miércoles, 21 de agosto de 2013

A trabajar se dijo

Por: @punketa

Hace poco más de un año decidí dejar de trabajar (o bueno, trabajar por horitas o cosas pequeñas), dedicarme a mi familia y en especial a mi hijo. Cosa buena esa de estar al lado de mi chicuelo, cuidándolo, estar pendiente de las cosas de la casa, poder compartir tiempos con la gente que quiero. Fue un buen momento porque aproveché al máximo con mi hijo que es lo que más amo sobre todas las cosas; estar pendiente de sus comidas, de su ropa, de jugar con él, acostarme con él en la siesta…. Momentos únicos que aproveché al máximo.

Ya la otra cara de la moneda de mis momentos con Eric es que si no hay trabajo no hay dinero. Esa es una triste comparación que todos sabemos. Los niños no vienen con el pan debajo del brazo y tampoco de amor se vive. A pesar de compartir momentos lindos con él, sabía dentro de mi que eso no iba a durar tanto porque la situación no estaba siendo la mejor y debía ponerle un pare al asunto y dedicarme también a mi vida profesional ya que la tenía un poco descuidada

Al fin encontré un trabajo por el que me siento muy contenta y por el que llevo algo más de un mes. Es un trabajo de tiempo completo que me requiere todo el día fuera, por lo que he descuidado cosas de la casa, incluso de mi familia. Soy cuasi maniática del orden y del aseo por lo que no hacer algunos que-haceres me pone un poco mal, pero recuerdo que el tiempo de trabajo es más importante y algunas cosas pueden esperar al fin de semana para realizarse.

De otro lado mi hijo. Por el, que doy todo también, ha sido afectado por este cambio. Está claro que no tengo tiempo igual a cuando estaba disponible para él 7/24. Ahora debo coordinar tiempos con mi hijo, la casa, mi pareja en un par de horas en la noche y un trisito no más en la mañana. Parece cosa de locos porque vivo al 10000%, intento estar pendiente de todo pero la verdad que es yo sola no puedo con todo al mismo tiempo. Hay cosas que he debido darle más importancia, por ejemplo, pasar al menos un rato a solas con mi hijo para hablar o jugar con él. Tiempo invaluable. Las cosas de la casa pueden esperar y está claro que todos los días no es necesario asear al extremo la casa, simplemente una organización adecuada y el resto que espere al fin de semana. El tiempo con mi pareja es otra cuestión porque tengo la oportunidad de hablar con él varias veces al día así que se puede decir que 'compartimos' un poco más.

Antes estaba sola con mi hijo, ahora hay un responsabilidad adicional de ser pareja, ama de casa, mamá, trabajadora en mi profesión. Soy una mama multitasking porque definitivamente la responsabilidad que tengo en estos momentos como mujer es de hacer muchas cosas. Por fortuna me he venido dando cuenta que es importante organizar mejor todas estas tareitas para luego no sentirme frustrada porque quise hacer de todo pero al final no hice nada. Más importante aún, ha sido no descuidar para nada a mi hijo, el me necesita y más por la edad en la que él está, cualquier cambio lo afecta en su comportamiento.


En estos tiempos de cambios, de cambios buenos, he sacado lo mejor de mí para que todo siga fluyendo. Todo ha salido muy bien y tengo la plena seguridad que seguiré luchándola para que mi familia se siga sintiendo orgullosa de que todo el esfuerzo y sacrificios que hemos tenido han valido la pena. Amo estar donde estoy en estos mismos momentos y no quisiera cambiarlo por nada.

2 comentarios:

  1. Al menos parece que el esfuerzo que realizas está siendo recompensado. Es tan difícil tomar esta decisión cuando hay que repartirse entre la familia y la necesidad de tener un trabajo para salir adelante...

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  2. Yo regreso a trabajar la otra semana después de año y medio en casa, mi situación fue diferente, yo quería seguir trabajando porque necesitaba el dinero, soy madre soltera y lo que aporta el papa no es suficiente, depender de mis padres a los 27 años es patético, me hace sentir como una inútil, quiero comprarle a mi hija un helado y no puedo, no tengo dinero, es frustrante. Dejé de trabajar porque en 2 ocasiones me despidieron, mi hija estaba hospitalizada por la epilepsia y obvio ella es primero que cualquier empleo. Los empleadores no entienden eso, para ellos lo que importa es la producción no nuestros problemas familiares. La verdad no sé que me espera en la próximas semanas, quiero un futuro mejor para la niña pero a la vez quisiera quedarme todo el día con ella para asegurarme que esta bien.

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