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lunes, 12 de mayo de 2014

La Tormenta

Por Zarina Ávila 


La lluvia nos acompaña a diario estas dos últimas semanas. La lluvia y también la tormenta. Y hace dos días, después de llegar a casa, se desató una muy fuerte, llena de relámpagos y muchos truenos que te asustaron. Nunca habías visto nada igual. Y fue extraño verte decir que sentías miedo. Fue extraño verte miedosa cuando normalmente eres una niña temeraria, que no mide, que se abalanza. 

Entonces decidimos sacarte de donde estabas, subir la cortina y asomarnos contigo a la ventana. Decidimos ayudarte a descubrir la tormenta, a conocerla, a hacerla tu amiga, para despertar a la belleza de esa furia desaforada, a la armonía en los truenos, al brillo de la luz que salía de repente del cielo, luz mágica que te hacía brillar e iluminaba toda la casa. 

Y aprendiste que existe el miedo, y no tuviste reparo en decirlo. Pero también descubriste que sentirlo está bien y es natural. Y que más allá del miedo hay montones de cosas por vivir y disfrutar. Más allá del miedo esta la sonrisa, el asombro, el disfrute simple, el conocimiento, la magia. El miedo es la frontera interna que nos separa de todo eso. Una frontera personal a la que solo nosotros le damos poder. Una frontera que no es más que una invitación a crecer, a vencer, a movernos, a tomar decisiones.  Descubriste que tiene un sabor agridulce, y que dependiendo de lo que hagas, éste se torna dulcísimo y nos permite disfrutar al máximo la vida. 

Descubriste el miedo y lo venciste. Y luego la atormenta se convirtió en una fiesta, llena de risas, esperando cada destello y cada trueno, contando las gotas de lluvia, imaginado un lago inmenso en medio de la calle, los tres juntos, mirando a través de la ventana.  

Descubriste lo que realmente es el miedo... y de paso, en el momento más indicado, me ayudaste a recordarlo.

martes, 23 de julio de 2013

¿Papá cajero?

Por @punketa

No se si ustedes hayan escuchado ese horrible término para hacer referencia a esos padres que han reconocido a sus hijos pero por su condición han sido ausentes en los momentos más importantes de sus hijos. Empecemos diciendo que no solo hago referencia a papá como masculino sino como padre/madre (padres) ya que es más corto de escribir y yo sé que ustedes me entienden perfectamente.

En Colombia hay leyes que favorecen principalmente a la mujer como progenitora y como custodia del niño/niña en caso que haya algún inconveniente entre los dos padres y como estándar tienen una ley que indica que el padre que no tiene la custodia debe ver a su hijo cada 15 días los fines de semana. Esta ley varía de acuerdo a como la establezcan los papás pero casi siempre firman este acuerdo para evitar mayores inconvenientes. Adicional se acuerda un monto económico que ese padre (no custodia) que debe aportar periódicamente para el sostenimiento escolar, salud, alimentación, vivienda entre otros. Por lo general este monto es igualitario para madre y padre sin importar quien tenga la custodia.

Ya ubicándolos en contexto histórico-legal les comento que acá es muy común encontrar padres ausentes por el hecho que esta misma ley únicamente les deja ver a sus hijos cada determinado tiempo. Pero ¿es necesario que usted como padre únicamente esté pendiente de sus hijos cada 15 días o cada vez que la ley se lo permita? ¿Usted llama a diario para saber como les fue a sus hijos en el jardín o colegio? ¿Usted llama si se ha enfermado de alguna gripa o si necesita alguna ayuda para ellos? ¿Usted está pendiente de los inconvenientes que se hayan presentado con sus hijos en el colegio o con sus familares? ¿Usted habla con ellos por teléfono así no los pueda ver y les pregunta como les ha ido? Si usted no hace eso durante el tiempo que no puede ver físicamente a sus hijos, entonces usted es un papá cajero.
http://www.zazzle.com

Ahora, usted como padre tiene la fortuna de mantener a sus hijos económicamente muy bien, los tiene con un buen sistema de salud, un colegio adecuado, pero por cosas de la vida usted no sabe como le ha ido a su hijo en el colegio, no sabe ni como se llama la profesora, usted no sabe si sus hijos necesitan un par de medias nuevas (porque entre más pequeños crecen más rápido y todo les va quedando en poco tiempo), si han tenido algún problema académico o de disciplina. Una cosa es que usted sea el papá pero otra cosa es que toque recordarle que hay algo más allá del dinero que no se compra: el cariño, la responsabilidad, la pertenencia por ser un padre. Si usted aplica a muchas de estas situaciones entonces usted es un papá cajero.


Ahí va otra perlita ¿Usted sabe cuánto pesan sus hijos? ¿Tienen que tomar algún medicamento para aliviar algún dolor? ¿Usted va a las citas médicas con ellos? ¿Lleva o recoge a sus hijos del colegio algún día cualquiera? ¿Va a las reuniones de padres y conoce el avance de sus hijos académica, motriz, disciplinariamente?

El hecho que usted no tenga la custodia de sus hijos no le da el derecho de asumir que durante el tiempo que usted no tiene a cargo a sus hijos usted no es el padre, ni mucho menos que tiene menos responsabilidad. Usted debe saber que la persona que tiene a cargo la custodia de sus hijos se parte el cuerpo y la mente por tratar de mantener un equilibrio entre el tiempo, el trabajo, el hogar, familia, asuntos personales y otro sin fin de cosas adicionales al cuidado de los hijos. No estoy diciendo ni mucho menos que se quiera entregar la custodia, pero da tristeza saber que esos padres cajeros se dan a la locha y que ni siquiera saben cómo van sus hijos de crecimiento. Muchos padres actualmente nos toca hacer de padre y madre porque los demás asumen que una cuota económica periódica es suficiente para hacer de ‘padres’. Como leí hace poco ‘ser papá es una labor en la que primero se otorga el título y luego se da la experiencia’ y aunque me atrevo a decir que la mayoría son padres de verdad, algunos y muchos que conozco, no han podido asumir esta hermosa labor con responsabilidad y con amor.

No sean papás cajeros. Sus hijos algún día se darán cuenta de quienes estuvieron a sus lado durante su niñez, quienes estuvieron cuando se cayeron y alguien les sobó la rodilla con un sana-que-sana, quienes los vieron crecer y cambiar de ropa porque ya no les quedaba, quienes aprovechan el momento más inesperado para un abrazo, una llamada o un simple besito, quienes lavaron sus prendas sucias de tanto jugar en el parque, quienes estuvieron ahí cuando les sucedió algo extraordinario en el colegio o sencillamente quienes estuvieron ahí para decirles cuánto los amaban de verdad sin importar las peleas, el mal genio o los problemas diarios.

Lo más importante que tengo que decir sobre esto es que los papás no podemos ser tan egoístas con nuestros hijos y que a pesar de que estemos separados debemos darle lo mejor, acompañarlos, guiarlos porque si bien, hay muchos padres totalmente ausentes, también existen aquellos que pueden y deberían estar ahí junto a ellos. Tenemos niños muy inteligentes que se dan cuenta de todo lo que pasa alrededor así nosotros no lo notemos.

Por esto y por mucho más es que nunca, jamás de los jamases debemos ser padres cajeros.

lunes, 12 de marzo de 2012

¿Cuál es la manera adecuada de criar a un hijo?


 


Por: @Banerol


Deben haber muchas respuesta para ésta pregunta. Ciertamente, cada madre daría una diferente.
Lo poco que sabía sobre criar hijos lo aprendí escuchando hablar a mi abuela, mamá, tía, etc; también viendo programas sobre eso. No puedo decir que nada de eso me haya ayudado, pero a la hora de tener a mi hijo entre mis brazos y ponerme la camiseta de mamá, no fue lo primero que apliqué. Yo me dediqué a amar a mi hijo y a darle lo que necesitara. Me dejé llevar por el instinto maternal he hice todo desde el fondo de mi corazón. Para esos momentos, yo no conocía lo que era la crianza con apego y respeto y mucho menos, el colecho.

Después de un tiempo me interesé por estos temas ya que eran muy comentados entre las madres en Twitter y la blogósfera. En principio pensé que eso de no dejar llorar al bebé nunca y de que durmiera con uno siempre, era la mejor manera de malcríar a un hijo. Es que yo vengo de una familia en la que siempre escuché eso: "no acostumbre a tenerlo alzado todo el tiempo", " no le de la teta cada vez que llore", "si duerme con él después quién lo va a sacar de su cama." Yo pensé que esa era la única manera de hacerlo y me criticaban porque mi hijo vivía de brazo en brazo y yo pensaba dentro de mi, estoy criando a un maleducado. Cuando me informé mejor caí en cuenta de que no hay una sola manera de criar a un hijo; cada quien lo hace a su manera y yo quería que mi manera fuera demostrándole todo mi amor. Seguí criándolo como lo venía haciendo. A veces pensaba que el hecho de que estuviera tan apegado a mi, iba a representarme un problema cuando volviera a la universidad y no lo fue. Mi hijo sabe que mamá todo los días tiene que salir y se porta muy bien.

Hasta hoy mi método de crianza no me ha dado problemas y si me ha generado mucho bienestar. Yo solo le expreso mi amor en cada cosa que hacemos; quiero que siempre sea feliz. Pero ojo, yo no soy permisiva, lo reprendo y le explico las cosas que no debe hacer. Aunque es muy pequeño, él ya sabe cuando a mamá no le gusta alguno de sus comportamientos.

La crianza no tiene manual, ser mamá tampoco. En el camino vamos aprendiendo que lo importante en medio de cualquier regla, norma, regaño o elogio; es el amor con que lo hagamos.

domingo, 4 de marzo de 2012

Criando para el amor

Por: @Carol_Davila 

Por un mundo más humano y solidario, debemos prestar atención a lo que enseñamos en casa... ¿Qué tal si empezamos por criar a nuestros hijos en el amor y respeto?...

Cuando se tiene un hijo, vienen con él no solamente los cambios propios sobre la vida de la familia o la pareja, sino que también lo acompaña un sinfín de dudas sobre criar -y en lo personal "criar en el amor”.



Ahora bien, si nos percatamos que gran porcentaje de las conversaciones que se tienen con la nueva mamá casi todas son dirigidas por indicaciones o sugerencias (en algunos casos imperativas y hasta reprobatorias), lo más importante es la intuición de la madre (y el padre) y que ésta le ayude a descartar o tomar para sí lo que crea más conveniente.

Por eso este post quiero tomar algunas ideas sobre la teoría de la crianza con apego o crianza respetuosa. Esta es una propuesta original de John Bowlby(*), y la base de este planteamiento  indica que el niño tiene tendencia a buscar proximidad con una persona y sentirse seguro cuando esa persona está presente. 

En otras palabras, la crianza con apego busca entender las necesidades biológicas y psicológicas de los niños. Al fijar límites que sean apropiados para la edad del niño, la crianza con apego toma en cuenta cada etapa física y psicológica del desarrollo que el niño está experimentando.

Por  lo que, significa entender cuáles son las necesidades, cuándo se presentan, cómo cambian a lo largo del tiempo y de las circunstancias, y ser flexibles al idear maneras para responder apropiadamente. 

De esta manera se busca fomentar un vínculo seguro con los hijos mediante varios principios, los cuales marcan un patrón de metas para los padres:
  • Preparación para el embarazo, el nacimiento y la labor como padres.
  • Alimentación con amor y respeto.
  • Responder con sensibilidad.
  • Utilizar la crianza de apego.
  • Incluir la crianza también durante las noches.
  • Proporcionar el cuidado cariñoso constante.
  • Practicar la disciplina positiva.
  • Esforzarse para un equilibrio en la vida personal y familiar.
  • Evitar la violencia con los niños, verbal y física


De forma que los padres que buscan en esta filosofía de crianza un punto de partida, pueden adaptarlo al ritmo de cada familia, con la finalidad de simplificar y armonizar sus estilos de vida, dándole siempre prioridad al bienestar del bebé y al instinto materno y paterno.  El pensamiento principal detrás de estos tópicos es siempre el respeto y el amor al niño en cada una de sus etapas, por eso hablamos de empatía: ponernos en lugar de esa pequeña personita y proporcionarle un crecimiento armonioso.