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jueves, 4 de febrero de 2016

El problema no son los niños, son los adultos



Por: @maternidadprime 

Por Facebook hay un imagen con una frase que creo que me cae como anillo al dedo: “yo era una mamá perfecta…hasta que me convertí en mamá.” ¡No puede haber verdad más verdadera!. Antes de ser mamá no entendía porque una madre era capaz de dejar siquiera que un niño diera signo de querer hacer una pataleta. No entendía por qué era tan difícil siemplemente mandar a callar a ese enano fastidioso de un chancletazo. ¡¡BENDITO CHANCLETAZO!! (nótese el sarcasmo). Me repetía una y otra vez que ese tipo de cosas jamás me pasaría a mí, por que yo SÍ les iba a dejar bien en claro quién mandaba, ¡no faltaba más, ¿yo dejarme mandar de un niño?

Hoy recuerdo y me río, pero también siento una profunda tristeza de lo que era. Yo no pensaba estás cosas porque así lo hubiese decidido, yo creía y profesaba estas cosas porque fue lo que en casa me enseñaron: el que no hace caso, lleva. Y aunque las veces que mi madrecita decidió descargar su frustración en mi fueron pocas, hasta hace poco las recordaba con amargura. No sólo los golpes me dolieron, también algunas palabras lo hicieron. Muchos le atribuirán a los golpes que recibieron en la infancia, el ser “una persona de bien”, pero siendo sincera, hoy ya no entiendo como un golpe te puede hacer mejor, peor aún viniendo de alguien que según te ama más que a nadie.

Creo que la gran mayoria de nosotros viene de hogares donde lo tradicional y lo común es creer que no hay nada mejor que un correazo, que corrige y que educa. Todos crecimos viendo como le pegaban a nuestro amigo, vecino, primo o incluso a uno mismo. Todos de algún modo aceptamos esto como parte de la tarea de ser padres. La mayoría hoy vemos el maltrato infantil como algo normal y NECESARIO, tanto que se burlan de aquellos que no lo ven así.

Cuando quedé en embarazo, entre tantas cosas que leí, llegué a todo esto de la crianza con apego. El amor por mi bebé en camino me hizo abrir la mente a nuevas cosas y entre más leí, más me sorprendia de lo errada que había estado, que las cosas se podían hacer de miles de formas y no solo como te aconsejaba la abuela, la vecina o el tendero.

Pero por más que leí, nadie me contó lo difícil que era desprenderse de todas estas “creencias” que cargas contigo en tu subconsciente. Cuando tu bebé deja de ser bebé y empieza a ganar “independencia” comienzan los enfretamiento por el poder. Como bien dice Rosa Jové en su libro Ni Rabietas ni Conflictos, las rabietas no son mas que una lucha de poder. El niño que quiere hacer algo pero el padre no se lo permite por el motivo que sea; el primero se bota al piso le hace tremendo berrinche porque el QUIERE hacerlo y el segundo “hace uso de su poder” y castiga, grita o golpea al niño. Una escena clásica que la gran mayoría hemos visto. Inconscientemente, nuestra mente relaciona estos episodios de frustración y rabia con experiencias de nuestra propia infancia y lo más “normal” es que reaccionemos tal cual como reaccionaron nuestros padres con nosotros. Yo las viví con mi primer hijo y sus rabietas me sacaban de casillas, al inicio trataba de poner en práctica lo leído (bajarme a su altura y hablarle), con paciencia lo hacia varias veces pero parecía no funcionar. No sabía qué pasaba si lo estaba haciendo tal cual decían en el libro. Mientras tanto la furia y la frustración por no poder controlar la situación y la decepción de que todo lo que había leído no me funcionaba me iba consumiendo y terminaba la escena “como debería ser”: un grito, un castigo o una nalgada; tal cual como lo había visto. Claro, esto para mi era más fácil porque jamás vi como se manejaba una situación de estas de manera respetuosa. Ni mis padres y mucho menos yo de niña, contábamos con herramientas para solucionar conflictos de manera respetuosa porque fuimos “víctimas” de métodos de crianza erróneos.

Por un tiempo me alejé mucho de la madre que quería ser. Pero llegó la luz y por cosas dela  vida esas personas se cruzaron en mi camino, personas que me ayudaron a saber porque muchos de nosotros consideramos los golpes y maltratos como lo normal en la crianza. Caí en cuenta que todo esto viene conmigo desde la infancia, que fui una niña que vio este tipo de violencia todo el tiempo y también veía que los adultos se burlaban de ello y lo normalizaban. Mis padres me gritaron, me castigaron y me pegaron porque mis abuelos lo hicieron con ellos, y estos a su vez fueron maltratados por sus padres; todos víctimas al fin y al cabo porque ningún padre quiere dañar a sus hijos. Un ciclo sin fin.

Sigo en constante cambio y mejora pero comparto mi experiencia porque quiero que sepan que sí existen otras maneras de educar sin tener que recurrir a los gritos ni golpes; para lograrlo debemos adquirir las herramientas necesarias que no son más que el autoconocimiento y el autocontrol de las emociones de cada uno. Tienes de dejar de ver a tu hijo como el “pequeño villano” y debes empezar a validar más tus emociones y tus reacciones cuando te diriges a él. Dejar de llevarle de la mano para caminar juntos de la mano. Un proceso en donde ambos aprenden.

¿Y qué resultado obtuve con esto? Bueno, reducción de las pataletas (MÍAS), el sigue haciendo una que otra pero juntos buscamos soluciones.

Mi hijo confía más en mí, antes me tenía miedo. Sabe que se equivoca y pide perdón cuando ha herido a alguien. Se siente seguro de quien es porque su familia, aunque a veces no está de acuerdo con sus actos, ama lo que él ES. Acepta con mayor facilidad un NO porque sabe que cuando mamá lo dice no lo hace “para que se acostumbre” sino que hay una razón para ello y él tiene derecho a conocerla.

Yo me equivoqué con mi hijo y le pedí perdón y lo haré cada vez que me equivoque. Hoy él entiende que es normal que nos equivoquemos pero que siempre debemos pedir perdón y resarcir el daño. Enseñar el valor del perdón mediante el ejemplo es la mejor manera de aprenderlo. Nunca es tarde para darle un vuelco a la crianza y empezar a criar personas respetuosas, empáticas y que saben gestionar sus emociones, de paso aprendemos nosotros a gestionarlas también.

Tomado del blog Maternidad Primeriza 

martes, 2 de febrero de 2016

Regreso a clases

Por: @MadreNovata 


Inicia un nuevo año, y sabemos que en el mes de febrero llega el regreso a clases, volvemos  con las rutinas, madrugadas y demás. Sabemos que desde ese instante mamá e hijos inician el hábito de despertar temprano, de preparar desayuno, merienda, etc. Al principio todo es un reto, al cabo de un tiempo nos acostumbramos.  Desde hoy la alarma será nuestra aliada, nos despertara de ese profundo sueño para ponernos en marcha.

Para muchos niños es difícil, para otros no; en mi caso mi hija ha despertado emocionada por su primer día de clases en el cual cursará preescolar (Transición), ansiosa de conocer a su nueva maestra, reencontrarse con sus antiguos compañeros y conocer nuevos amigos.

Por mi parte, después de dos meses con mi chiquitina en casa, hoy se siente un vació, un silencio: cada momento miro el reloj para saber cuánto tiempo falta, y me imagino…  ¿Qué estará haciendo justo en este momento? Esperando ansiosa la hora de llegada para saber cómo le fue y me cuente como vive su día a día en la escuela.
Desde hoy iniciamos una nueva aventura…. Feliz regreso a clases.


Post tomado del blog Madre Novata 

sábado, 30 de enero de 2016

Para los que acosan o rechazan a las mujeres que amamantan a sus bebés en público, vean esto

Los beneficios de la leche materna han sido largamente resaltados por todos los pediatras. Todo recién nacido debe ser alimentado cuando lo pide, al menos eso es lo primero que le dicen a una mamá lactante en el hospital. Y, evidentemente, un bebé puede tener hambre en cualquier momento: en un parada de autobús, en el tren, en un restaurante, en una biblioteca, en una sala de espera, etc. El tan natural gesto de amamantar un bebé en público sigue siendo a día de hoy, y sorprendentemente, motivo de acoso y rechazo por parte de ciertos individuos.

studiantes de arte de la University of North Texas crearon una serie de anuncios para un proyecto académico con el fin de mostrar la realidad de muchas madres que amamantan a sus bebés en baños estrechos y antihigiénicos. Los anuncios son parte de una campaña llamada “When Nurture Calls” y tienen como meta dar soporte al proyecto de ley HB 1706 en Texas (presentado originalmente en 2013 por la senadora de Texas Jessica Farrar) que protegería a las madres lactantes de acoso y discriminación. Este proyecto de ley expande las disposiciones actuales del estado para asegurar que las mujeres están legalmente protegidas contra el acoso cuando amamantan en lugares públicos. Desafortunadamente este proyecto de ley fue rechazado por la Legislatura del Estado de Texas .

Sin embargo, en enero de 2015, se espera que Farrar reintroduzca el proyecto de ley para su aprobación. El propósito de esta campaña es mantener el apoyo y el impulso para el próximo año. Aunque los autores de la campaña no tienen dinero para producir los anuncios, agradecen que se estén haciendo virales. “La misión de estos anuncios es conseguir que la gente discuta este tema tan importante que a menudo es pasado por alto”, indican sus autores.


Mesa para dos


Cena privada


Buen apetito

Tomado de Muhimu

miércoles, 20 de enero de 2016

Volví para quedarme…o eso espero.



Unos cuantos años pasaron desde que dejé este lindo hobbie de escribir sobre mi tema favorito. Creo que dejé de hacerlo cuando mi lactancia acabó: ese derroche de oxitocina era el combustible para teclear constantemente. Pero no solo acabó por eso, sino porque empecé a darme cuenta que esto de la crianza con apego no solo se trata de colechar, dar la teta y portear. Esto va más allá y necesitaba tiempo para asimilarlo porque me estaba enfretando a cosas que no sabía cómo manejar.

Luego de este tiempo fuera de línea, vuelvo porque tengo mucho por decirles y contarles. He descubierto nuevas cosas que deseo dejar plasmadas así como lo hice antes, desde mi embarazo. Antes de escribir esta entrada leí algunos post antiguos y tengo que confesar que me desconozco un poquitico; hay cosas que hoy ya no haría y que hice, y otras que tal vez modificaría un poco. Pensé en actualizar algunas entradas pero no, las dejaré así porque eso fue lo que fuí, y quiero que quede evidencia de esta “evolución” que he tenido gracias a la maternidad.

Pensé en cambiar el nombre del blog porque ya tengo dos hijos, pero tampoco: sigo siendo primeriza para muchas cosas. Y definitivamente, me relajé y dejé la primiparada con otras. Lo rico de tener un segundo hijo es poder hacer lo que con el primero no fuiste capaz. Un primer hijo te hace evolucionar, pero el segundo te hace revolucionar.

Esta segunda maternidad ha escarbado en lo mas profundo de  mi ser y me ha dejado tendida en el piso de dolor. Me he visto enfrentada a cosas que dormían en mí y no conocía. Ser mamá es como recibir un título de profesional y luego ir a hacer la carrera mientras estás en prácticas: qué vaina tan difícil. La maternidad me ha enfrentado a esa niña que fui, me metió el dedo en la llaga, me hizo recordar mi infancia porque solo así pude entender lo que hoy soy, y me ayuda a ser lo que quiero ser para mis hijos. La maternidad para mi está muy lejos de aprender a sacar los gases, a cambiar un pañal, a preparar papillas para bebés; eso es lo básico. El curso intensivo lo haces cuando sabes que todo lo que hoy hagas con y para tus hijos, tiene una repercusión a futuro. Las madres tenemos un poder muy grande: podemos edificar nuestro hogar o podemos destruirlo en su totalidad. Por ser dadoras de vida, por ser quienes gestamos y alimentamos (biológicamente hablando) siempre tendremos una responsabilidad mucho mayor en la crianza de nuestros hijos. No le quito mérito ni responsabilidad a los padres, su presencia no es importante sino NECESARIA.

Sin tanto bla bla bla, les hago un resumen de lo que hoy es mi maternidad.

Luego de que Juan dejara la teta y entrara a un jardín horrible (historia aquí) esperamos a que tuviera dos años y medio y volvimos a intentar en otro jardin y resultó. Un poco tiempo después, quedé en embarazo de mi segundo bebé: Camila.

Si Juanfe fue mi motor Camila es como el turbo de mi vida. Con ella me quité el miedo y le metí “la chancleta” a esta vaina, cogí las riendas de mi maternidad. Nació el 3 de Octubre de 2014, pesó 3.500 grs y midió 50cm. Lógicamente lactancia materna exclusiva hasta el sol de hoy (con un mes de mixta que luego les contaré el porqué en otra entrada). ¡¡Hacemos Baby Led Weaning!!, esto es un orgullo para mi porque con mi primer hijo no fui capaz, no me informé y nos tuvimos una muy buena experiencia (tema para otra entrada). Y porteamos desde casi su primer mes y seguimos hoy con 13 meses, 12kg y no sé cuántos centímetros.

Con Cami me “pulí” en el arte de amamantar y gracias a estas ganas locas de que toda madre logré establecer y disfrutar su lactancia, creé un Grupo de Apoyo a la Lactancia Materna que se llama Amamantar. Es mi tercer hijo :)

Y esto por contarles así por encima, porque las enseñanzas que me han dejado estos años, se las iré contando en otras entradas. Bueno, el caso es que estaré más seguido por acá, escribiré más sobre lo que sea que se me ocurra. Si quieren saber sobre algún tema en especial (mi experiencia) no duden en comentar allí abajo, yo con gusto trataré de escribir todo lo que les pueda ayudar.

PD: Lean mis entradas anteriores, no se sorprendar que diga cosas que hoy yo misma me he refutado, y aprendan conmigo de éste arte de criar que es la mejor escuela de la vida. 

lunes, 29 de junio de 2015

¡A dormir toda la noche!

Por: Viviana Carvantes

Durante esta semana, queremos compartir con todas las mamitas de El Oficio de ser Mamá las experiencias que hemos tenido con nuestros peques a la hora de definir sus patrones de sueño.
Debo confesar, que desde el momento de mi embarazo, pensé en aquello que todo el mundo te repite apenas das a conocer la noticia de tu dulce espera, ¡Adiós a las noches de sueño! Si, debes prepararte, pero no lo hagas para no dormir, sino para ayudar a tu peque para que, desde que está en la pancita se acostumbre a pasar noches completas de lindos sueños.

¿Cómo lograrlo? Establecer una rutina de sueño para tu bebé, puede empezar desde el 3er trimestre, ayudándote con una linterna, cartulina y papel celofán, ya que dando color a la luz y utilizando la cartulina para crear un cono entre la linterna y tu panza, puedes estimular a tu bebé explicándole que la luz implica dia, actividad, significa estar despiertos y realizar las actividades como comer, bañarse, etc, al hablar con tu bebé, puedes decirle, que una vez haya nacido, durante el día jugarán y que van a disfrutarlo de principio a fin!.

Sin linterna, pero con la cartulina, ahora en la segunda parte del ejercicio de estimulación, vas a colocar tu cara cerca de tu panza y la cubres con cartulina, una toalla o algo similar, y sin luces, habla con tu bebé, y dile que ya es de noche, y que la noche implica sueño, descanso e incluso, canta una canción de cuna, para que junto a ti, se relaje y disfrute de una linda noche.

Una vez ha nacido tu bebé, tu meta debe ser que a los 6 meses pueda ya pasar una noche completa de sueño. La mayoría de los bebés despierta por lo menos una vez en la noche, sin embargo debe distinguir entre día y noche, y dormir por periodos cada vez más largos.

El principal motivo por el cual tu bebé despertará en la noche es hambre, así que puedes prevenirlo acostándolo satisfecho, luego de amamantarle hasta que dé señales de no querer más o con un tetero “bien cargado”, asegúrate de que esté con ropita adecuada, con un pañal limpio y con una temperatura agradable en su cunita, ya que todos estos factores influyen en la comodidad de tu bebé a la hora de dormir.
Si definitivamente y a pesar de tu mayor esfuerzo no consigues una noche completa de sueño de  tu bebé, puedes recurrir a algunos métodos que relacionamos a continuación:

Dale seguridad: debes hacer sentir a tu bebé que estás a su lado; una vez despierte, o si simplemente, no quiere concebir su sueño en horas tempranas de la noche, acuéstale en su cuna, dile que es hora de dormir, y sal de la habitación, seguramente va a llorar, así, que vas a repetirlo una vez lo haga, varias veces si es necesario y así sentirá tu respaldo.

Tradicional: o el método de las abuelas, ¡seguramente, el que aplicaron con nosotros! , si lactas, y tu bebé en algún momento de la noche o madrugada pide ser alimentado, ordéñate y deja listo un tetero, o en caso que utilizar fórmula, prepara uno,  y pide la colaboracion de algún familiar, idealmente el papá de tu bebé, para que no seas tú quien atienda a tu bebé. Muchas veces no se despiertan por necesidad de alimentarse, ¡sólo quieren un poco de tiempo con su mami y ser consentidos!
Es importante, que cada vez que un bebé sea atendido en horas de la noche o la madrugada, no se utilicen luces fuertes,  deben ser lo más tenues posible. Evita el contacto visual y no le hables a tu bebé y menos con tu voz de mamita consentidora.

En caso que no funcione ningún método, puedes recurrir al método del llanto controlado, un poco extremo para muchos, así que si decides aplicarlo, que sea como último recurso.
Llanto controlado: éste método tiene sus pros y sus contras, pues a muchos padres no les agrada la idea de dejar a sus peques llorar por tiempo indefinido, ya que el objetivo es que el bebé pueda calmarse por sí sólo y por periodos cada vez más largos. Una vez acuestes a tu peque empiece a llorar, ya sea al acostarlo, o a media noche/madrugada, debes salir de la habitación y regresar para calmarlo cuando haya pasado el tiempo determinado, mínimo 1-2 minutos y máximo 20, aumentando poco a poco noche tras noche. Se necesita de mucha firmeza para poner en marcha esta tecnica y se debe contar con el apoyo de la pareja.
Importante, no importa cuán desesperada estés por dormir o por calmar a tu bebé, ¡es un error gigante poner a tu peque a compartir cama contigo! Que los bebés duerman solos es un hábito, y como tal, debe ser orientado por ti.

Por último, para lograr que tanto tu bebé como tu puedan dormir toda la noche, te recomendamos establecer diferencias entre las siestas y el sueño nocturno; si te es posible, durante el día en un corral y con las cortinas abiertas,  la cuna exclusiva para la noche.
Durante el día, estimula a tu bebé, manténlo ocupado todo el tiempo que te sea posible, esto le permite concebir el día como un espacio para socializar, divertirse y aprender, también estará más cansado al momento de ir a la cama.

Esperamos que este artículo sea de gran ayuda para aquellas mamitas que se encuentran actualmente trabajando en los ciclos de sueño de sus peques.  ¡Las invitamos a compartir sus experiencias con nosotros!

Cualquier duda  o sugerencia escríbeme a mi correo viviana.cervantes@hotmail.com

viernes, 15 de noviembre de 2013

Con tu amor, yo soy feliz


Antes de ser mamá, tenía muy claro que mi felicidad no dependía de nadie más, que el “amor” de otra persona, evidentemente no iba a hacerme feliz.
Cuando llegaste a mi vida supe que mi felicidad dependía de ti, que tú eres mi felicidad.
Ese olor dulce de tu piel, que aún llevo prendido en mi nariz me hizo llorar de emoción pura, al recordarlo, vuelvo a sentir la misma emoción y las lágrimas salen con la misma fuerza que en ese momento.
Cada pequeña cosa que aprendes, con cada pequeño detalle que me sorprendes cada día me llena de orgullo y felicidad porque me doy cuenta de que mis esfuerzos dan frutos. Mi mayor satisfacción es ver tu carita sonriente y un:  “Mami, yo te amo”.
Estás creciendo muy rápido, quisiera que te quedaras así para poder protegerte, cuidarte y tenerte a mi lado siempre, pero claro, es inevitable y absurdo pensar en eso, pues sé que con cada una de las metas que alcances me sentiré más feliz y orgullosa de ti.
¿Cómo no decir que tú eres mi felicidad? Es imposible, con apenas 4 años eres muy sabio, sabes cuándo es preciso dar un abrazo y un beso, cuándo esperar en silencio a la caricia de mamá, sabes diferenciar las lágrimas de tristeza de las lágrimas de felicidad, esas que tú y sólo tú me robas a diario.
Para mi cumpleaños, siempre me das el mejor regalo. Verte disfrazado de rey, cuando apenas tenías 4 meses, me dio una alegría inmensa; tus ojos grandes y negros ávidos por descubrir y explorar, miraban alrededor los disfraces y colores del Halloween. Un año después, vestido de perrito granjero y, dando tus primeros pasos, caminaste mucho y llenaste tu primera calabaza, no cantabas, yo canté por ti. No tuve pena, estaba orgullosa por tenerte de mi mano. Después fuiste un ratón, yo fui mamá ratona, nuevamente, juntos caminamos. El año pasado, rugiste como un león. Este año, ya no pude ponerte el disfraz que  yo quería, ya eres un niño grande, perfilas tus gustos y debo respetarlos, fuiste el Capitán América. La sonrisa que se dibujó en tu linda carita cuando tuviste tu disfraz, no se compara con nada.

Tal vez este ha sido el mejor de todos los cumpleaños que he pasado a tu lado, sentí cosas inexplicables en el pecho, tanto así, que sentía que se me iba a explotar el corazón. Escucharte cantar por primera vez pidiendo dulces, mientras ibas de mi mano, ese fue el mejor regalo que he recibido en mis 27 años, 5 de ellos a tu lado y sin lugar a dudas, los más bellos, los más llenos de sentimiento, LOS MÁS FELICES.

Hijo, te amo como a nadie podré amar jamás. También quiero darte besos y abrazos que nunca se acaben, esos que cada mañana cuando recién te baño me pides. Sólo te quiero pedir algo, algo que te pido cada día, JAMÁS sueltes mi mano, ten la certeza de que jamás te soltaré, nunca te dejaré solo, pues sería la persona más infeliz del mundo.

jueves, 12 de julio de 2012

Reflexiones (Sobre la maternidad especial)


Por: @LinaCobain

En los últimos días he pasado mas tiempo con Mariana del que acostumbro, ha estado con resfriado y mucha tos, pero come bien y esta animada, aún así no la he mandado al centro de terapias de rehabilitación, así que hemos compartido muchos juegos, comidas, abrazos, pechiches y recochas. En estos días he pensado mucho en los primeros años de Mariana, cuando descubrimos su enfermedad, cuando empezamos las terapias, cuando vimos los primeros avances, y me di cuenta que me perdí de muchos momentos y muchas oportunidades por andar detrás de algo que nunca tuvo ni pies ni cabeza, la relación con mi ex pareja; no le di la importancia ni el tiempo que merecían mi hija y su recuperación, y no saben como me arrepiento por eso.

Por esta razón en los dos últimos años mi modo de actuar ha cambiado, empecé a investigar sobre el tema de la discapacidad, a buscar alternativas terapéuticas para la rehabilitación motriz y cognitiva de Mariana, a aprender sobre las consecuencias y el tratamiento que se le debe dar a la parálisis cerebral y a la epilepsia, me he dedicado a conocer mas a fondo a mi hija, a demostrarle que si tiene una mamá que va mas allá de comprar los pañales y la leche, de vestirle, alimentarle y ponerle a dormir, quiero que ella vea y sienta que su mami la adora y que haría lo que fuera por verla 100 % recuperada, que sepa que su mamá soy yo y no su abuela con la que pasó tanto tiempo, que me prefiera a mi y no a ella.

Siento que perdí un tiempo muy valioso, me duele admitirlo (es la primera vez que lo hago), y ese tiempo que perdí quiero recuperarlo ahora a como de lugar. Por eso cuando me dicen "Te admiro", "No se como haces para trabajar y cuidar a la niña", "Eres una berraca por sacar tu hija adelante", "Eres una dura, cuidas todas las enfermedades y convulsiones que le dan a tu hija" etc... me siento tan culpable... y lo peor es que no siempre fue la buena madre que soy hoy en día. Lo que hago por mi hija es con todo el amor del mundo, es mi deber como madre, no es un castigo, ni un karma, es la vida que Dios me dio y debo aceptarla y vivirla con todo el amor del mundo, Mariana es una lección de vida, de amor, de fortaleza, no una carga como muchos piensan.

Nunca es tarde para cambiar, para reconocer los errores ni enmendar nuestras fallas, aquí estoy como todos los días de mi vida, al lado de la Princesa Mariana, cuidando su sueño, tranquila por que comió su comida, tomó sus medicinas y le fue bien en sus terapias. Felices y tranquilas por que esta vida es para las dos, subimos los escalones paso a paso, lentamente, nos apoyamos la una en la otra, con fe en Dios y el amor de nuestra familia y amigos llegará el día en que la vea correr por la casa detrás de Harry Potter (el perro) y la vea recibir un diploma en el colegio por que será la mejor alumna, lo sé, así será, mi corazón de madre me lo dice... 
(PD: Mariana...Cuando estés grande y leas este post te pido me perdones por no abrir los ojos a tiempo, por no darte lo que merecías... aquí estoy y aquí estaré siempre para tí)



♥ Te amo Mariana Sofía, eres mi vida, mi luz, mi fuerza.... todo por ti, todo para ti! 
Por siempre y para siempre! Juntas hasta la eternidad! ♥