si era niño o niña, la compañía en los controles, son algunas de las cosas que me entristecieron por haber estado sola, no me arrepiento de esto. Se que suena confuso y a la vez lógico, porque son situaciones que se quieren compartir con muchas personas pero si éstas realmente no quieren estar lo mejor es disfrutarlas sola. Tener roces familiares tampoco hacía que me sientiera mejor.

De igual manera, hice lo que creí correcto para mi y para mi hijo porque el bienestar de ambos estaba en juego. Además agradezco a la vida que me ha dado todas estas experiencias únicas como mamá y como mujer, y a pesar de que muchas cosas han cambiado hasta la fecha, he gozado, llorado y disfrutado todo esto como he debido.

Aún falta mucho por vivir. Esto es apenas el comienzo.

3 comentarios:

  1. Que blog mas chulo, me ha encantado la idea!! me quedo por aqui conociendoos un poco más y os animo a que me visiteis en www.creciendocondavid.com.

    Saludos!

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  2. Me alegra que te haya gustado! Eres bienvenida a unirte!!

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  3. @Punketa Entiendo esa tristeza que sientes, si alguien no te quiere y te valora de verdad, es mejor mandarlo al mismísimo carajo y tener una maternidad tranquila y libre de karmas.

    Cuando uno da la pelea solo, las victorias son más reconfortantes y sólo el tiempo y nuestros chiquitines nos darán la razón; además qué mejor sensación de saber que ellos son el reflejo de nuestros esfuerzos y dedicación.

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