miércoles, 15 de abril de 2015

10 ventajas y desventajas de ser una madre que puede quedarse en casa

 He trabajado casi toda mi vida, pero esta vez quise hacer las cosas diferente. Estaba sorprendida. Recién me había mudado a Estados Unidos desde India y estaba hablando con un apoderado en el nuevo jardín infantil de mi hijo. Viendo el signo de interrogación en mi cara, la hermosa señora cubana con grande aretes en sus orejas me explicaba, “mi madre tuvo que trabajar para mantenernos a todos… yo soy afortunada que mi esposo gana suficiente dinero y que puedo dedicarme a ser ama de casa”.

Esta fue la primera vez en verdaderamente largo tiempo que oí alguien genuinamente feliz de ser ama de casa… ¡Ella lo hacia por su propia elección y deleitándose de ello…!

En India a menudo conocí amas de casa a las cuales sus esposos/familia política no les permitían trabajar o estaban en casa por beneficiar a sus hijos pequeños… de hecho, incluso conocí a una profesora de 50+ años de edad en una renombrada escuela en Mumbai (India) que dijo que se arrepentía de haber sido una madre que se quedaba en casa por sus hijos… ella sentía que sus hijos habrían crecido bastante bien incluso si ella hubiera sido una madre que trabajara fuera de casa y que fácilmente ya se habría convertido en directora.
Lo que la señora cubana dijo fue como una brisa de aire fresco… entonces se me ocurrió ¡¡que habían madres que optaban por ser amas de casa por SU PROPIO beneficio también!! No por sus hijos, no por sus esposos, no por sus suegros, ¡no por nadie más que por ellas mismas! Ellas sinceramente querían disfrutar la infancia de sus hijos… Y ahí es cuando comienzas a disfrutar ser ama de casa… de otra forma siempre estás preguntándote si deberías estar trabajando o no…


Entonces, pensé, déjenme darle una oportunidad a esta forma de vida también. He sido ama de casa durante el primer año de mi hijo en India, posteriormente a haber comenzado un trabajo de medio tiempo durante un año, y luego trabajo full time también en India durante 2 años. Ahora mi hijo tenía cuatro años y yo estaba en un nuevo país. Así que a pesar de tener todos los documentos legales para trabajar en los Estados Unidos, decidí quedarme en casa y experimentar ser ama de casa por elección mía.Así es como funcionó:

1. ¡Comencé a ser INDEPENDIENTE!
Sí, leíste correctamente… era más dependiente como madre que trabaja. Dependía de mi criada, dependía de mis suegros, dependía de mis padres, dependía de cualquiera y todo el que pudiera encontrar para cuidar a mi hijo mientras tenía cosas “más importantes” en el trabajo… ¡ahora me siento “INDEPENDIENTE” y “LIBRE”!

2. Las mañanas se me hicieron mucho más fáciles… porque no estaba apurada por llegar a ningún lugar. A menudo pasaba los primeros minutos leyéndole un libro a mi hijo, le encantan los libros. ¡Es increíble cómo pasar quince minutos con tus hijos en cama en las mañanas puede cambiar la manera en que el día se desenvuelve!

3. ¡Las horas de comida se hicieron relajadas y deliciosas!
Estaba tan acostumbrada a comer malas comidas, cocinadas por el microondas de mi oficina en India, que no podía creer que una simple comida fresca cocinada por mi misma pudiera ser tan sabrosa y encantadora.

4. Exploré en la cocina
Estaba petrificada por cocinar en India… pero, mirando videos en youtube y explorando diferentes tipos de cocina para mi hijo me ha proporcionado una básica confianza en mis habilidades culinarias. De hecho me acompaña en la cocina cuando estoy cocinando algo nuevo.

5. El estrés de que la criada de repente desaparezca ya no existe en mi vida
Se siente como si un enorme albatros hubiera estado volando sobre mi cabeza. Hacer todo el trabajo yo misma tiene sus beneficios.

6.  Puedo dejar a mis hijos SER
A menudo limitaba a mi hijo en India, por que estaba preocupada de que pudiera enfermarse y que no pudiera ser capaz de asistir a la reunión del día siguiente. Así que no jugar en las pozas, no tomar bebidas muy heladas y muchas otras, son prohibiciones que ahora he levantado.

7. Todos los días veo a mi hijo de diez meses hacer algo nuevo y me maravillo ante la creación de Dios. 
Casi no observé a mi primer hijo durante los primeros tres años de su vida. Me arrepiento profundamente, pero trato de compensarlo ahora con mi segundo hijo.

8. Mi casa tiene un aura pacífica
Las cosas rotas son reparadas, la casa se limpia, hay ropas frescas para vestir, hay comida fresca. Básicamente, hay una persona para cuidar la casa, ¡lo cual es un trabajo GIGANTE en sí mismo!

9. Aumento de conciencia
Tenía un gran problema cuando estaba trabajando. Nunca podía desconectarme del trabajo, incluso después de irme de la oficina. Estaría jugando con mi hijo pero mi mente seguiría planificando el evento de la oficina. Estaba ahí para mi hijo, pero solo físicamente. Ahora puedo disfrutar de mis hijos con el 100% de mi presencia. 

10.  ¡Menos BERRINCHES TEMPERAMENTALES!
Sí… esto es lo que he llegado a darme cuenta. Todos los niños necesitan un tiempo puro de Mamá y Papá para sentirse felices y seguros. Eso significa sin teléfonos y sin televisión. Ahora puedo darle ese tiempo, puedo apreciar sus construcciones hechas de almohadas en tiempo real y no por el teléfono, puedo comer una comida con él en paz, puedo poner música y tener una sesión de baile espontánea, puedo disfrutar de sus pequeñas bromas mientras que veo a mi esposo incapaz de colgar el teléfono incluso cuando está en casa. ¿Así que saben qué hace mi hijo? Elige dormir más cerca de mi esposo (dormimos juntos). Es la forma en que mi hijo obtiene su tiempo de Papá.


Pero no todo es color de rosas, también hay cosas negativas de quedarse en casa (aunque a fin de cuentas siempre trato de verles el lado positivo)

1.  ¡Falta de apreciación!
Sí, nadie aprecia a la ama de casa, ya sea en India o en Estados Unidos, o en cualquier parte. Siempre será un trabajo desagradecido. Cuando era nueva en los Estados Unidos, a menudo invitaba a los colegas de mi esposo y a los apoderados de la escuela y cocinaba platos elaborados para ellos. La apreciación por mi comida y mi casa me mantenían haciéndolo. Sin embargo, ahora considero esto demasiado trabajo. De hecho, ahora ni siquiera busco apreciación. Sí me siento orgullosa cuando mi hijo le afirma la puerta del elevador a un conserje en India o cuando toma del suelo la basura de otra persona y la tira al basurero.

2. Extrañar a los colegas
Usualmente disfrutaba conversar con mis colegas lo cual sí extraño ahora. Pero sí, tengo mi grupo de amigas Mamás. Hacemos una rifa una vez al mes y nos toca comer increíble comida casera India. Además, sí, hablamos sobre los niños, pañales, lecciones de baño, escuelas, etc., y otros asuntos no tan relevantes como el PBI del país, ofertas en el mall, proyecciones hacia 5 años, power points, etc. Pero quién decide que lo último es mayor y más importante que lo anterior, cada uno con lo suyo.

3. Ningún trabajo futuro a la vista
El mundo está cambiando a un ritmo tan rápido que solía preocuparme sobre mi futuro cuando mis hijos crecieran y se ocuparan. Tendré que comenzar desde el principio, y eso me preocupaba hasta que pensé: ¿quién sabe lo que el futuro traerá? ¿quién sabe siquiera que estaré viva mañana? Quiero disfrutar mi presente completamente, e incluso si llego a vivir hasta entonces, y tengo que comenzar desde el principio un trabajo, ¿qué hay de malo con eso? ¿Acaso no es un pequeño precio a pagar por pasar horas invaluables con tus propios hijos?

4. Baja autoestima
Sí, cuando ves a las madres súper seguras de si mismas trabajando, vistiendo tenidas formales y tacones altos sí te sientes inadecuada. Sin embargo, cuando comienzas a hablar con ellas y escuchas sus problemas vuelves a sentirte afortunada. La mayoría de las madres trabajadoras que conozco en Estados Unidos están luchando con su trabajo e hijos. Viajar largas horas hasta la oficina, los niños se enferman durante el jardín infantil, no pueden juntarse conmigo los fines de semana pues necesitan finalizar tareas de la casa. Me siento afortunada por que era una de ellas y ahora salí de ahí. Tengo tiempo para buscar mis hobbies lo cual me mantiene equilibrada, hago yoga, llevo a mis hijos al parque y simplemente me relajo en el pasto mientras mis hijos juegan. 

5. Falta de independencia financiera
He completado mi programa de pos graduación en Comunicaciones en MICA (uno de los institutos renombrados en India) y dirigí el negocio de mi familia exitosamente durante 7 años. Sí, extraño mi propio dinero. Solía gastar con libertad en centros comerciales de alto perfil, no hay lugar a dudas. Me he puesto más cuidadosa ahora por que siempre siento que es el dinero ganado con el gran esfuerzo de mi esposo. ¡No se si es algo bueno o malo!

Este artículo fue originalmente escrito por la creadora del blog Enjoying Your Kids. 

lunes, 13 de abril de 2015

Preparaciones que ayudan con el estreñimiento (Manzana y Pera)

Como continuación a mi anterior entrada sobre los beneficios de algunas frutas para mejorar el estreñimiento en nuestros peques quise compartirles unas cuantas formas fáciles y ricas de preparar la manzana y la pera. Decidí escoger estas dos frutas porque son las primeras que los pediatras recomiendan introducir en la dieta complementaria de nuestros pequeños cuando están bebés.

La forma más sencilla de prepararlas es en puré, las pelas y las hierves por 2 minutos nada mas, las puedes aplastar con un tenedor o pasarlas por el procesador de alimentos. Nunca debes agregarle azúcar a estas preparaciones. Al principio se la puedes dar un puré bien fino, para que sea fácil de tragar, luego puedes ir dejando trocitos más grandes, e incluso ofrecerle las frutas cortadas en pedazos mientras el bebé aprende a masticar y le salen sus dientecitos.
Se las puedes dar como postre o merienda, tanto crudas como asadas, en compota, en jugo, en gelatina o mermelada, aunque en las preparaciones que debas añadirle azúcar es preferible esperar cuando el bebé tenga mas de un año. Al principio debes dárselas por separado, una a una durante dos o tres días. Una vez que hayas comprobado que las tolera por separado se pueden mezclar entre ellas o con otras frutas.
Para mas información sobre el poder de la fruta ingresa a www.frutismo.co

martes, 24 de marzo de 2015

Como acabar con el estreñimientos en los niños naturalmente

Las frutas tienen propiedades medicinales, en este caso especifico les contaré sobre varias frutas que ayudarán a sus pequeños con problemas de estreñimiento. Son preparaciones simples y naturales que sirven para mejorar la digestión rápidamente.

El estreñimiento en los niños, en la mayoría de los casos,  es causado por la poca ingesta de fibra y agua. La escasez de estos dos elementos trae como consecuencia que las heces de tu peque sean duras, compactas y difíciles de eliminar. Por el contrario, si la dieta que les das es rica en agua y fibra, el tránsito de los alimentos a través del colon y recto será más fácil.

Las frutas tienen propiedades medicinales, en este caso específico les contaré sobre varias frutas que ayudarán a sus pequeños con problemas de estreñimiento. Son preparaciones simples y naturales que sirven para mejorar la digestión rápidamente.




Granadilla: 
Se le saca el juguito a la fruta, no se licua ni nada, se pueden exprimir presionándolas contra un colador, salen una o dos onzas aproximadamente. Se le puede dar 2 veces al día.


Naranja: Se le saca el juego a las naranjasy se cuela. A un bebé pequeño se le pueden dar 2 o 3 cucharaditas, a partir de los 8 meses se le pueden dar 1 o 2 onzas al día.


Ciruela pasa: Se cocinan cuatro o cinco ciruelas, el agua donde se cocinaron se deja reposar y en esa agua se les prepara el tetero. A los mas grandecitos se les puede dar compota de ciruela o yogur con ciruela pasa.


Manzana: La manzana aporta potasio, fósforo, fibra, calcio, sodio, magnesio, hidratos de carbono, hierro y vitaminas A, B, C y E. Su consumo es de fácil digestión para el organismo porque contiene azucares naturales. Para que la manzana funcione como laxante debes dársela a tu peque cruda y con piel. También tiene propiedades anti inflamatorias y sirve como diurético.

Le puedes dar a tu peque manzana en todas sus variedades y presentaciones a partir de los seis meses, puede ser preferiblemente la manzana roja, ya que esta tiene un sabor dulce muy agradable para los niños.


Pera: Lo recomendable es darle a tu peque entre 2 a 4 onzas de jugo de pera por día para controlar el estreñimiento. Adicionalmente puedes intentar añadir pera en su dieta diaria para el desayuno, merienda, almuerzo o comida. Es una fruta rica en fibra y agradable al paladar, puedes preparla en jugos o pure.

Otras frutas usadas para el estreñimiento en los niños son los higos,  kiwis, papaya y en general otras frutas ricas en fibra. Para mas información sobre el poder de la fruta ingresa a www.frutismo.co

jueves, 19 de marzo de 2015

Las renuncias de las madres

Imagina que eres una profesional altamente calificada. Imagina que tienes un trabajo que te apasiona. Imagina que ganas mucho dinero que te permite tener el nivel de vida que soñabas. Imagina que sientes que eres respetada y valorada.

Imagina que tienes independencia económica que repercute en que tus relaciones con el resto de adultos sean sanas y libres. ¿Lo imaginas? Ahora imagina que te conviertes en madre. Imagina que tus expectativas son disfrutar de esas 16 semanas de baja y luego seguir con tu flamante carrera porque puedes permitirte pagar la mejor persona del mundo para que cuide a tu bebé mientras tú no estás.


Imagina que llega ese momento y sientes una mezcla entre alivio y tristeza. Alivio porque la maternidad te resulta más agotadora que tu trabajo de 10 horas entre tiburones empresariales y económicos, y tristeza porque en el fondo no quieres dejar a tu bebé con nadie. Imagina que estás en tu despacho y sientes que eso no es lo que quieres hacer.

Imagina que decides renunciar a tu trabajo, a tu estatus, a tu independencia, por ejercer de madre del modo que tú libremente escoges.

Imagina que pasan los días y las semanas y los meses, quizás los años y te sientes feliz de hacerte presente en la crianza de tus hijos, feliz de saber que estás invirtiendo en algo que nadie más puede darles, feliz porque tu cabeza acostumbrada a analizarlo todo fría y objetivamente te dice que tú eres indispensable para tus hijos en esta etapa de su desarrollo.

Imagina que a pesar de eso, otra parte de ti se siente cansada, exhausta, molesta y susceptible porque tu parte emocional no se contenta con saber “los beneficios de criar a los hijos”.

Imagina que llevas años sin dormir seguido, sin mantener una conversación adulta sin interrupciones de “teta”, “pis”, “cógeme”, “no quiero”, “quiero”….

Imagina que ahora tu economía no depende de ti, sino de tu pareja, o de tus padres, o de un sistema público. Imagina que te das cuenta que a tu alrededor nadie valora lo que haces, que se da por sentado que es tu obligación y punto. Imagina que te gustaría que el padre de tus hijos se implicara en su crianza y lo que recibes al hablar del tema es un : “yo me paso el día trabajando para que tú puedas quedarte en casa a jugar a las muñecas”.

Imagina que te critican por anti feminista, por “floja”, por “señorona”, por “hippie”, por fundamentalista…. Te critican por una cosa y por la contraria, porque al parecer decidir ejercer de madres no está bien visto en ningún sector de los que antes frecuentabas: ni en los negocios, ni en la política, ni en la sociedad, ni en tu familia… ¿Lo imaginas?

Ahora imagina que en ese caos emocional, físico, anímico y social, recibes una propuesta de trabajo. Imagina que un headhunter ha visto tu perfil profesional y te ofrece un trabajo mucho mejor que el anterior que dejaste.

Imagina que al oír la cifra de lo que vas a cobrar no puedes evitar pensar que llevas meses vistiendo ropa comprada en grandes almacenes, comprando marcas blancas en el super, y que lo más parecido a cenar fuera es ir a un restaurante de comida rápida con los niños.

Imagina que sueñas con esa posibilidad de recuperar tu vida, tu autonomía, tu libertad, tu independencia, tu estatus, tu reconocimiento, tu “voz” que se ha diluido entre los llantos y demandas de los pequeños.

Imagina que lo piensas y decides que todavía no es el momento, que tus hijos son pequeños aún. ¿Puedes imaginar los sentimientos encontrados ? ¿Puedes imaginar el sentimiento de culpa que esto genera? Culpa por desear decir que sí a esa oferta Culpa por sentirse triste al decir que no Culpa porque este suceso te revuelve y te enfada y te frustra y lo has pagado pegando 4 gritos a tus hijos, lo que te hace creer que eres un fracaso de madre o un fraude a la crianza que quieres. Culpa porque al fin y al cabo es lo único que hemos aprendido como mujeres: a sentirnos culpables de todo, por todo, y por todos.

Llevamos la carga más pesada de la sociedad, la que nadie reconoce, ni valora, ni remunera. En época de campañas electorales nos frustra ver cómo nadie está interesado en nuestra situación. Hartas de ver que la única opción que se nos plantea es tener guarderías desde el nacimiento, o que el padre coja la mitad del permiso de maternidad.

Las madres estamos constantemente renunciando: TODAS. Unas renuncian a su vida y otras a sus hijos. Algunas intentan compaginarlo todo y renuncian a tener tiempo para ellas, o a tener tiempo de intimidad con su pareja,o con sus amigas, o a invertir en su salud haciendo deporte… qué sé yo. Lo cierto es que cualquier madre que conozcas lo es a costa de renunciar.

La próxima vez que te encuentres con una madre por favor no la critiques. No le digas lo que tiene que hacer o cómo. No la ignores solo porque sabes que no va a poder ir a tu fiesta nocturna, invítala igual. No caigas en obviedades y frases hechas. Sencillamente, dile: “Eres muy valiente, lo estás haciendo muy bien y te admiro”

PD: Dedicado a todas las preciosas madres que han decidido vivir intensamente este largo, precioso y a veces duro y solitario viaje que es el de criar hijos. He aprendido tanto de ti, de vosotras, que solo puedo deciros GRACIAS



A proteger la piel de nuestros pequeños de los rayos del sol


Las mamás solemos cuidar a nuestros pequeños de las caídas, los golpes, de las bacterias, de las comidas poco nutritivas y de los alimentos que pueden causarles algún daño. Muchas olvidan que también debemos protegerlos de los rayos del sol. Hace algunos meses llevé a la pequeña Nana a la dermatóloga por unas manchas que la habían salido en la carita y me recomendó que le aplicara protector solar a diario, me decía que las mamás creemos que solo se debe utilizar si hay una exposición prolongada al sol, si van al mar o a la piscina, pero no es así, debemos hacerlo diariamente.

Hoy decido compartirles mi experiencia usando los protectores solares de Daylong, los cuales conocí hace poco y me han parecido maravillosos, en especial porque tienen una linea exclusiva para niños con pieles sensibles a partir de los 12 meses de edad Loción Kids FPS 50+. Me llamó mucho la atención la textura ligera que no es grasosa, viene en forma de loción y deja una rica sensación en la piel (Si, yo también lo utilizo), porque usualmente los protectores solares suelen ser de baja absorción, aceitosos, dejan la piel blanca y brillante.

Los protectores solares de Daylong pueden ser usados en pieles sensibles, grasas o sensibles al sol, son muy resistentes al agua. Me gusto mucho la tabla dispensador que indica la dosis para cada edad en la etiqueta, así sabremos que cantidad usar para lograr una protección completa. Como todos los productos de Cetaphil es dermatológicamente probado, hipoalergénico, libre de parabenos, fragancia y emulsificadores de PEG que pueden dañar la piel de los niños. Yo lo seguiré usando con Nana para cuidar su piel de los rayos del sol.




miércoles, 11 de marzo de 2015

Teletrabajo al rescate

Por: @casinegrita

Decidí escribir este texto por una publicación de mi amiga Karla en su Facebook, sobre las madres trabajadoras y lo mucho que la juzgan. Quiero contarles mi experiencia como madre trabajadora y como el teletrabajo fue la salvación para mi.

Empecé a trabajar cuando Nana tenía 7 meses, fue duro porque dejarla sola tan pequeñita con una niñera me preocupaba muchísimo, pero me vi obligada por la necesidad económica. Dejé de trabajar por fuera de casa hace 2 años por 3 motivos: 
1- Nana estaba muy enfermita todo el tiempo por la epilepsia, pasábamos mas tiempo en la clínica que en la casa y me despidieron de 2 empleos por faltar tanto. 
2- Nana pasaba mas tiempo con mi mamá que conmigo entonces no se daba mucho, se ponía a llorar llamando a la abuela, y pues me puse celosa, la mamá soy yo pero ni me prestaba atención así que decidí reclamar mi lugar. 
3- Por ultimo tengo ciertos problemas de salud que al igual que Nana me mantenían mucho tiempo en la clínica, estaba agotada física y mentalmente, así que decidí empezar con el Teletrabajo como Community Manager e Influenciadora de algunas marcas a través de redes sociales. Obviamente no recibo la misma cantidad de dinero que antes pero me siento bien así porque puedo cuidar de Nana y de mi salud, yo decido el horario en que trabajar, las horas que le dedico, la cantidad de clientes que puedo tener etc.

Vivimos en una sociedad que lastimosamente es muy machista y satanizan a las madres que deciden trabajar, conozco muchas madres que han optado por el Teletrabajo, y les ha ido muy bien. He sido afortunada porque mi profesión me permite tomar esta oportunidad. Esperemos que todo siga por un buen rumbo porque la idea es quedarme en casa para darle a mi niña todo el tiempo y el amor que necesita.


miércoles, 8 de octubre de 2014

Hola tú!

Por: Andrea.



Aún no existes, todavía estás “en planes” como dicen por ahí, pero tu papá y yo estamos muy ansiosos porque pronto las cosas se den.

Hace un año tuvimos la posibilidad, pero la vida nos dijo que aún no era el momento. Los doctores dijeron que era un “embarazo químico”. Los resultados eran positivos, pero en teoría nunca existió, nunca lo vi. Lo bueno, como decía el médico, era que por lo menos en mi caso, no era imposible un embarazo.

Desde ese momento decidimos que debíamos acomodar nuestras vidas, empezar a hacer las cosas bien y preparar todo para tu llegada. La vida siguió dando vueltas y ahora, tu papá y yo, estamos mucho mejor ubicados laboralmente. Casualmente yo trabajo para una cuenta en la que debo hablar todo el día de bebés y embarazos. He aprendido mucho.

Por ejemplo, me di cuenta que esto no es tan fácil como parece. Una mujer llega a contar con aproximadamente 400 óvulos para toda su vida y que sólo suelta uno, tal vez dos, cada mes. También aprendí que no todos los cuerpos están preparados para un embarazo. En mi caso, después de muchos exámenes, me di cuenta que tengo un “micro adenoma de hipófisis” En teoría, tengo un pequeño tumor benigno en la cabeza, que hace que los niveles de prolactina (hormona que hace que las mujeres lacten) se suba hasta las nubes y no me permita ovular. No ovulación, no embarazo. Pero ya con un tratamiento, un poquito costoso, he logrado dejar estables esos niveles y ahora sólo estamos esperando ver cómo resulta todo. Este primer proceso ha sido un poco “doloroso” pues desde que suspendí las pastas para planificar los cólicos han sido mortales y largos, pero sólo espero que pase pronto pues al final tendremos una bonita recompensa: tú.

Papá también se está cuidando y está muy pendiente de mí, del tratamiento, de los síntomas, hasta ha aprendido cómo funciona todo el ciclo de la mujer, cuáles son mis días fértiles y muchas otras cosas buenas para los dos incluyendo hasta la forma de alimentarnos.
Por ahora vamos en el segundo mes de intentos, y aunque el primero fue muy duro, pues la ansiedad me estaba enloqueciendo, poco a poco me voy relajando y dejando que todo fluya de manera relajada.

Espero muy pronto tenerte noticias y poder decir que ya estás aquí para compartir contigo este hermoso camino que viviremos en familia.

Te queremos y te esperamos con ansias.