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jueves, 14 de septiembre de 2017

El estrés del cuidador

El estrés del cuidador es frecuente en cuidadores de personas con discapacidad. Puede ser abrumador cuidar de un ser querido con algún trastorno, pero demasiado estrés puede ser perjudicial para ambos. Siga leyendo para conocer los síntomas y formas de evitar el agotamiento.


10 SÍNTOMAS DE ESTRÉS DEL CUIDADOR
1. La negación de la enfermedad o trastorno y su efecto sobre la persona que ha sido diagnosticada.
2. La ira de la persona con el trastorno, la ira que no existe cura o la ira que la gente no entiende lo que está sucediendo.
3. Aislamiento social de amigos y actividades que una vez que producían placer.
4. La ansiedad sobre el futuro. ¿Qué sucede cuando se necesita más atención de lo que puedo ofrecer?
5. Depresión que comienza a romper su espíritu y afecta su capacidad para enfrentar la situación.
6. El agotamiento que hace que sea casi imposible completar las tareas diarias necesarias.
7 Insomnio causado por una lista interminable de preocupaciones.
8. La irritabilidad que lleva a cambios de humor y desencadena respuestas y acciones negativas.
9. La falta de concentración que hace que sea difícil llevar a cabo tareas familiares.
10. Los problemas de salud que empiezan a pasar factura mental y física.
Fuente: www.serdomas.es

viernes, 30 de junio de 2017

Nuestra experiencia con el dengue


Hace ya 3 años Nana empezó con una fiebre altísima, con nada se le bajaba, la bañaba, le daba medicamentos, le ponía pañitos de agua y nada... Mi mamá y yo estábamos ya desesperadas, incluso como tiene un mayor riesgo de convulsiones por sufrir de epilepsia, la fiebre le causó una crisis, terminamos en urgencias, angustiadas y sin tener idea de qué pasaba, porque la fiebre era el único síntoma notable que presentaba, lloraba mucho, estaba irritable, tenía la boquita seca, no quería comer, me partía verla así y no tener idea de que pasaba. Tras estabilizarla y prácticarle varios exámenes de sangre la pediatra nos dijo que tenía las plaquetas muy bajitas y que eso significaba que ¡TENÍA DENGUE!

Por sus antecedentes y su diagnostico de base (parálisis cerebral), decidieron dejarla hospitalizada, para estar pendiente de sus plaquetas, de la fiebre y de las posibles crisis consulsivas. Me imagino que recuerdan que vivimos en Barranquilla, una zona tropical donde es una enfermedad bastante común, pero jamás imaginé que la niña se vería afectada por ella, porque suelo ser bastante cuidadosa con el uso del repelente. Mi mamá pasó 15 días con la niña en la clínica, porque adivinen a quién YO le dio varicela justo en ese momento y no se pudo acercar a la niña por 45 días... Pero esa es otra historia fea y muy larga. 
A partir de ahí quedé traumada con los mosquitos, todo el tiempo usamos repelente y más cuando estamos al aire libre, porque es una de las tantas formas de prevenir el dengue.

¿Por qué les cuento toda esta horrible experiencia? Para que tomen conciencia de que a ustedes también les puede pasar, deben cuidar a sus peques, estar siempre alerta cuando vayan a lugares húmedos y al aire libre, siempre utilizando repelente. Si visitan tierra caliente o van de campamento, usen toldillo para dormir. En sus hogares no dejen agua acumulada en lugares oscuros y húmedos, son el nido perfecto para los mosquitos que transmiten el dengue. Puede que sea una frase muy cliché, pero es mejor prevenir que lamentar. 

Si deseas mas información sobre el dengue y como prevenirlo puedes visitar:

lunes, 22 de mayo de 2017

Sin pensarlo dos veces

Por: Carolina Cervantes 

¿Si pudieran retroceder el tiempo y cambiarlo todo... Cambiar tu empleo, las decisiones que tomaron en algún momento y no fueron las mejores, cosas que dijimos, cambiar a sus hijos con necesidades especiales por un niño sano, lo harías? Mi respuesta a esa pregunta es un rotundo NO! No cambiaría a Mariana por nada en el mundo, así como estamos somos felices, no hay nada que me haga dudarlo y mucho menos desearlo. La amo, la acepto tal y como es, no me arrepiento de nada.


Y si, para algunos puede ser raro y hasta ilógico preferir a una niña a la que hay que cuidar el doble, la que se enferma con frecuencia, por la que he llorado mil veces llena de impotencia porque su salud se deterioraba y no había nada que yo pudiera hacer, que no camina del todo sola, que debo alimentar, bañar, vestir, todo como si fuera una bebé (Que para mi lo es). Todo eso requiere de un gran esfuerzo, cualquiera se cansaría de hacerlo, pero así suene cliché, el amor es la clave, el amor que siento por mi hija y el amor que ella me profesa son los que me dan fuerza para sobrellevar todo esto.



Todas las mamás cuando estamos en embarazo esperamos un hijo sano, nos imaginamos mil cosas, sus cumpleaños, el primer día de escuela, cuando vayan a la universidad, etc... Pero cuando la discapacidad llega a nuestra vida es como si fuéramos en un auto a toda velocidad y nos estrelláramos con la pared, todo cambia.




Ser madre de un niño en condición de discapacidad tiene sus días malos, días en que quieres salir corriendo y dejar todo botado porque sientes que no puedes más, días en que todo es cansancio, caos, frustración, Pero hay otros días en donde el orgullo no nos cabe en el pecho, la felicidad nos inunda, como madres especiales aprendemos a valorar cada pequeño avance que nuestros hijos y los celebramos con bombos y platillos, aprendemos a ser agradecidas con la vida.



No cambiaría nada de estos 9 años en los que he sido la mamá que Mariana, es duro, obvio, pero ella tiene poderes sobrenaturales, calma tormentas solo con sonreír, gracias a ella soy fuerte, compartimos como cierta energía, algo que nos mantiene juntas, Estar a su lado me llena de felicidad, ella me cambió y ahora soy la mamá que ella merece. Yo no le tengo miedo a la discapacidad, estoy segura, sin pensarlo dos veces, no cambiaría nada.



Si pueden vean este vídeo de Franco de Vita, escuchen la letra de la canción... Es perfecta para complementar lo que escribí.

Si me dieran a elegir una vez más, 
te elegiría sin pensarlo,
es que no hay nada que pensar.
que no existe ni motivo, ni razón
para dudarlo ni un segundo
por que tú has sido lo mejor, que tocó este corazón,
y que entre el cielo y tú yo me quedo contigo.


miércoles, 26 de octubre de 2016

El amor le ganó a mi egoísmo.

Por: Carolina Cervantes

No todas las mujeres tiene el chip de la maternidad, eso está mas que claro. Algunas detestan a los niños, prefieren sus perfectos cuerpos de conejita Playboy, otras no se imaginan sin el empleo como gerente con el super sueldazo, algunas otras solo quieren viajar, estudiar, vivir experiencias inolvidables, conocer el mundo, y no las juzgo, porque eso mismo era lo que yo quería hacer. Yo juraba no tener el chip de la maternidad, resultó ser no se me había activado.

Tenía apenas 22 años, estaba en último año de comunicación social y periodismo en una universidad privada, mis notas eran perfectas, tenía pocos amigos, andaba en una depre terrible, que aún no me explico la razón, acababa de salir de una relación de casi 4 años y me gustaba alguien, ese alguien no vivía en Barranquilla, después de planear una escapada para celebrar su cumpleaños, nos encontramos en un punto medio. Yo nunca he sido de beber, casi no me gusta porque odio el guayabo, pero ese día me tomé hasta el agua del florero, cerveza, vino barato y yo no sé que más, compartimos con unos amigos mutuos, hablamos mucho, nos reímos y al final de la noche nos quedamos solos, y yo sola, casa sola, venga le digo, etc, etc, etc... No nos cuidamos (Yo sé, valgo... porque siempre lo había hecho). Al día siguiente pagué los $17.000 pesos peor gastados de mi vida, compré las dichosas Postday, que como ya todos saben no sirvieron para nada. Pasamos el finde juntos, todo bien, cada uno de vuelta a su realidad.

Él en su universidad, yo en la mía, todo normal. Llevaba meses con problemas en el ciclo menstrual, un mes si, el otro no, de manera que el retraso no se me había hecho raro. Ya había decidido ir a una ginecóloga a que me revisara y me dijo que antes de mandarme cualquier medicación debería hacerme unos exámenes de sangre, entre esos uno de embarazo. Recuerdo que era martes y estaba nublado, tenía que hacer un trabajo para la profe Miriam y me reuniría con unos compañeros después, pero antes iba a pasar al laboratorio para recoger los resultados, sin tener la menor idea de lo que pasaba, agarré los papeles y los iba leyendo mientras salía, no entendía nada, eran cosas de hormonas y eso, en la última hoja estaba el de embarazo, decía en mayúsculas POSITIVO, me detuve en esa palabra, la leía una y otra vez. Era como si me hubiera caído una piedra enorme en el pecho, no podía respirar y empecé a llorar, crucé la calle y me monté en la primera buseta que pasó, pasaban tantas cosas por mi cabeza... Para resumir el cuento, el chico en cuestión dijo que respondería -Inserte risas pregrabadas- mis papás me apoyaron porque me aman profundamente, terminé el semestre como pude, luchando con las nauseas vespertinas...

¿Qué de raro tiene mi historia? Nada la verdad. Una pelaita boba que no se cuidó, que metió la pata y que ahora tendría una responsabilidad PARA TODA LA VIDA. Y precisamente eran esas las palabras que me asustaban, el embarazo era apenas el comienzo de todo, yo quería irme a Argentina o a Bogotá a estudiar periodismo deportivo y fotografía, quería viajar, ir a Europa, quería enamorarme, comprar muchas cosas, ahora nada de eso seria posible y si en ese momento hubiera sabido que estaría sola en este camino de la maternidad, todo habría sido peor. Por esos días era un manojo de miedo, de incertidumbre, era el saber que literalmente no podía ni con mi propia vida, porque a pesar de los sueños, las buenas notas, la familia, los amigos, etc, me sentía vacía, me quería morir y suicidarme era una idea muy frecuente en mi cabeza (Nunca hablo de eso, la verdad no me gusta), ahora, una vida, la vida de mi hijo o hija dependería de mi y la verdad yo era la mata de la irresponsabilidad y el egoísmo, o por lo menos eso pensaba hasta el momento.

Una compañera de la universidad x con la que poco hablaba, se me acercó luego de clases y me preguntó: '¿Y lo vas a tener?', era la primera vez que esa idea llegaba a mi cabeza desde que me enteré que iba a ser mamá. Nunca, nunca, NUNCA contemplé el aborto dentro de mis posibilidades, más que por razones religiosas, no lo hacía por convicciones personales. Obvio, habría sido la salida fácil, en unos meses terminaría la universidad, buscaría una beca en Argentina, la vida seguiría como si nada y hoy seguramente estaría en FOX Sports hablando de la penosa eliminación de Junior en la Copa Sudamericana o tomando fotos para algún medio prestigioso. Yo nunca fui de esas mujeres que le gustaban los niños, de hecho me parecían inmamables, llorones, sucios, llenos de mocos y costosos, sobretodo costosos. Sí quería ser mamá, pero por allá a los 35 años cuando me hubiera cansado de vivir todo, pero no a los 22 años cuando la vida apenas me tenía preparado lo mejor.


Hace poco alguien en Twitter me preguntaba si en caso de que los médicos se hubieran dado cuenta de la discapacidad mi hija cuando estaba embarazada habría decidido abortar, y no, no lo habría hecho ¿Quién putas soy yo para quitarle la vida a un ser tan indefenso, sangre mi sangre, con mis genes, con mi vida?. Obvio, no es fácil ser su mamá, las enfermedades, las largas estancias en las clínicas, las convulsiones, etc... Pero ella me cambió, hizo de mi una mejor persona, por primera vez dejé de pensar en mi, en lo que yo quería, para pensar en lo qué era ideal para ella. Ahora una vida dependía de mi, eso suena aterrador, pero me siento tan invencible como Wonder Woman, y todo gracias al amor que siento por mi hija -eso sonó taaaan cursi-

Virginia Mayer en la crónica sobre su aborto -que pueden leer aquí- decía que lo hizo por ella, por su vida, por su salud: "Tengo conciencia de que manipulé el destino y apagué una vida, pero elegí la mía". leer esta frase me motivó a escribir este texto. Recordé mi embarazo, recordé como día a día veía como una vida crecía dentro de mi, reafirmé una vez mas que tomé la decisión correcta. Ser mamá es un acto de amor único, dejé mi vida a un lado y empecé a vivir para mi hija. El amor le ganó a mi egoísmo, no podía apagar una vida que apenas empezaba, simplemente no soy capaz.

Cada persona es libre de hacer lo que quiera, todo queda en la conciencia, en el karma, en el 'what goes around, comes around'... Me es difícil no juzgar a Virginia Mayer o a cualquier mujer que haya abortado, esa siempre debe ser la última opción, seguiré pensando que pudieron ser un poco más valientes y menos egoístas, que deberían tener un poco más de tetas y ovarios para afrontar algo así. Aunque debo reconocer que no cualquiera habla de algo tan delicado, no es fácil, punto para Virginia, pero bueno, son mis convicciones personales y lo que yo piense no hace la diferencia.

A las 6:00 PM saldré de la agencia, me montaré en una buseta llena, escuchando vallenatos a todo volumen porque perdí mis audífonos y cuando llegué a casa estará la mujer de mi vida esperándome, bella y sonriente como siempre, recordándome que somos fuertes, que el amor cura y que el egoísmo te puede matar.

viernes, 29 de julio de 2016

Esos pequeños monstruos


Tenemos la curiosa tendencia inconsciente a mirar a nuestros pequeños hijos como si fuesen adultos y por lo tanto a esperar de ellos a veces, comportamientos de adultos. Quizás sea porque no soportamos tanta inocencia ni tanta transparencia. Es demasiada Luz para nuestros cansados ojos nublados por la miseria humana, por la desconfianza, el miedo y cuanta emoción tóxica hayamos implantado en nuestra alma.

En esa lógica, hemos llegado a pensar que nuestros hijos son verdaderos monstruitos dotados de una particular característica. Hacernos colapsar y manipularnos cual psicótico que genera estrategias truculentas para engañar a su prójimo.

Pensar que nuestros pequeños nos manipulan es una fantasía propia de mentes que esperan lo peor del mundo y caminan con desconfianza por la vida. Los niños son incapaces de tramar estrategias fríamente pensadas para manipularnos. El hecho de que un niño llore no significa que desea conseguir de manera truculenta las cosas, llora porque algo necesita. Y su llanto no puede ser más genuino. Cuando un niño llora debemos atenderle pues significa que lo está pasando mal, está sufriendo. El llanto no es solo una forma de comunicación como suelen plantearlo ciertas corrientes de crianza, instalando de paso la creencia que tenemos frente a nosotros pequeños y racionales monstruos manipuladores.

Paul Ekman, un notable psicólogo inglés, ha desarrollado un modelo interesante para descubrir las mentiras que los seres humanos decimos contrastando lo que se dice con las emociones que invariablemente aparecen al mentir y que se manifiestan a través de gestos y micro expresiones en el rostro. Lo anterior es válido en el mundo de los adultos pues los niños, no son capaces de disimular mentiras y por lo tanto sus infantiles rostros son transparentes frente a lo que sienten, definitivamente están en una situación de disconfort.

Si un niño se entristece y hace “pucheros”, es algo real. Algo está ocurriendo en el que se manifiesta la emoción sin tapujos. Lo mismo ocurre con el llanto. El llanto en un niño denota dolor, deseo de estar con la madre, hambre de leche materna o simplemente contacto, voluptuosidad materna. Sin embargo es común escuchar aquello de “ten cuidado porque hará lo que quiera contigo”, o “déjalo llorar para que se acostumbre a estar solo”, o el típico “te está manipulando con su llanto”.

Maquinamos historias en nuestra mente que nos hacen creer que nuestros pequeños están dotados de artilugios propios de los adultos y en realidad lo único que nuestros pequeños quieren es presencia materna y lo único que entregan es amor. Ellos son lo más genuino que hay, por lo tanto cabe preguntarse si no será un pedido desplazado el que hace que el niño lloré, patalee o haga una rabieta, pero eso lo hace no para manipular sino para mostrar su sentir genuino de dolor, tanto nos pidieron algo y no se lo dimos en su momento que después el niño lo manifiesta con todo su pequeño cuerpo.

No veamos en los demás aquello que es propio de nuestras mentes nubladas por el paso del tiempo y las experiencias en donde hemos aprendido que el mundo es peligroso y las personas, en tanto puedan hacerte daño lo harán. 


Oscar Cáceres
 Coach, Creador de Extraordinary People Model, speaker internacional. 
@ocaceres 
www.oscarcaceres.com




miércoles, 8 de junio de 2016

Televisión con educación

Por @punketa

En estos últimos días y analizando un poco sobre series y/o películas que nos ofrecen los distintos canales de tv e incluso streaming, como Neltflix, encontré una gran cantidad de programas que ofrecen hoy en día para los niños. Si ustedes recuerdan, hace 20 o 25 años, la oferta televisiva estaba muy sesgada a lo que los canales ofrecieran, no sólo para niños sino también para adultos. Solo teníamos unos cuantos canales (en el caso de Colombia) en los cuales no teníamos opciones de seleccionar muchas veces lo que queríamos, así que nos conformabamos con solo ver lo que estaban "pasando".

Ya con esta nueva ola de tecnología, información, internet y demás, tenemos hoy en día un carrusel de opciones interesantes, en especial para nuestros chiquitos, incluso se encuentran distribuidos para rangos de edades o de tipos de narrativas en las que se desarrollan.

He notado que Eric le gustan los programas en los que existan carros, motos, maquinaria en general, pero sobre todo aquellos en los que exista colaboración y ayuda a los demás. Le encanta ver como los grupos de amigos siempre terminan ayudando a otros sin importar que tan complejo sea el problema. Uno de estos programas es Paw Patrol, una patrulla de cachorros que funcionan como policías, que junto con sofisticados vehículos, colaboran a los habitantes del pueblo en su diario vivir. Curiosamente, Eric es un niño muy colaborador, en especial con las tareas domésticas, le encanta saber que es útil con cualquiera que sea la tarea que le indique. Ayuda a barrer, a trapear -aunque haga más desorden ;) -, le encanta ayudar en la cocina y una vez finaliza dice con orgullo "Es un placer ayudar". Él sabe que no siempre estoy con la mejor disposición cuando me encuentro enferma pero siempre me saca una sonrisa cuando dice con seguridad que él es mi hijo y que él debe ayudar.



Al ver que ciertas series o películas tienen un contenido apropiado para los niños, me siento tranquila que hay opciones interesantes en las que podemos confiar como padres. Tenemos diversos canales por cable, películas en discos y creo que unas de las mejores hoy en día que es Netflix. Tener el lujo de no preocuparse por el contenido de ciertos programas de tv es algo que nuestros padres jamás hubieran imaginado. En el caso de internet... mejor lo hablamos en otro post.




martes, 12 de abril de 2016

El acoso o bullying por parte de docentes


Mi hijo tiene en el momento en el que escribo 7 años... Y para cuando iba a cursar el primero el tenía 5 años de edad con toda la alegría e ilusión busque un colegio cerca de casa, que fuese pequeño y con pocos alumnos para que estuvieran pendientes de él, y eso fue un error. 


Yo fui una niña que padeció el bullyng y por eso trate de tener todos los cuidados para que mi hijo no sintiera lo mismo, pero... Que fatalidad! resulta que el acoso escolar o bullying no sólo se recibe de los otros alumnos si no que  también lo pueden generar  profesores, coordinadores, orientadores, en fin  adultos, tal y como fue el caso de mi hijo al que por más que se quizo adaptar no se lo permitieron, y no sus compañeros si no los propios adultos del colegio especificamente la coordinadora tanto fue el acoso que hasta estuvimos en psicólogo ambos pues las quejas eran tantas, diarias y variadas que llegue a dudar de mi misma como madre, como mujer, como persona...diario era una nota, una queja y en ninguna actividad de diversión o que generara esparcimiento era incluido (idas al parque, al zoológico, visitas a museos, etc.), era sacado de clases para que no compartiera con sus compañeros y tomaba las clases sólo en la oficina de la coordinadora (mientras ella, la señora coordinadora le contaba lo bien que la habían pasado en x actividad a la cual el no había ido porque no merecía ir), era excluido de las clases de educación física y clases que fueran al aire libre y en algún momento  llegaron a quitarle los recreos...todo esto a un niño de 5 años para cuando era mitad de año cumplió los 6 años y sin embargo todo siguió igual, 


Mi niño perdió las ganas y el deseo de ir al colegio se volvió rebelde y se trataba así mismo con calificativos negativos como "bruto" "tonto" "malo"...la solución fue llevarlo a psicología por que la coordinadora insistía que el niño era el peor en un colegio donde alumnos de bachillerato habia, osea el peor del colegio un niño de 5 años comparado con niños más grandes y adolescentes eso es como para llorar, desesperarse y hasta pensar que se esta en una película de terror, sin embargo aunque esa señora nada mas que por chocanteria y pensando que lo hacia por demostrar su punto equivocado me envió con el niño a que visitara a algún psicólogo y fue lo único bueno que pudo haber hecho en su vida. 

La psicóloga recomendada por una amiga es una mujer con una calidad humana y un profesionalismo excelente desde la primera sesión se dio cuenta que a mi hijo no le pasaba nada que era un niño normal claro que eso no lo supe yo hasta que ella no término todas las sesiones necesarias para corroborar lo que sospechó desde un principio...tu hijo es un niño normal su comportamiento es acorde a su edad y me dijo que lo más probable era que sencillamente el niño estaba recibiendo mal trató en el colegio, que lo que se veía y evidenciaba era que un niño de 5 años no le había caído bien a un adulto en este caso  a la coordinadora y que lo mejor era que sacara al niño de ese colegio urgentemente. 


El bullying también es generado por adultos hacia niños...el bullyng afecta y cala hondo... mi hijo no sólo tuvo que empezar de nuevo en otro colegio si no que tuvo que volver a empezar de cero a confiar en la vida escolar en los profesores pues su confianza en ellos quedó muy deteriorada....y como Dios obra tan perfectamente encontramos  en otro colegio una profesora excelente que lo supo guiar y con su ayuda mi hijo logró llegar a ser el "niño de la semana" dos veces, título que obtienen los niños con logros y comportamientos óptimos en el transcurso de la semana de clases y yo me sentí más tranquila, más serena, orgullosa y confiada en las capacidades de mi hijo ....puedo decir que la vida me golpeó dos veces por el bullying la primera vez cuando estaba en el colegio y lleve cual quier clase de maltrato desde psicológico hasta físico y la segunda sufriendo a llanto corrido por lo que le ocurría a mi hijo torturándome pensando en mis fallas como madre y en la falta de confianza que estaba creciendo en mi, este segundo bullying en mi vida venía con más fuerza que el primero por que hacia sufrir al ser que más amo en esta vida, al ser por el que haría hasta lo imposible para hacerlo feliz ....y aunque muchas personas me dicen ahora que ellos hubiesen actuado con violencia contra esa coordinadora se que el mejor ejemplo que le pude dar a mi hijo es que con violencia no se resuelve nada que lo mejor es buscar ayuda y alejarse de donde uno no se siente bien o no lo hacen sentir bien por que eso da paz mental. 


A esa "señora" me la he encontrado 2 veces no he podido evitar que mi hijo al verla trate de esconderse detrás de mi y decirme "Mami ahí esta  miss xxxx"  El con esa actitud le hace saber que es una "bruja horrorosa" que por fortuna ya no esta en nuestras vidas, pero veo con tristeza todavía el temor de mi hijo hacia ella y ese temor es una situación que como madre me duele que haya tenido que pasar pero que como persona esperó la convierta en una experiencia para que camine en esta vida sabiendo reconocer cuando alejarse de lo que le puede hacer daño.

jueves, 11 de febrero de 2016

Sin pensarlo dos veces


Si me dieran a elegir una vez más, 
te elegiría sin pensarlo,
es que no hay nada que pensar.
que no existe ni motivo, ni razón
para dudarlo ni un segundo
por que tú has sido lo mejor, que tocó este corazón,
y que entre el cielo y tú yo me quedo contigo.

¿Si pudieran retroceder el tiempo y cambiarlo todo... Cambiar tu empleo, las decisiones que tomaron en algún momento y no fueron las mejores, cosas que dijimos, cambiar a sus hijos con necesidades especiales por un niño sano, lo harías? Mi respuesta a esa pregunta es un rotundo NO! No cambiaría a Mariana por nada en el mundo, así como estamos somos felices, no hay nada que me haga dudarlo y mucho menos desearlo. La amo, la acepto tal y como es, no me arrepiento de nada.

Y si, para algunos puede ser raro y hasta ilógico preferir a una niña a la que hay que cuidar el doble, la que se enferma con frecuencia, por la que he llorado mil veces llena de impotencia porque su salud se deterioraba y no había nada que yo pudiera hacer, que no camina del todo sola, que debo alimentar, bañar, vestir, todo como si fuera una bebé (Que para mi lo es). Todo eso requiere de un gran esfuerzo, cualquiera se cansaría de hacerlo, pero así suene cliché, el amor es la clave, el amor que siento por mi hija y el amor que ella me profesa son los que me dan fuerza para sobrellevar todo esto.

Todas las mamás cuando estamos en embarazo esperamos un hijo sano, nos imaginamos mil cosas, sus cumpleaños, el primer día de escuela, cuando vayan a la universidad, etc... Pero cuando la discapacidad llega a nuestra vida es como si fuéramos en un auto a toda velocidad y nos estrelláramos con la pared, todo cambia.

Ser madre de un niño en condición de discapacidad tiene sus días malos, días en que quieres salir corriendo y dejar todo botado porque sientes que no puedes más, días en que todo es cansancio, caos, frustración, Pero hay otros días en donde el orgullo no nos cabe en el pecho, la felicidad nos inunda, como madres especiales aprendemos a valorar cada pequeño avance que nuestros hijos y los celebramos con bombos y platillos, aprendemos a ser agradecidas con la vida.

No cambiaría nada de estos 8 años en los que he sido la mamá que Mariana, es duro, obvio, pero ella tiene poderes sobrenaturales, calma tormentas solo con sonreír, gracias a ella soy fuerte, compartimos como cierta energía, algo que nos mantiene juntas, Estar a su lado me llena de felicidad, ella me cambió y ahora soy la mamá que ella merece. Yo no le tengo miedo a la discapacidad, estoy segura, sin pensarlo dos veces, no cambiaría nada.

Si pueden vean este vídeo de Franco de Vita, escuchen la letra de la canción... Es perfecta para complementar lo que escribí.


Tomado del blog El Mundo De Nana Banana

jueves, 4 de febrero de 2016

El problema no son los niños, son los adultos



Por: @maternidadprime 

Por Facebook hay un imagen con una frase que creo que me cae como anillo al dedo: “yo era una mamá perfecta…hasta que me convertí en mamá.” ¡No puede haber verdad más verdadera!. Antes de ser mamá no entendía porque una madre era capaz de dejar siquiera que un niño diera signo de querer hacer una pataleta. No entendía por qué era tan difícil siemplemente mandar a callar a ese enano fastidioso de un chancletazo. ¡¡BENDITO CHANCLETAZO!! (nótese el sarcasmo). Me repetía una y otra vez que ese tipo de cosas jamás me pasaría a mí, por que yo SÍ les iba a dejar bien en claro quién mandaba, ¡no faltaba más, ¿yo dejarme mandar de un niño?

Hoy recuerdo y me río, pero también siento una profunda tristeza de lo que era. Yo no pensaba estás cosas porque así lo hubiese decidido, yo creía y profesaba estas cosas porque fue lo que en casa me enseñaron: el que no hace caso, lleva. Y aunque las veces que mi madrecita decidió descargar su frustración en mi fueron pocas, hasta hace poco las recordaba con amargura. No sólo los golpes me dolieron, también algunas palabras lo hicieron. Muchos le atribuirán a los golpes que recibieron en la infancia, el ser “una persona de bien”, pero siendo sincera, hoy ya no entiendo como un golpe te puede hacer mejor, peor aún viniendo de alguien que según te ama más que a nadie.

Creo que la gran mayoria de nosotros viene de hogares donde lo tradicional y lo común es creer que no hay nada mejor que un correazo, que corrige y que educa. Todos crecimos viendo como le pegaban a nuestro amigo, vecino, primo o incluso a uno mismo. Todos de algún modo aceptamos esto como parte de la tarea de ser padres. La mayoría hoy vemos el maltrato infantil como algo normal y NECESARIO, tanto que se burlan de aquellos que no lo ven así.

Cuando quedé en embarazo, entre tantas cosas que leí, llegué a todo esto de la crianza con apego. El amor por mi bebé en camino me hizo abrir la mente a nuevas cosas y entre más leí, más me sorprendia de lo errada que había estado, que las cosas se podían hacer de miles de formas y no solo como te aconsejaba la abuela, la vecina o el tendero.

Pero por más que leí, nadie me contó lo difícil que era desprenderse de todas estas “creencias” que cargas contigo en tu subconsciente. Cuando tu bebé deja de ser bebé y empieza a ganar “independencia” comienzan los enfretamiento por el poder. Como bien dice Rosa Jové en su libro Ni Rabietas ni Conflictos, las rabietas no son mas que una lucha de poder. El niño que quiere hacer algo pero el padre no se lo permite por el motivo que sea; el primero se bota al piso le hace tremendo berrinche porque el QUIERE hacerlo y el segundo “hace uso de su poder” y castiga, grita o golpea al niño. Una escena clásica que la gran mayoría hemos visto. Inconscientemente, nuestra mente relaciona estos episodios de frustración y rabia con experiencias de nuestra propia infancia y lo más “normal” es que reaccionemos tal cual como reaccionaron nuestros padres con nosotros. Yo las viví con mi primer hijo y sus rabietas me sacaban de casillas, al inicio trataba de poner en práctica lo leído (bajarme a su altura y hablarle), con paciencia lo hacia varias veces pero parecía no funcionar. No sabía qué pasaba si lo estaba haciendo tal cual decían en el libro. Mientras tanto la furia y la frustración por no poder controlar la situación y la decepción de que todo lo que había leído no me funcionaba me iba consumiendo y terminaba la escena “como debería ser”: un grito, un castigo o una nalgada; tal cual como lo había visto. Claro, esto para mi era más fácil porque jamás vi como se manejaba una situación de estas de manera respetuosa. Ni mis padres y mucho menos yo de niña, contábamos con herramientas para solucionar conflictos de manera respetuosa porque fuimos “víctimas” de métodos de crianza erróneos.

Por un tiempo me alejé mucho de la madre que quería ser. Pero llegó la luz y por cosas dela  vida esas personas se cruzaron en mi camino, personas que me ayudaron a saber porque muchos de nosotros consideramos los golpes y maltratos como lo normal en la crianza. Caí en cuenta que todo esto viene conmigo desde la infancia, que fui una niña que vio este tipo de violencia todo el tiempo y también veía que los adultos se burlaban de ello y lo normalizaban. Mis padres me gritaron, me castigaron y me pegaron porque mis abuelos lo hicieron con ellos, y estos a su vez fueron maltratados por sus padres; todos víctimas al fin y al cabo porque ningún padre quiere dañar a sus hijos. Un ciclo sin fin.

Sigo en constante cambio y mejora pero comparto mi experiencia porque quiero que sepan que sí existen otras maneras de educar sin tener que recurrir a los gritos ni golpes; para lograrlo debemos adquirir las herramientas necesarias que no son más que el autoconocimiento y el autocontrol de las emociones de cada uno. Tienes de dejar de ver a tu hijo como el “pequeño villano” y debes empezar a validar más tus emociones y tus reacciones cuando te diriges a él. Dejar de llevarle de la mano para caminar juntos de la mano. Un proceso en donde ambos aprenden.

¿Y qué resultado obtuve con esto? Bueno, reducción de las pataletas (MÍAS), el sigue haciendo una que otra pero juntos buscamos soluciones.

Mi hijo confía más en mí, antes me tenía miedo. Sabe que se equivoca y pide perdón cuando ha herido a alguien. Se siente seguro de quien es porque su familia, aunque a veces no está de acuerdo con sus actos, ama lo que él ES. Acepta con mayor facilidad un NO porque sabe que cuando mamá lo dice no lo hace “para que se acostumbre” sino que hay una razón para ello y él tiene derecho a conocerla.

Yo me equivoqué con mi hijo y le pedí perdón y lo haré cada vez que me equivoque. Hoy él entiende que es normal que nos equivoquemos pero que siempre debemos pedir perdón y resarcir el daño. Enseñar el valor del perdón mediante el ejemplo es la mejor manera de aprenderlo. Nunca es tarde para darle un vuelco a la crianza y empezar a criar personas respetuosas, empáticas y que saben gestionar sus emociones, de paso aprendemos nosotros a gestionarlas también.

Tomado del blog Maternidad Primeriza 

martes, 2 de febrero de 2016

Regreso a clases

Por: @MadreNovata 


Inicia un nuevo año, y sabemos que en el mes de febrero llega el regreso a clases, volvemos  con las rutinas, madrugadas y demás. Sabemos que desde ese instante mamá e hijos inician el hábito de despertar temprano, de preparar desayuno, merienda, etc. Al principio todo es un reto, al cabo de un tiempo nos acostumbramos.  Desde hoy la alarma será nuestra aliada, nos despertara de ese profundo sueño para ponernos en marcha.

Para muchos niños es difícil, para otros no; en mi caso mi hija ha despertado emocionada por su primer día de clases en el cual cursará preescolar (Transición), ansiosa de conocer a su nueva maestra, reencontrarse con sus antiguos compañeros y conocer nuevos amigos.

Por mi parte, después de dos meses con mi chiquitina en casa, hoy se siente un vació, un silencio: cada momento miro el reloj para saber cuánto tiempo falta, y me imagino…  ¿Qué estará haciendo justo en este momento? Esperando ansiosa la hora de llegada para saber cómo le fue y me cuente como vive su día a día en la escuela.
Desde hoy iniciamos una nueva aventura…. Feliz regreso a clases.


Post tomado del blog Madre Novata 

sábado, 30 de enero de 2016

Para los que acosan o rechazan a las mujeres que amamantan a sus bebés en público, vean esto

Los beneficios de la leche materna han sido largamente resaltados por todos los pediatras. Todo recién nacido debe ser alimentado cuando lo pide, al menos eso es lo primero que le dicen a una mamá lactante en el hospital. Y, evidentemente, un bebé puede tener hambre en cualquier momento: en un parada de autobús, en el tren, en un restaurante, en una biblioteca, en una sala de espera, etc. El tan natural gesto de amamantar un bebé en público sigue siendo a día de hoy, y sorprendentemente, motivo de acoso y rechazo por parte de ciertos individuos.

studiantes de arte de la University of North Texas crearon una serie de anuncios para un proyecto académico con el fin de mostrar la realidad de muchas madres que amamantan a sus bebés en baños estrechos y antihigiénicos. Los anuncios son parte de una campaña llamada “When Nurture Calls” y tienen como meta dar soporte al proyecto de ley HB 1706 en Texas (presentado originalmente en 2013 por la senadora de Texas Jessica Farrar) que protegería a las madres lactantes de acoso y discriminación. Este proyecto de ley expande las disposiciones actuales del estado para asegurar que las mujeres están legalmente protegidas contra el acoso cuando amamantan en lugares públicos. Desafortunadamente este proyecto de ley fue rechazado por la Legislatura del Estado de Texas .

Sin embargo, en enero de 2015, se espera que Farrar reintroduzca el proyecto de ley para su aprobación. El propósito de esta campaña es mantener el apoyo y el impulso para el próximo año. Aunque los autores de la campaña no tienen dinero para producir los anuncios, agradecen que se estén haciendo virales. “La misión de estos anuncios es conseguir que la gente discuta este tema tan importante que a menudo es pasado por alto”, indican sus autores.


Mesa para dos


Cena privada


Buen apetito

Tomado de Muhimu

sábado, 23 de enero de 2016

Zika y el embarazo

Por: @momandbabybaq


Se que muchas mamitas están igual de preocupadas con todo el tema del Zika (Mosquito) y todo lo que ha salido recientemente. He leído lo que ha hablado el Ministro de Salud de Colombia y también hablé con mi ginecológo del tema: ¿Hay mucho riesgo? SI, Pero tampoco debemos vivir sugestionadas que nos va a picar, porque sino ni saldríamos. 

El riesgo es mas fuerte en los 3 primeros meses de formación del bebe. Si la enfermedad se confirma en una gestante existe el riesgo de que su hijo padezca microcefalia, que impide que el cerebro se desarrolle con normalidad, igualmente puede presentar retraso mental severo y en el peor de los casos la muerte, aunque no hayan confirmado como tal que en todos los casos ocurran daños neurológicos  (Tomado del tiempo.com)

A la mamita que le pique o presente fiebre y otros síntomas debe dirigirse enseguida al centro de urgencia mas cercano y se debe atender  INMEDIATAMENTE , debe ser declarado embarazo de alto riesgo según el Ministro de Salud Fernando Ruíz G. 

¿Cómo protegerse?

1. Tome abundante agua, en especial los niños, para evitar deshidratación.

2. Use mosquiteros o toldillos para protegerse de la picadura de los mosquitos al descansar y cubra puertas y ventanas en áreas donde exista la posibilidad de infección por dengue, Zika y Chikunguña.

3. Mantenga cubiertos tanques, lavaderos, vertederos y bebederos de agua para animales, entre otros. Cierre muy bien las bolsas de basura.

4. Verifique que en áreas como los patios no existan elementos que permitan almacenar agua en los periodos de lluvias, tales como botellas, llantas, baldes o tanques que no estén en uso.

5. Utilice protección solar primero y luego repelentes. Tenga en cuenta la edad de su niño y lea muy bien los componentes del producto antes de usarlos en gestantes y niños menores  pueden usar los repelentes orgánicos a base de citronella como babyganic , honest y naturales que podemos recomendarte si el caso es urgente Recuerde que los repelentes en barra brindan solo una hora de protección contra los insectos.

6. Vista a sus niños con ropa de manga larga, fresca y de colores claros.

7. Si estas en embarazo puedes consultar con tu ginecologo el uso de Tiamina o vitama B1 que sirve para ahuyentar los mosquitos por su olor; debe ser por recomendación médica.

Para más información visita www.facebook.com/moscaconlosmosquitos

Los riesgos están, hay mas de 400 casos comprobados en brasil, y la angustia sigue aumentando , claro que como le he oído a bastantes médicos: No todos los casos de madres con Zika el feto o el bebé van a nacer con problemas neurológicos como la microcefalia relacionada con estos casos  y no siempre tienen que recurrir al aborto. En mi particular forma de ver todo es que todas las plagas traen consigo muchas enfermedades  y mi doctor me dijo que el riesgo termina cuando el brote acabe, pero el brote no se va a ir, va a seguir como el Dengue o Chikunguña así que nos tocara vivir con este riesgo también.

miércoles, 20 de enero de 2016

Volví para quedarme…o eso espero.



Unos cuantos años pasaron desde que dejé este lindo hobbie de escribir sobre mi tema favorito. Creo que dejé de hacerlo cuando mi lactancia acabó: ese derroche de oxitocina era el combustible para teclear constantemente. Pero no solo acabó por eso, sino porque empecé a darme cuenta que esto de la crianza con apego no solo se trata de colechar, dar la teta y portear. Esto va más allá y necesitaba tiempo para asimilarlo porque me estaba enfretando a cosas que no sabía cómo manejar.

Luego de este tiempo fuera de línea, vuelvo porque tengo mucho por decirles y contarles. He descubierto nuevas cosas que deseo dejar plasmadas así como lo hice antes, desde mi embarazo. Antes de escribir esta entrada leí algunos post antiguos y tengo que confesar que me desconozco un poquitico; hay cosas que hoy ya no haría y que hice, y otras que tal vez modificaría un poco. Pensé en actualizar algunas entradas pero no, las dejaré así porque eso fue lo que fuí, y quiero que quede evidencia de esta “evolución” que he tenido gracias a la maternidad.

Pensé en cambiar el nombre del blog porque ya tengo dos hijos, pero tampoco: sigo siendo primeriza para muchas cosas. Y definitivamente, me relajé y dejé la primiparada con otras. Lo rico de tener un segundo hijo es poder hacer lo que con el primero no fuiste capaz. Un primer hijo te hace evolucionar, pero el segundo te hace revolucionar.

Esta segunda maternidad ha escarbado en lo mas profundo de  mi ser y me ha dejado tendida en el piso de dolor. Me he visto enfrentada a cosas que dormían en mí y no conocía. Ser mamá es como recibir un título de profesional y luego ir a hacer la carrera mientras estás en prácticas: qué vaina tan difícil. La maternidad me ha enfrentado a esa niña que fui, me metió el dedo en la llaga, me hizo recordar mi infancia porque solo así pude entender lo que hoy soy, y me ayuda a ser lo que quiero ser para mis hijos. La maternidad para mi está muy lejos de aprender a sacar los gases, a cambiar un pañal, a preparar papillas para bebés; eso es lo básico. El curso intensivo lo haces cuando sabes que todo lo que hoy hagas con y para tus hijos, tiene una repercusión a futuro. Las madres tenemos un poder muy grande: podemos edificar nuestro hogar o podemos destruirlo en su totalidad. Por ser dadoras de vida, por ser quienes gestamos y alimentamos (biológicamente hablando) siempre tendremos una responsabilidad mucho mayor en la crianza de nuestros hijos. No le quito mérito ni responsabilidad a los padres, su presencia no es importante sino NECESARIA.

Sin tanto bla bla bla, les hago un resumen de lo que hoy es mi maternidad.

Luego de que Juan dejara la teta y entrara a un jardín horrible (historia aquí) esperamos a que tuviera dos años y medio y volvimos a intentar en otro jardin y resultó. Un poco tiempo después, quedé en embarazo de mi segundo bebé: Camila.

Si Juanfe fue mi motor Camila es como el turbo de mi vida. Con ella me quité el miedo y le metí “la chancleta” a esta vaina, cogí las riendas de mi maternidad. Nació el 3 de Octubre de 2014, pesó 3.500 grs y midió 50cm. Lógicamente lactancia materna exclusiva hasta el sol de hoy (con un mes de mixta que luego les contaré el porqué en otra entrada). ¡¡Hacemos Baby Led Weaning!!, esto es un orgullo para mi porque con mi primer hijo no fui capaz, no me informé y nos tuvimos una muy buena experiencia (tema para otra entrada). Y porteamos desde casi su primer mes y seguimos hoy con 13 meses, 12kg y no sé cuántos centímetros.

Con Cami me “pulí” en el arte de amamantar y gracias a estas ganas locas de que toda madre logré establecer y disfrutar su lactancia, creé un Grupo de Apoyo a la Lactancia Materna que se llama Amamantar. Es mi tercer hijo :)

Y esto por contarles así por encima, porque las enseñanzas que me han dejado estos años, se las iré contando en otras entradas. Bueno, el caso es que estaré más seguido por acá, escribiré más sobre lo que sea que se me ocurra. Si quieren saber sobre algún tema en especial (mi experiencia) no duden en comentar allí abajo, yo con gusto trataré de escribir todo lo que les pueda ayudar.

PD: Lean mis entradas anteriores, no se sorprendar que diga cosas que hoy yo misma me he refutado, y aprendan conmigo de éste arte de criar que es la mejor escuela de la vida. 

lunes, 14 de septiembre de 2015

Mi amigo tiene un hijo diferente

Por: Juliana Molina (@MamasAlAtaque)

Tengo un par de amigos valientes que la vida les dio el milagro de un hijo que sentenciaron a muerte; fue la crónica de una muerte no muerte anunciada.

Fue un embarazo gemelar, uno de los niños venia con una masa en el cerebro y era muy posible que no llegara a término, sin embargo nació y hoy tiene nueve años. El es un niño especial y diferente.

Cuándo mis amigos nos contaron de la condición de su hijo no supimos como contenerlos o apoyarlos, sin evitar una cara mezclada de preocupación, compasión y orgullo por ver en ellos un deseo profundo porque su bebe viviera sin importar las condiciones en las que se encontrara, ellos lo querían vivo, no importaba nada más. También los consideramos desafortunados, seres especiales a los que Dios les había mandado esa prueba de vida y deseamos silenciosamente que a nosotros no nos pasara.

Sus amigos siempre supimos que este niño sería dependiente a lo largo de su vida de los padres o cuidadores y con sorpresa nos encontramos que ellos lo descubrieron después que  nosotros, era posible que al ver tanto progreso, tanto milagro en su vida consideraran que eventualmente también sería una persona capaz de valerse por si misma. Hoy a pesar de creer que será una persona dependiente no descarto que la vida nos sorprenda de nuevo a todos y veamos en él una persona capaz de hacerse cargo sola.

En la medida que el tiempo pasó su hijo me regalo varias cosas, la tolerancia a estar con una persona diferente casi que sin notar que había una persona diferente, le regalaron a mis hijos lo mismo, ellos lo ven y no me preguntan siquiera si al niño le pasa algo ni me preguntan  por qué es diferente, me dieron en ejemplo tremendo de valentía, perseverancia y fe.

Admiro mucho a los papás que tienen hijos con alguna discapacidad. Hoy el concepto de discapacidad tiene muchos matices para mi, ahora veo niños diferentes y otros discapacitados, no todos caben en la misma bolsa. Entiendo la discapacidad y diferencia como una condición que no hace excepciones con nadie para tener y cumplir un propósito en la vida.  Para mi pesar  veo muchos con todas las condiciones y posibilidades pero discapacitados emocionalmente que considero peor.  

Tomado del blog Mamás al ataque

Enfermos otra vez

Por: Maria Paulina Rubio (@mariarubiorojas)

Existen varios tipos de niños, y aunque las clasificaciones en los seres humanos resultan odiosas, mis hijos tienen algo en común: son de esos niños que siempre se enferman. Y es la enfermedad uno de los monstruos más grandes que tiene la maternidad, desde que sabemos que estamos embarazadas sentimos ese miedo enorme de que algo malo va a pasar y empezamos a imaginarnos las peores cosas que poco a poco la vida nos muestra que eran puras exageraciones. Pero a veces ese gran monstruo se convierte en realidad y tenemos a nuestros hijos en la clínica haciéndonos dudar de todo cuanto existe y poniéndonos en jaque con nosotros mismos.

Tal vez uno de los días más difíciles como padres fue cuando nuestro hijo mayor entró a Cuidados Intensivos, lo tuvieron que entubar y en pocas horas todo parecía empeorar. La primera reacción que tuve fue hablar con mi esposo y decirle que teníamos que estar preparados para que se fuera y dar gracias a la vida por un año y medio increíble a su lado. Pero todo salió bien, se recuperó, y ahora es un niño de cinco años que correo un poco menos que sus compañeros pero siempre intenta llegar a la meta.

En esos meses en los que nuestro hijo estuvo muy enfermo la vida nos cambió. Y creo que una de las cosas que debemos saber como padres es que no siempre lo que planeamos se cumple. Y tenemos que tener la capacidad para reinventarnos todo el tiempo y poder volver a construir nuevos sueños y diferentes ideales porque con hijos la vida nos sorprende a menudo. Yo tenía un trabajo que me encantaba en un lugar fascinante y con una muy buena jefe. Me tocó renunciar porque además del tiempo de hospitalización teníamos que cambiar de ciudad durante dos meses, y así fue. Me dio rabia y mucha tristeza tener que dejar ese trabajo, lloré por tenerme que ir a unas supuestas vacaciones que de eso tenían bien poco sino que por el contrario me iba con la ansiedad de tener que sacar adelante a mi hijo en una ciudad que no era la mía. Si todo estaba funcionando tan bien por qué la vida se desordenaba. Finalmente se mejoró y disfruté muchísimo ese tiempo fuera de la ciudad, fueron unas vacaciones increíbles con personas que dejaron la categoría de amigos para convertirse en familia.

Cuando pienso en esos días de la clínica donde las horas pasaban lento porque lo único que hacíamos era esperar una buena noticia me doy cuenta de lo mucho que crecimos como familia. Entender la enfermedad como una oportunidad y enseñarle a nuestros hijos a que no hay que desesperarse cuando se enferman ha sido una lucha constante. La enfermedad y la salud no pueden ser vistas como premio y castigo, deben ser entendidas como parte de nuestra realidad y como padres deberíamos incluir este tema en la crianza como un punto importante. No sirve de nada buscar culpables, no sirve de mucho pelear con la pareja o la familia, no es útil enloquecerse. Sirve respirar profundo y seguir adelante y entender la enfermedad como camino.

Muchas de las personas cercanas intentaron culparse por la enfermedad del niño. Con la cara cargada de angustia aseguraban que le habían tosido cerca, otros estornudaron, otros lo saludaron y de golpe le pasaron el virus. No creo que ninguno fuera culpable, pero después de estos años entendí que ese afán por encontrar uno, era para ayudarnos a mi esposo y a mi a cargar con el dolor del momento. Ese hecho no fue una tragedia, no creo que seamos una familia "de malas", por el contrario creo que sin establecer juicios de valor asumimos la vida con lo que nos va dando. Superada la crisis fuerte empezamos una lucha importante con nuestro hijo: convencerlo que no era un niño enfermo para que él mismo no se autolimitara y tampoco se convirtiera en un manipulador aprovechando las secuelas que le habían quedado. Pero la lucha no sólo era con el sino con muchas personas cercanas que nos decían que éramos los papás más irresponsables por dejarlo jugar bajo la lluvia y saltar en los charcos. Que pudiera montar en triciclo por la noche, o simplemente vivir. Que lo que deberíamos hacer era encerrarlo en la casa, supongo a que conociera el mundo desde la ventana. Tomamos la decisión de ser irresponsables y dejar que viviera como cualquier otro niño de esa edad sin padres obsesivos con la enfermedad y llenos de miedo. Lo animamos a saltar cuanto quisiera y cuando se bajaba del saltarín le poníamos el inhalador con toda la tranquilidad y naturalidad de su condición. Después de tres recaídas duras cada vez se enferma menos y se recupera más fácil.

Decidimos tener dos hijos más, los cuales también se enferman. Ninguno tiene nada grave, pero han estado hospitalizados y convulsionan por fiebre. Creo que de las cosas más impactantes que se puede ver es una convulsión. Es como si en esos minutos la vida se congelara y todo el ambiente se enrareciera. Ellos mismos después de la convulsión quedan despersonalizados, de cualquier manera, no es agradable. Los médicos nos han explicado qué debemos hacer en ese momento y es lo que hacemos, pero una de las cosas más sorprendentes es la forma como reaccionan los dos mayores con las dos convulsiones del chiquito. Con toda la calma ayudan a ponerle paños de agua fría en la cabeza, y se despiden con bastante tranquilidad cuando salimos para la clínica. Y entonces es ahí cuando entiendo que algo hemos logrado como papás: enseñarle a nuestros hijos que la enfermedad es una realidad del ser humano, negarla nos fragiliza pero entenderla nos hace fuertes.     

"Las personas totalmente sanas, sin ningún defecto, solo están en los libros de anatomía. En la vida normal, semejante ejemplar es desconocido"  
Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke



Tomado del blog Maternidad sin photoshop

Sinergia

Por: Maria Camila Benitez

Al entrar Paloma al jardín apareció el termino en mi vida pero solo hace algunos días entendí el PODER real de lo que esto significa…
El proceso de adaptación de Paloma al jardín fue un como una montaña rusa, algunos días felicidad total, otros llanto, otros angustia… igual pasaba conmigo: algunos días sentía ganas de llorar, otros días me sentía tranquila y así… una psicóloga me dijo que ellos llaman a esto: "ansiedad de separación", que mis sentimientos eran trasmitidos a Paloma y mientras yo no estuviera lista de corazón para entregar mi hija a la vida este proceso no iba a culminar, yo lo entendí y tome acción, hice realmente un desprendimiento y empece a sentir tranquilidad, así finalmente Paloma empezó a ir feliz a su jardín.

Para mi seguía siendo el proceso normal de vida, y pensaba que algunos se adaptan mas fácil que otros, que algunas mamás son mas practicas y que ese no es mi caso, lo entendí como una prueba mas superada y a seguir… pero NO! 

SINERGIA como yo lo bautice es el poder mas grande que tenemos las mamás sobre nuestros hijos para guiar su camino de la mejor manera… resulta que si yo PIENSO y SIENTO (de corazón) que Paloma es una niña sana, saludable con un sistema inmune indestructible, así va a ser la salud de ella!

Es verídico, yo lo comprobé, aunque parece como una historia de súperheroes donde las madres tenemos poderes psiquicos, no esta lejos de serlo, de hecho ES ASI!

Ahora trato de manejarlo todo con los súper poderes que me dio la vida, sus pataletas por ejemplo, han sido menos fuertes y me di cuenta que no es en realidad el manejo que como padres le demos, o el seguimiento de los consejos de miles de expertos, sino mas bien el control que tomamos sobre nuestra mente para sentir verdadera tranquilidad ante el llanto incesante, al sentir paz de verdad, ellos empiezan a vivirla también, y en menos de lo que imaginamos el llanto empieza a desaparecer.
De igual forma si nos llenamos de miedo al verlos correr en un lugar donde vemos peligro, es muy probable que el niño se lastime, cuando no vemos el riesgo sino tenemos el corazón lleno de felicidad de verlos disfrutar corriendo, nada pasara… no es fácil manejar nuestra mente, pero si es mucho mas sencilla la crianza cuando descubrimos este don que tenemos, a sacar provecho mamás!!! 


Tomado del blog Maria Pepita

lunes, 7 de septiembre de 2015

4 años de historias de maternidad


Hoy hace 4 años publiqué mi primera entrada en El Oficio de Ser Mamá​, fue la primera vez que escribí sobre Nana Banana y desde ahí no he dejado de hacerlo. Han sido 4 años donde a través de mis escritos se puede ver como ha crecido y avanzado, eso me llena de mucho orgullo.

Este blog me ha traído cosas muy lindas, conocer otras mamás, no sólo de Colombia, sino de otros países, conocer a otros niños y sus historias. También me ha dado la oportunidad de publicar mis artículos en otras páginas de maternidad y en algunos diarios. Me ha traído algunos reconocimientos como escritora y bloggera, de los cuales me siento muy orgullosa, porque dentro de esta hermosa experiencia han servido para mi crecimiento profesional.

Una de mis mas grandes pasiones es escribir, por eso quise darle la oportunidad a cualquier mamá que quisiera hacerlo, por eso el blog siempre ha sido abierto.

Gracias por leerme, por participar y que sean muchos años mas!

Caro

lunes, 29 de junio de 2015

¡A dormir toda la noche!

Por: Viviana Carvantes

Durante esta semana, queremos compartir con todas las mamitas de El Oficio de ser Mamá las experiencias que hemos tenido con nuestros peques a la hora de definir sus patrones de sueño.
Debo confesar, que desde el momento de mi embarazo, pensé en aquello que todo el mundo te repite apenas das a conocer la noticia de tu dulce espera, ¡Adiós a las noches de sueño! Si, debes prepararte, pero no lo hagas para no dormir, sino para ayudar a tu peque para que, desde que está en la pancita se acostumbre a pasar noches completas de lindos sueños.

¿Cómo lograrlo? Establecer una rutina de sueño para tu bebé, puede empezar desde el 3er trimestre, ayudándote con una linterna, cartulina y papel celofán, ya que dando color a la luz y utilizando la cartulina para crear un cono entre la linterna y tu panza, puedes estimular a tu bebé explicándole que la luz implica dia, actividad, significa estar despiertos y realizar las actividades como comer, bañarse, etc, al hablar con tu bebé, puedes decirle, que una vez haya nacido, durante el día jugarán y que van a disfrutarlo de principio a fin!.

Sin linterna, pero con la cartulina, ahora en la segunda parte del ejercicio de estimulación, vas a colocar tu cara cerca de tu panza y la cubres con cartulina, una toalla o algo similar, y sin luces, habla con tu bebé, y dile que ya es de noche, y que la noche implica sueño, descanso e incluso, canta una canción de cuna, para que junto a ti, se relaje y disfrute de una linda noche.

Una vez ha nacido tu bebé, tu meta debe ser que a los 6 meses pueda ya pasar una noche completa de sueño. La mayoría de los bebés despierta por lo menos una vez en la noche, sin embargo debe distinguir entre día y noche, y dormir por periodos cada vez más largos.

El principal motivo por el cual tu bebé despertará en la noche es hambre, así que puedes prevenirlo acostándolo satisfecho, luego de amamantarle hasta que dé señales de no querer más o con un tetero “bien cargado”, asegúrate de que esté con ropita adecuada, con un pañal limpio y con una temperatura agradable en su cunita, ya que todos estos factores influyen en la comodidad de tu bebé a la hora de dormir.
Si definitivamente y a pesar de tu mayor esfuerzo no consigues una noche completa de sueño de  tu bebé, puedes recurrir a algunos métodos que relacionamos a continuación:

Dale seguridad: debes hacer sentir a tu bebé que estás a su lado; una vez despierte, o si simplemente, no quiere concebir su sueño en horas tempranas de la noche, acuéstale en su cuna, dile que es hora de dormir, y sal de la habitación, seguramente va a llorar, así, que vas a repetirlo una vez lo haga, varias veces si es necesario y así sentirá tu respaldo.

Tradicional: o el método de las abuelas, ¡seguramente, el que aplicaron con nosotros! , si lactas, y tu bebé en algún momento de la noche o madrugada pide ser alimentado, ordéñate y deja listo un tetero, o en caso que utilizar fórmula, prepara uno,  y pide la colaboracion de algún familiar, idealmente el papá de tu bebé, para que no seas tú quien atienda a tu bebé. Muchas veces no se despiertan por necesidad de alimentarse, ¡sólo quieren un poco de tiempo con su mami y ser consentidos!
Es importante, que cada vez que un bebé sea atendido en horas de la noche o la madrugada, no se utilicen luces fuertes,  deben ser lo más tenues posible. Evita el contacto visual y no le hables a tu bebé y menos con tu voz de mamita consentidora.

En caso que no funcione ningún método, puedes recurrir al método del llanto controlado, un poco extremo para muchos, así que si decides aplicarlo, que sea como último recurso.
Llanto controlado: éste método tiene sus pros y sus contras, pues a muchos padres no les agrada la idea de dejar a sus peques llorar por tiempo indefinido, ya que el objetivo es que el bebé pueda calmarse por sí sólo y por periodos cada vez más largos. Una vez acuestes a tu peque empiece a llorar, ya sea al acostarlo, o a media noche/madrugada, debes salir de la habitación y regresar para calmarlo cuando haya pasado el tiempo determinado, mínimo 1-2 minutos y máximo 20, aumentando poco a poco noche tras noche. Se necesita de mucha firmeza para poner en marcha esta tecnica y se debe contar con el apoyo de la pareja.
Importante, no importa cuán desesperada estés por dormir o por calmar a tu bebé, ¡es un error gigante poner a tu peque a compartir cama contigo! Que los bebés duerman solos es un hábito, y como tal, debe ser orientado por ti.

Por último, para lograr que tanto tu bebé como tu puedan dormir toda la noche, te recomendamos establecer diferencias entre las siestas y el sueño nocturno; si te es posible, durante el día en un corral y con las cortinas abiertas,  la cuna exclusiva para la noche.
Durante el día, estimula a tu bebé, manténlo ocupado todo el tiempo que te sea posible, esto le permite concebir el día como un espacio para socializar, divertirse y aprender, también estará más cansado al momento de ir a la cama.

Esperamos que este artículo sea de gran ayuda para aquellas mamitas que se encuentran actualmente trabajando en los ciclos de sueño de sus peques.  ¡Las invitamos a compartir sus experiencias con nosotros!

Cualquier duda  o sugerencia escríbeme a mi correo viviana.cervantes@hotmail.com

miércoles, 24 de junio de 2015

Otitis media en nuestros niños

Por: Viviana Cervantes.

En este artículo vamos a darte toda la información que necesitas para manejar esta infección y acompañar a tu peque en caso que lo padezca. Paso a paso vamos a explicarte que es la otitis media, los distintos tipos de otitis, las causas y con detalle vamos a describir para ti qué pasa dentro del oído de tu peque cuando está infectado. 
La otitis media es una infección del oído. Al cumplir los 3 años, tres de cada cuatro niños habrán tenido otitis media. La infección del oído es una de las enfermedades más comunes que afectan a bebés y a niños pequeños. 
Hay dos tipos comunes. El primer tipo se conoce como otitis media aguda. El oído se infecta e hincha con líquido y mucosidad que no pueden salir. Este tipo de infección puede ser doloroso.

El segundo tipo se conoce como otitis media serosa. Después de una infección, quedan líquido y mucosidad dentro del oído. Este tipo de otitis hace que sea difícil para el oído luchar contra nuevas infecciones. Tu peque puede tener problemas para oír a causa del líquido que se queda dentro del oído.

Usualmente, la otitis media es causada por virus o bacterias que entran al oído y lo infectan. Es común después de otra enfermedad, como un resfriado. Esto quiere decir que si un niño se enferma de un resfriado, sus oídos pueden verse afectados. Es más difícil para los niños combatir enfermedades que para los adultos, por eso las infecciones del oído son más comunes en los niños. Los científicos creen que otros factores, como el humo de cigarrillo, pueden facilitar las infecciones del oído. Cuando los oídos están infectados, las trompas de Eustaquio se inflaman y se hinchan. Las adenoides también se pueden infectar. Las trompas de Eustaquio están dentro de los oídos. Mantienen estable la presión del aire dentro de los oídos. También dejan que entre el aire en los oídos. Las adenoides están cerca de las trompas de Eustaquio. Las adenoides son grupos de células que luchan contra las infecciones.

Cuando las trompas de Eustaquio están hinchadas e infectadas, es común que se tapen con líquido y moco de un resfriado. Si se tapan las trompas de Eustaquio, quedan atrapados aire y líquido dentro del oído. Es más difícil que el líquido salga del oído de un niño porque en ellos las trompas de Eustaquio son más pequeñas y más rectas que en los adultos. Por eso también las infecciones del oído son más comunes en los niños. Por lo general, las infecciones son dolorosas.

La otitis media influir en cómo escucha tu peque, ya que puede causar dificultad para oír, aunque solo de forma pasajera. Es posible que el niño tenga problemas para hablar y comunicarse por algún tiempo. Si no recibe el tratamiento adecuado, estos problemas pueden agravarse. 


No siempre es fácil saber si un niño tiene una infección del oído. A veces tiene que observarlo con mucho cuidado. Es posible que tu peque tenga una infección del oído antes de que aprenda a hablar. Si todavía no puede decir "me duele el oído", tendrás que buscar otras señales para confirmarla. Si notas algunas de estas señales, debes inmediatamente llevar a tu niño a un especialista!

-Se frota o tira de las orejas.
-Llora más de lo normal.
-Le sale líquido del oído.
-No duerme bien.
-Tiene problemas de equilibrio.
-No oye bien.
-No responde a sonidos suaves.

Cualquiera de estas señales puede indicar una infección del oído.

El médico examinará al niño y le dirá si tiene una infección bacteriana o viral y de ello dependerá en tratamiento, que incluirá antibióticos únicamente si se identifica que ha sido causada por una bacteria.

El médico también puede recetar medicamentos para aliviar el dolor de oído del niño, como por ejemplo el Acetaminofén. Los medicamentos para la alergia (antihistamínicos) o para aliviar la congestión nasal (descongestivos) no sirven para prevenir o tratar la otitis media.

Debes asegurarte de seguir al pie de la letra las instrucciones del médico ya que de esto dependerá el éxito del tratamiento, dale a tu peque las dosis completas, a la hora indicada y por el número de días que te indica el médico, puedes ayudarte creando una agenda y colocándola en un lugar visible como el refrigerador. Si el médico tratante considera que tu peque requiere de una nueva cita de control, debes asistir aún si consideras que ya tu peque ha superado la infección.

Todas las mamitas queremos lo mejor para nuestros peques y sufrimos al verlos enfermitos, así que a continuación algunas cosas que puedes hacer para que tu niño corra menos riesgo de tener otitis media. Lo mejor que puedes hacer es prestar atención. Identifica las señales de alerta de una infección del oído y permanece siempre atenta si a su niño le da un resfriado.

Importante: no fumes cerca de tu peque. El humo del cigarrillo daña la parte de adentro que suele ser muy delicada.

En El Oficio de Ser Mamá esperamos que sea de gran ayuda éste artículo que con cariño hemos preparado y que compartas con las demás mamitas tu experiencia, en caso que tu peque y tu hayan vencido una infección del oído.

Cualquier duda  o sugerencia escríbeme a mi correo viviana.cervantes@hotmail.com